Macrismo busca bajar tensión entre “halcones” y el Panal

Mientras los candidatos que responden a Patricia Bullrich afirman que los diputados de Juan Schiaretti son funcionales al Frente de Todos, intendentes que responden a Mauricio Macri celebran actos de gestión con el jefe del PJ local, en plena búsqueda del voto.

Por Yanina Passero

El 20 de octubre, el expresidente Mauricio Macri llegará al país para involucrarse en la campaña por las elecciones legislativas nacionales. Sumará algunas recorridas presenciales en bastiones estratégicos, como Córdoba, por ejemplo. Continuará azuzando en sus redes las polémicas propias de la coyuntura política, las planificadas y las que no lo son tanto como el contrapunto entre el ministro de Seguridad de Alberto Fernández, Aníbal Fernández, y el dibujante Nik. “Todos somos Nik (…) Somos millones los que sentimos el hastío”, tuiteó desde el exterior el fundador del PRO.

Desde luminosos despachos porteño ratifican que Macri tendrá un rol central en esta cruzada contra el kirchnerismo, en palabras de los operadores bien informados. Cierto es que esta vez tendrá que compartir escaparate con otras figuras que fueron ganando su propio peso desde la derrota de octubre de 2019 a esta parte: el jefe de gobierno porteño, Horacio Rodríguez Larreta, o la presidenta de su partido, Patricia Bullrich. También, con otros radicales como Martín Lousteau o Alfredo Cornejo, y la lista es amplia. Pese a esta realidad que -dicen- no lo abruma, mantendrá inalterables algunas convicciones.

En la provincia de Córdoba el ejemplo salta a la vista. Es curioso que en momentos donde el gobernador Juan Schiaretti está determinado en captar al tradicional electorado de Juntos por el Cambio para rondas nacionales, Macri insiste a los suyos con que es equivocado apuntar los dardos contra el jefe de Hacemos por Córdoba.

La referencia es directa. Bullrich y varios candidatos de la lista local de legisladores dedicaron duros párrafos para el gobernador, al que Macri considera todavía amigo. Incluso, Larreta hizo algunas cosquillas al Panal con sus declaraciones recientes.

La comandante y el alcalde porteño cuestionaron la “funcionalidad” de los cuatro diputados del bloque Córdoba Federal a las necesidades del Frente de Todos en el Concejo. El diputado y hombre de extrema confianza del gobernador, Carlos Gutiérrez, los trató de porteños mentirosos.

Qué nos viene a dar opiniones esta porteña bravucona, que se disfraza de Rambo para salir a hablar en los canales de televisión. Es incapaz de reconocer la diferencia entre una actitud responsable desde el respeto a la gobernabilidad y la institucionalidad, con el ánimo violento de la práctica de la grieta de la que ella es una de las principales militantes”, le dijo a Bullrich. Y a Larreta: “Otra vez un porteño mentiroso viene a opinar a Córdoba sobre cómo debemos actuar los cordobeses. Pero además es ingrato, porque olvida que fueron nuestros diputados nacionales los que también, como a este gobierno, le votamos las leyes fundamentales que necesitaban para gobernar”.

Los “halcones” de Bullrich en Córdoba insisten con este eje de complicidad del peronismo del gobernador con el kirchnerismo en casi todas sus intervenciones. Es el contragolpe pensado para contener el voto que el PJ quiere arrebatarle a la alianza, en especial, en lugares donde el mandatario tiene altos niveles de aceptación como el interior productivo.

El candidato de Macri, Gustavo Santos, no se subió a esta consigna, primero, por imperio de la coherencia. Nadie ignora que formó parte del gobierno de José Manuel de la Sota y de Schiaretti en la Agencia Córdoba Turismo. Segundo, porque no modifica sus movimientos si el equipo del exmandatario nacional no se lo recomienda.

Curioso es, entonces, que dos intendentes identificados con el liderazgo de Macri hayan expuesto la buena relación institucional con el Centro Cívico; y en plena campaña electoral. Llamaron la atención las fotos del intendente de Villa Allende, Eduardo “El Gato” Romero, amigo personal de Macri, compartió una entrega de microcréditos con el vicegobernador Manuel Calvo y la primera candidata a diputada de HPC, Natalia de la Sota.

En el seno de JPC, estas imágenes causaron incomodidad a algunos miembros de la entente que, precisamente, intentan decirles a los electores que el PJ y el Frente de Todos son lo mismo. Unos recuerdan las leyes apoyadas; otros, las guitarreadas de la hija del autor del “cordobesismo” con el presidente Fernández.

El asunto no quedó allí. El martes, se sumó otra foto del intendente de Marcos Juárez, el del kilómetro cero del cambio, el mismo al que Macri le impidió mantenerse prescindente en la PASO con el acto lanzamiento de la lista de Mario Negri y Santos en la ciudad que dirige. Pedro Dellarossa inauguró con Schiaretti, el candidato Sergio Busso y otros funcionarios provinciales, un tramo de la ruta 12, Marcos Juárez-Saira.

Horas después, el hombre que compartió largas tardes de golf con Macri, tuvo un encuentro con “El Gringo” en la localidad de Sierras Chicas. “Cuando se trata de hacer obras para los vecinos de nuestra ciudad, seguimos trabajando juntos: Provincia y municipio”, posteó Romero.

¿Coincidencia? Los patricios dicen que Macri está detrás de esta movida que busca descomprimir las embestidas de los cambiemitas contra El Panal. Lo cierto es que los alfiles del cofundador de la coalición ratifican que los planes para el 2023 no cambiaron, pese al revés electoral que sufrió en las Paso con la derrota de Santos. Seguiría vigente, entonces, el modelo de “continuidad con cambio” que propuso para Córdoba cuando lanzó prematuramente a su exministro y la consigna de que los suyos -por ahora- realicen una campaña en clave nacional.