Suoem: propios y extraños preguntan por elecciones (Daniele resiste)

A la espera de su rehabilitación definitiva para volver a competir por la Secretaría General, el cacique de los municipales evita poner fecha a los comicios internos, aún frente a la presión de opositores y algunos de sus propios partidarios.

Por Felipe Osman

Desde que el Ministerio de Trabajo de la Nación avisó, tres meses atrás, que no volvería a prorrogar los mandatos vencidos de las cúpulas sindicales como lo hizo durante más de un año en virtud de la pandemia, las centrales obreras, sindicatos y asociaciones gremiales que se encuentran en dicha situación saben que tienen plazo para regularizarse, y en efecto la propia CGT ha puesto fecha a sus elecciones, que tendrán lugar el 11 de noviembre, tres días antes de las Generales. Antes que esta central, la CATT hizo lo propio.
En Córdoba no hay muchos aludidos. Aunque sí hay uno de especial importancia para el Estado Municipal: el Suoem.
La cúpula del sindicato municipal tiene su mandato vencido desde el 3 de enero de este año, y aunque el conflicto con su empleador ha calmado con el pasar del tiempo, en las distintas reparticiones que integran los planteles municipales aún persiste un gran escozor por los ajustes llevados adelante por el Ejecutivo y la relativa pasividad con la que el sindicato aceptó esta reestructuración de los costos salariales, lo que plantea una dificultad adicional para el oficialismo, representado por la histórica lista Verde, vehículo electoral del incombustible Rubén Daniele.
Distintos sectores que integran -o, mejor aún, intentan articular- la oposición a la lista Verde esperan con ansias la convocatoria a elecciones, y prefieren que ésta llegue cuanto antes para poder facturarle al oficialismo sus recientes derrotas en plena campaña. Tal es el caso de, por ejemplo, la lista “Unión, Dignidad y Trabajo”, que lidera el radical Aldo Cabello y que a principios del mes pasado presentó un pedido formal ante la Comisión Directiva para que se llame a elecciones. Hasta el momento no hubo respuesta.
Pero los opositores no son los únicos que esperan con ansias la convocatoria. Algunos de los que integran la lista Verde también quieren definiciones, y las quieren por una sencilla razón: necesitan saber si estarán o no en la boleta, para definir -de ser necesario- un juego propio antes de que Daniele, hábil procrastinador, los madrugue. (Nota: no hace falta remontarse demasiado atrás en el almanaque para verificar que no se trata de temores infundados).
Daniele, por su parte, también tiene buenos motivos para dejar correr el tiempo. El primero, y más evidente, es apelar a que el tiempo horade la memoria de los municipales, que viene de un 2020 para el olvido y un 2021 que no compensó, ni de lejos, a su antecesor.
Pero además necesita conseguir la continuidad de los mandos medios, que suele definirse por estas fechas. En efecto, al líder de los Verdes ha logrado, desde el comienzo de la gestión PJ, que el Ejecutivo mantenga al frente de los interinatos a los mismos empleados que la gestión radical dejó en esos puestos, apelando, se supone, a sus dotes de negociador. De lograrlo de nuevo, seguramente contará para las elecciones con el apoyo -y fundamentalmente el voto- de todos los interinos. Esas tratativas deberían estar teniendo lugar en estos momentos, conjuntamente con la negociación por el próximo acuerdo paritario. Aunque los municipales “rasos” desconocerán, seguramente, cuán entrelazadas queden sendas negociaciones.
Finalmente, también resulta probable que otro motivo para postergar, cuanto sea posible, la fecha de las elecciones, sea esperar la rehabilitación definitiva del histórico secretario general del gremio, hoy relegado a conducirlo tras bambalinas. Para alcanzarla, resta la exégesis final del TSJ, que hasta el momento sigue haciéndose esperar.