El FdT arranca una campaña que promete perfil kirchnerista

Por Bettina Marengo

El Frente de Todos de Córdoba comienza la campaña electoral para las elecciones de noviembre con el objetivo de sostener los casi 11 puntos que obtuvo en las PASO, porcentaje que, salvo que salte la banca, asegurará la renovación del único lugar en Diputados que pone en juego. Es la banca que hasta diciembre tiene Pablo Carro, el tercer candidato de la lista para la cámara baja que encabeza Martin Gill. Si el villamariense no asume, como muchos aseguran por estas horas y como el propio dirigente deja traslucir, Carro ocupará su lugar y continuará en Diputados.

En los corrillos frentetodistas se hablaba ayer de una reunión a solas entre el diputado cordobés y el jefe del bloque del oficialismo nacional, Máximo Kirchner, que se habría producido en los últimos días. En cualquier caso, Carro convocó para esta tarde a referentes de la CTA de la cual es secretario general, y a otros dirigentes.

Vamos por partes.

No es que crecer en noviembre no sea una aspiración del Frente de Todos, pero se teme que el voto peronista que se sumó en septiembre vía Gill y Carlos Caserio se disperse y vuelva a Hacemos por Córdoba en las generales, por presión del Panal sobre los intendentes PJ y por la propia inercia negativa del mal resultado todista.

El clima, claro, no es el mejor en el espacio que representa al presidente Alberto Fernandez y Cristina Kirchner. De hecho, todavía no habrían firmado la aceptación de la candidatura todos los integrantes de la lista. “No hay inicio de la campaña hasta que no se complete ese trámite básico”, alertó una fuente.

Los principales referentes mantienen silencio sobre los pasos a seguir de acá en más, a la espera de que todo se reacomode y bajen lineamientos nacionales que no saben si llegarán, porque el FdT nacional apunta a una compañía territorializada y definida por cada gobernador según las necesidades y realidad de los distritos.

En ese marco, ayer se realizó una segunda reunión de las organizaciones y partidos que orbitan el Instituto Patria Córdoba, convocada por la diputada Gabriela Estevez, quien secunda a Caserio en la lista para el Senado y tiene mandato hasta 2023.

En términos de lenguaje coaching, el encuentro sirvió para motivar a la dirigencia y la militancia K que quedó golpeada tras el resultado electoral provincial, inferior al previsto pero enmarcado en la derrota del oficialismo nacional en todos los distritos importantes.

Hasta ahora, y aunque no hay unidad de criterio, prima la idea es una campaña “bien kirchnerista” que permita atraer el voto de los espacios progresistas que no pasaron el filtro del 1,5% de los votos válidos en septiembre. “La idea es levantar el perfil kirchnerista”, sostuvo una fuente. Por ejemplo, los electores del Partido Humanista, que sacó 12.400, o del médico Oscar Atienza, con la lista de Libres del Sur, o Concertación Forja. Todos esos son considerados votos K o filo K que, con sus espacios fuera de juego, se volcarían al FdT. También se apuesta al regreso del voto enojado del Frente de Izquierda y los Trabajadores (FITU) y, por supuesto, del elector que no fue a votar en septiembre pero que alguna vez votó al peronismo K, a Cristina Kirchner o algunas de sus anteriores listas legislativas.

Con ese público-meta, es esperable que Carro sea una figura importante en la campaña, al menos en la Capital. Estevez, también. “Si va a asumir la banca, va a tener que ponerse la campaña al hombro”, acicateó una segunda fuente. Ayer, ambos participaron de la entrega de viviendas en barrio Parque Liceo, junto a funcionarios nacionales del Ministerio de Hábitat que conduce Jorge Ferraresi.

En el interior, Gill luce concentrado en su territorio, tanto en Villa Maria como en el Departamento San Martín, donde en las PASO logró imponerse a su adversario interno, Eduardo Accastello, segundo candidato al Senado de la lista del  gobierno provincial. Su intención y su necesidad es resguardar esos resultados. Si no asume la banca en Diputados, el secretario de Obras Públicas podría volver a su cargo de intendente, luego de tres licencias consecutivas. Con semejante incertidumbre, todavía es una incógnita cómo se encaminará la campaña en el interior, si Caserio mantiene o morigera su discurso duro contra el gobernador Juan Schiaetti y cómo será el tono general del FdT frente a un peronismo provincial que cada vez se radicaliza más contra la Casa Rosada y el gobierno de AF y CFK. Lo que sí, muchos ya dicen que para el gobierno nacional, es mejor tres diputados de Schiaretti que seis que respondan a Luis Juez o a Patricia Bullrich.