La Desconcentración Operativa lanza su 4ta base, Pueyrredón

En el día de su fundador, Córdoba inaugurará su 4to Centro Operativo. Avatares del avance de un programa central de la gestión llaryorista.

Por Felipe Osman

En una nueva etapa de la Descentralización Municipal iniciada por Rubén Martí, abandonada por sus sucesores, y retomada por Martín Llaryora, el intendente lanzará hoy el cuarto Centro Operativo, que dependerá del CPC Pueyrredón.

A éste precedieron las inauguraciones de los Centros Operativos de Empalme, Ruta 20 y Chalet San Felipe, todos ellos dotados de la maquinaria y demás equipamiento necesario para realizar tareas de limpieza, poda y mantenimiento de espacios verdes, reparación y pintura de cordones cuneta y ciclovías, albañilería en espacios y edificios públicos, mantenimiento de calles de tierra y bacheo a pequeña escala, así como también mantenimiento de alumbrado público. La inversión inicial para equipar estos obradores y los que resta inaugurar fue superior a los 415 millones de pesos.

Hasta el momento, la evaluación que las autoridades municipales hacen del desarrollo del programa es positiva. Sin embargo, por debajo de las primeras y segundas líneas se hacen otras observaciones, y no solo respecto del funcionamiento de los obradores sino también dividendos políticos que su puesta en marcha pueda o no redituar al peronismo.

La primera de esas observaciones va dirigida a la capacidad de los directores de CPC, responsables últimos del funcionamiento de cada obrador, para administrar bases operativas cuyos planteles se han conformado sin que ellos hayan tenido parte en la selección del personal puesto bajo su mando.

Esta función ha sido centralizada por la cabeza de la Secretaría de Participación Ciudadana, que ha seleccionado para las Jefaturas de Área de cada Centro Operativo a los empleados que ha considerado más idóneos dentro del “menú” de agentes que cumplen con las condiciones de revista necesarias.

Quienes resienten aquellas decisiones, aseguran que el criterio aplicado por la Secretaría suele ubicar en los puestos de mando a delegados o empleados de buenas relaciones con el sindicato y, en la mayoría de los casos, de conocida ascendencia radical o juecista.

Es, desde luego, una objeción que puede discutirse. En un municipio que en las últimas cuatro décadas ha sido gobernado casi privativamente por éstos partidos no abundan cuadros peronistas. Sin embargo, los detractores apuntan que los esfuerzos han estado dirigidos a radiar a los empleados más alineados con la gestión, que serían vetados por el gremio.

La solución que imaginan en los CPC es sencilla: que cada director tenga, en la práctica, la facultad de ordenar el personal de su obrador, rodeándose (dentro de las variantes que ofrece la planta municipal) de los colaboradores más comprometidos con la gestión peronista.

El asunto no es, en rigor, algo nuevo. Pero cobra especial actualidad a partir de las tensiones que existen en el seno del PJ citadino, en las que los dirigentes territoriales, muy mayoritariamente alineados dentro del viguismo, apuntan que los votos conseguidos en las PASO fueron los que aportó la estructura, mientras que faltó un diferencial que, se esperaba, aportara la gestión.

Se trata, desde luego, de una versión interesada. Aunque convalidada por parte del mismísimo llaryorismo, algunos de cuyos dirigentes admiten esperaban mejores resultados por el impulso de una gestión que juzgan, cuanto menos, “muy buena”.

Desde el Palacio 6 de Julio y los CPC llegan dos diagnósticos diferentes que buscan explicar una supuesta falta de tracción de la gestión en los cuartos oscuros.

La primera, que los responsables de las distintas carteras municipales no se mueven coordinadamente con el objetivo común de capitalizar políticamente las acciones de gobierno en beneficio del intendente, sino que en la mayoría de los casos están más preocupados por buscar un posicionamiento propio.

La segunda, que mucho más cerca de la base, desde los puestos jerárquicos de la planta municipal hacia abajo, se trabaja para rentabilizar los avances de la gestión para otros espacios.