Llaryora apuesta a mostrar orden tras dos años de gestión

En menos de 24 horas, el intendente comunicó dos actos de gestión que van a contrapelo de la crisis económica y el impacto de la pandemia en los servicios: el pago del primer servicio de intereses de la deuda en dólares y la incorporación de unidades 0 km al transporte estatal.

Por Yanina Passero

El intendente de Córdoba, Martín Llaryora, inició la campaña por las Paso como figura central en las tareas de respaldo a la lista de candidatos de Hacemos por Córdoba. Los campañistas creyeron oportuno que los dirigentes con responsabilidad de gestión, empezando por el gobernador, Juan Schiaretti, pidieran el voto para Alejandra Vigo y Natalia de la Sota con ejemplos aplicados del “modelo Córdoba”.

El peronismo consideró que tenían avances concretos en la Capital para mostrar y seducir al votante, pese a que los alfiles del Panal siempre resaltan la inteligencia de los cordobeses para diferenciar los momentos electorales. Cabe recordar que esta explicación es la que florece cuando son consultados sobre la preferencia cambiemita a nivel nacional y la peronista, en el marco provincial.

La línea marcada para la campaña anterior se mantendrá para esta. Llaryora quiere mejorar la marca en la ciudad que gobierna y, como era de esperarse, su táctica surgirá de los progresos en su administración.

En menos de 24 horas desde el Palacio 6 de Julio surgieron varias noticias, pero al menos dos centrales que podrían dar por terminado el relato de la Municipalidad quebrada. La Secretaria de Finanzas informó el pago del primer servicio de intereses por U$S 2.857.495,00, cumpliendo con el cronograma de pagos acordado con sus acreedores en el marco de la reestructuración de deuda por 150 millones de dólares tomada en el período 2016.

En noviembre del año pasado, mediante un arduo proceso de negociación, el municipio logró ampliar los plazos originales de pago, reduciendo la tasa de interés aplicable y modificando la estructura de las amortizaciones. En aquella negociación y en lo que refiere específicamente a la tasa de interés, fue consensuada una baja considerable respecto del acuerdo inicial.

Los cupones, que originalmente ascendían al 7,875%, fueron reducidos en la siguiente forma: para el año 2021, se acordó el pago de un único cupón al 2,125%; para el año 2022, cupones al 4,5%; para el 2023, al 6,25% y desde el 2024 hasta su vencimiento en el 2027, cupones del 7%.

“Se contrajo una deuda en dólares para cancelar deuda en pesos”, explicaba, en su momento, el titular de la cartera económica municipal, Guillermo Acosta. El funcionario resaltaba el optimismo que rodeaba el primer año de gobierno de Mauricio Macri, pero no le perdonó al socio local de Juntos por el Cambio ser el único municipio en tomar deuda externa, regida bajo la normativa estadounidense.

En concreto, la variación de un dólar oficial de 15 a 78 pesos entre el momento que se tomó el préstamo y el de su restructuración, los efectos de la pandemia y la recesión generalizada que se constataba en el país, incluso antes de la crisis sanitaria, hicieron que la deuda “verde” se ubicara entre las urgencias de Llaryora en su primer año de gobierno.

Esta semana, el municipio honró su primer compromiso, pero la ola de buenas noticias continuó. Si la pandemia y la crisis afectaron las cuentas públicas, un capítulo especial merecen los servicios. En especial, el servicio de transporte. Del total de 110 unidades adquiridas para Tamse, hoy estarán recorriendo la ciudad las primeras 69. Las restantes estarán llegando a la ciudad en el transcurso del mes. De esta manera, se garantiza la cobertura para las 11 líneas que la empresa estatal absorberá de Ersa.

Como es habitual, el intendente reiteró su reclamo para que el interior reciba más fondos en materia de transporte: “Con asombro vemos que el presupuesto nacional del año próximo no prevé más fondos para el interior, situación que es totalmente perjudicial para todos y ensancha la brecha entre lo que recibe el Amba y el interior. Necesitamos que la Nación nos escuche y que distribuya de manera más equitativa los recursos del transporte”.