Sin gestión política no hay política económica

En medio de la crisis interna del Gobierno nacional es impensable concentrarse en la economía. El Presidente parece buscar recostarse en el peronismo representado por los gobernadores, un sector en el que también debe subsanar heridas.

Por Gabriela Origlia 

No hay política económica sin política. En medio de la crisis institucional desatada ayer toda medida económica está en el vacío. Primero deberá resolverse la cuestión política y, después, se verá cómo sigue la estrategia económica. El presidente Alberto Fernández ayer pareció buscar recostarse en el peronismo representado por los gobernadores, un sector en el que también debe subsanar heridas.

El ministro Martín Guzmán ingresó el presupuesto en la medianoche del miércoles cumpliendo los plazos legislativos; lo hizo después del llamado de Cristina Kirchner para decirle “no es con vos”. El limado ya estaba hecho porque había empezado semana antes. Hay consenso en que el titular de Economía no se va hasta que cierre con el Fondo Monetario Internacional (FMI).

El vocero del Fondo ayer evitó cualquier comentario sobre la crisis política argentina; dijo que seguirán las conversaciones y no dio ninguna fecha posible. Es la meta venidera de la actual gestión, cerrar el acuerdo para no tener que pagar los US$18.000 millones de vencimientos del 2022. No se tiene con qué y tampoco hay voluntad de caer en default.

¿Qué le reclama en términos económicos el kirchnerismo duro al Presidente, Guzmán y Matías Kulfas? Que la recuperación no alcanzó para ganar las PASO. En su análisis deberían contemplar que en el castigo de las urnas no sólo fue un problema de billetera.

El economista del Ieral Jorge Vasconcelos, en su último informe, se pregunta si el Gobierno podría haber “hecho más” en términos de gasto público para ampliar su colecta de votos. Para encontrar una respuesta analiza que, pese a la desaceleración del ritmo de emisión monetaria del primer semestre, la inflación se mantuvo en el andarivel del 50% anual.

“¿Hasta dónde habría llegado la inflación de haberse continuado en el primer semestre con el ritmo de emisión de 2020? Puede conjeturarse que la inflación de agosto, en lugar del 2,5 % mensual, podría haberse ubicado entre el 3,5 % y el 4%. Y las mediciones del acumulado de doce meses del IPC estarían superando largamente el 50%” es su hipótesis.

El otro aspecto sobre el que pone la lupa es que, en este tercer trimestre, la política fiscal y monetaria volvieron al patrón de 2020, luego de la “pausa” del primer semestre. ¿Cuánto más puede “forzarse la máquina”? En este tercer trimestre la emisión de origen fiscal alcanzaría a $700.000 millones y el pago de intereses por la deuda remunerada a los $370.000 millones, cifras que sumadas equivalen a 9,9 % del PIB del tercer trimestre. En 2020, para el año calendario, esos guarismos fueron equivalentes a 9,6 % del PIB.

Vasconcelos subraya que el cambio de dinámica respecto del primer semestre ya tiene consecuencias. Desde el pico de mediados de este año, las reservas netas del Central han descendido en US$ 2.000 millones (sin computar los DEG) y la deuda remunerada del Central en los últimos tres meses ha aumentado en 648 mil millones de pesos, a un ritmo del 5,7 % mensual acumulativo

Las partidas presupuestarias destinadas a programas sociales representan el 50% de los ítems destinados a jubilaciones del estado nacional. “Si el Gobierno intentara expandir aún más el gasto público en el cuarto trimestre, se podría encontrar con más inflación y menos empleo privado, en lugar de los objetivos buscado”, plantea.

El gasto del presupuesto 2022 aumenta 41,8% (sin incluir los destinados a la pandemia); las partidas de erogaciones corrientes es del 39% para el gasto corriente y del 69,8% para la inversión. El texto ingresado al Congreso dice que las mayores asignaciones en transferencias corrientes tienen como destino las unidades familiares, fundamentalmente por las asignaciones familiares que registra la Anses y por las Políticas Alimentarias y Potenciar Trabajo que lleva a cabo el Ministerio de Desarrollo Social. ¿Mensaje interno?

Las transferencias económicas que incluyen empresas privadas suben 10% y las trasferencias corrientes a provincias y municipios crecen un 39,5%. La inflación presupuestada es del 33%.