Schiaretti se arremanga: el FdT y JpC son lo mismo

El gobernador juega a fondo en la campaña y sube el tono político de sus discursos. “A la hora que hubo que enfrentar al kirchnerismo para defender Córdoba, los únicos que pusimos lo que hay que poner fuimos los cordobeses con José Manuel y conmigo a la cabeza”. La reacción al combo Juez-De Loredo.

Yanina Soria

Los movimientos políticos de Hacemos por Córdoba, fundamentalmente del gobernador Juan Schiaretti, en este último trecho de la campaña dibujan con precisión y claridad la preocupación que existe en el oficialismo cordobés frente a la consolidación de Juntos por el Cambio.

Pero no sólo al resultado que la principal fuerza opositora pueda cosechar en las elecciones del 14 de noviembre (llaman a un “urnazo”, ver pág.3), sino a la solidez con que llegarán sus primeros candidatos y la configuración de dos liderazgos fuertes hacia el 2023. En definitiva, esa es la fecha que verdaderamente inquieta a Schiaretti y los suyos.

Desde la noche del 12 de septiembre, Luis Juez y Rodrigo De Loredo se convirtieron en una dupla altamente expectable que amenaza interferir con los planes políticos que la ex Unión por Córdoba tiene para dentro de dos años.

Si llegan juntos al 2023, estamos muy complicados” razona un hombre cercano al titular del Ejecutivo cordobés. Ese pensamiento es el que abona la tesis que manejan en las canteras de la alianza opositora respecto a que el peronismo reaccionará buscando mellar de cualquier manera el vínculo en esa nueva sociedad política.

Este es el marco que contextualiza el alto voltaje político que le está imprimiendo a sus discursos el gobernador y que direcciona los dardos de los principales candidatos oficialistas e incluso del intendente Martín Llaryora hacia Juez y De Loredo.

Es ese fantasma el que hace que Schiaretti deje su perfil de moderado para meterse en el barro y salga a pedir el voto para su lista porque así “me están votando a mí”. En Juntos por el Cambio ya hablan de la posibilidad de la “séptima banca” y en el peronismo no lo niegan.

Por eso, el gobernador que aún conserva estándares de imagen positiva que trepan el 60 por ciento, se arremangó y se propuso encabezar actos políticos todos los días en distintas localidades, además de visitar y recorrer obras en otros distritos con intenciones de caminar la provincia de punta a punta.

Su agenda electoralista también incluye, por ejemplo, encuentros presenciales con sectores institucionales, del empresario, comerciantes, etc, a todos ellos también les quiere hablar. Eso hará hoy cuando al mediodía desembarque en la localidad de Oncativo para almorzar con representantes de distintos ámbitos no políticos del departamento Río Segundo.

Luego del contundente mensaje que dejaron las urnas en las PASO, Schiaretti le está apuntando como nunca lo hizo en la primera parte de la campaña, al kirchnerismo. Más del 70 por ciento de los cordobeses expresaron su rechazo a la fuerza política del presidente Alberto Fernández y la ex presidenta Cristina Kirchner.

Sin embargo, en la lógica que de no seguir alimentando la grieta y agitar la opción del medio que promueven desde Hacemos por Córdoba, el máximo jefe político de ese espacio también atiende a los ex Cambiemos en sus discursos.

«El Frente de Todos y Cambiemos son dos caras de una misma moneda, los dos son representantes de un gobierno nacional porteño y de un Jefe de Gobierno porteño que nunca hablan de las desigualdades que tiene la capital federal y el conurbano. Y lo único que hacen, se viven insultando”, disparó en las últimas horas en un acto político del departamento Colón.

Nosotros no insultamos a nadie, pero tenemos la certeza de que a la hora que hubo que enfrentar al kirchnerismo para defender Córdoba, los únicos que pusimos lo que hay que poner fuimos los cordobeses con José Manuel y conmigo a la cabeza y todos ustedes acompañándonos», agregó.

Acompañado por la candidata a diputada nacional, Natalia De La Sota; el vicegobernador, Manuel Calvo; el intendente de Colonia Caroya y candidato a diputado nacional, Gustavo Brandán; y el intendente de Río Ceballos, Eduardo Baldassi, Schiaretti insistió con el federalismo.

«Los privilegios siguen estando en la ciudad de Buenos Aires y en el conurbano bonaerense. Eso debe terminar, y la garantía para que eso se termine somos nosotros los cordobeses, los que no somos manos de yeso de ningún porteño que venga a decirnos cómo tenemos que votar», le dijo a la militancia y dirigente peronista desde la ciudad de Río Ceballos.

Un discurso en igual sintonía pronunció anoche desde el Salón de Bomberos Voluntarios en la ciudad de San Francisco donde encabezó el segundo acto político de los previstos hasta noviembre.