Llamosas deja a AF fuera de la foto (todo es Schiaretti)

En la etapa más caliente de la campaña, el intendente riocuartense ratifica su pertenencia al equipo de HpC. El plan electoral lo obliga a borrar de la gestión municipal a todas las intervenciones de la Rosada, ahora con otra obra icónica: La planta de Tratamiento de Residuos cloacales, cuya inversión mayoritaria es de Nación.

Por Gabriel Marclé

Juan Manuel Llamosas

Corría la mañana del jueves y el intendente Juan Manuel Llamosas, junto a otros funcionarios y directivos del EMOS, recorría las instalaciones de la Planta de Tratamiento de Residuos Cloacales para destacar su trabajo en una obra icónica para la región. Tal como lo hizo en la etapa previa a las PASO, el jefe municipal puso a la obra -que todavía no tuvo un corte de cinta oficial- en el contexto de la campaña y valorando el rol de la gestión provincial que acompañó su concreción. Sin embargo, la promoción de la Planta una vez más dejó fuera de la foto a la pata mayoritaria del proceso: La inversión del Gobierno Nacional.
El presidente Alberto Fernández mostró un fuerte interés por la obra desde el comienzo de su mandato. Si bien la Planta fue confirmada durante la gestión del presidente Mauricio Macri, el trabajo quedaría finalizado durante su periodo y él podría llevarse los laureles con el corte de cinta. Pero el momento nunca llegó y, como si fuera poco, los dueños del territorio cordobés se encargaron de que no hubiera ni una chance de hacerlo. En tierras del schiarettismo, AF nunca llegó a hacer pie y los intendentes de Hacemos por Córdoba mostraron su fidelidad al proyecto cortando todo vínculo que pudiera significar en proselitista favorable al Frente de Todos.
Pese al comienzo de unidad peronista tras el 2019 victorioso para el “nuevo kirchnerismo”, pareciera que algo se rompió con la relación que la Rosada mantenía con Llamosas. Mejor dicho, pareciera que rompieron algo. ¿Cómo pasaron de las fotos sonrientes entre el intendente municipal y el presidente a un presente que borró la incidencia del proyecto nacional en el campo del sur cordobés? La clave fue la ambición del gobernador Juan Schiaretti, quien puso a Llamosas en una prueba de lealtad que el riocuartense cumplió -y sigue cumpliendo- con creces.
Además del “borrón” de AF en obras como la Planta de Tratamiento, al jefe municipal de la capital alterna parece que se le estuviera haciendo costumbre caer en el desconocimiento para jugar exclusivamente con sus padrinos en el Panal. De hecho, tiempo atrás se dio otro antecedente de este tipo con el almacén de vacunas que fue construido en el renovado Centro de Salud Municipal.
En octubre del año pasado -un mes antes de las municipales- el presidente anunció el envío de $1.086 millones de pesos como ayuda a 160 municipios, entre los cuales se encontraba Río Cuarto. Agradecido por el gesto, Llamosas anunció que invertiría su parte en obras de ampliación del Centro de Salud, las cuales incluían la creación de un almacén de vacunas que finalmente fue inaugurado hace unas semanas. Claro que, en el acto de inauguración, el intendente obvió el agradecimiento al Gobierno Nacional. El efecto “borrón” estaba más vigente que nunca.

Historial

La celebración del vínculo entre Casa Rosada y el Palacio de Mojica sucedió en los momentos victoriosos. El primer acercamiento fue en la campaña presidencial del 2019, algo que se acentuó cuando AF asumió y se acercó a los intendentes peronistas del país. Después hubo abrazos cuando el electo fue Llamosas a fines del año pasado y recibió la congratulación del jefe de Estado, ya que se trataba del primer triunfo electoral peronista en tiempos de pandemia. “Tenemos un compromiso con Córdoba y Río Cuarto de cara al futuro”, dijo AF en ese entonces.
Poco a poco esa cercanía se fue diluyendo, aunque en el medio hubo anuncios -pavimento y más beneficios- que le permitieron al llamosismo hablar de un “trabajo en conjunto” con Nación, algo que parecía tener más tintes institucionales que de vínculo genuino. El Frente de Todos aceleró la llegada a municipios como el del Imperio justo cuando empezaba a vibrar la campaña por las PASO, pero rápidamente quedó frenado en la frontera del dominio schiarettista. De allí en más, Llamosas tuvo que cortar todo vínculo cordial con AF y poco a poco lo sacó de la foto.
Antes de los “borrones” de la Planta y el almacén de vacunas, Llamosas ya venía evitando mencionar a Nación en sus actividades políticas; más todavía luego que HpC comenzara a delinear un plan electoral que pusiera a Córdoba por sobre todas las cosas. Mientras esto ocurría, comenzaban a aparecer los primeros reclamos de los referentes K en la región. Uno de ellos fue el secretario de Obras Públicas de la Nación, Martin Gill, quien se enfocó en su rol de candidato a diputado para “pasarle factura” al intendente riocuartense.
“No nos dio lo mismo votar a Llamosas que al candidato de Juntos por el Cambio en Río Cuarto. Lamentablemente algunos nos consideran compañeros para las elecciones municipales y adversarios para las generales”, dijo el ex intendente de Villa María frente a un auditorio de militancia local, entre los cuales se encontraban algunos referentes K adosados al llamosismo. Gill parecía acusar a Llamosas de “ser funcional” a quienes querían sacarle votos al FdT.
Pese a estos distanciamientos, puertas adentro de la Municipalidad aseguran que la relación con el presidente y sus adyacentes “es buena”, aunque reconocen la particularidad del contexto político actual. Más allá del aparente distanciamiento, todos parecen entender cuáles son las reglas del juego hasta mediados de noviembre. En esa partida no hay lugar para remordimientos ni resentimientos; solo se puede jugar de acuerdo a lo que indique la voz de mando. En el caso de Llamosas, esa voz llega solo desde el Panal.