JpRC vuelve a instalar el eje inseguridad (¿campaña?)

Desde la primera minoría presentaron resultados de una encuesta realizada a 400 vecinos de la ciudad y adelantaron que proponen trabajar en un “Código de Seguridad”. Aunque niegan que se trate de una cuestión electoral, desde el oficialismo consideran que este tópico recobraría fuerza durante los períodos de campaña.

Por Julieta Fernández

Gonzalo Parodi y Pablo Benítez

“Hay vecinos que en barrios como el Obrero o Trulalá que se están organizando de la peor manera: teniendo armas para defenderse. En barrios como 130 viviendas, hay gente que le pide a otros vecinos que se queden a cuidar sus casas porque si salen una hora o dos les roban todo”, fue una de las expresiones más contundentes durante el informe presentado por JpRC. Los concejales de la bancada opositora se habían mostrado en algunos espacios públicos realizando encuestas sobre las percepciones y experiencias de los vecinos en relación a hechos de inseguridad. Algunos de los números que más llamaron la atención fueron: el 46% de los encuestados sufrió hechos de inseguridad alguna vez, casi el 40% afirmó que no realizó la denuncia correspondiente y el 85% aseguró que se siente inseguro cuando recurre la ciudad. 

En el recinto legislativo y con presencia de la prensa, el bloque Juntos por Río Cuarto presentó los resultados de su encuesta. A fines de julio, la primera minoría había difundido un material audiovisual que compilaba informes y videos de hechos de inseguridad ocurridos en Río Cuarto. Bajo la consigna “Alerta, Río Cuarto inseguro”, el espacio opositor encuestó a 400 personas mayores de 18 años. Según informaron, el diseño muestral implicó una estratificación poblacional que tendría en cuenta género, edad y ubicación geográfica de residencia. 

“El 72% de los consultados cree que no son efectivas las medidas de seguridad que implementa el Municipio. Lo que invierten en seguridad, cámaras y recursos humanos no se refleja en resultados. El Municipio invierte en algo de lo que debería hacerse cargo la Provincia”, comentó el concejal Pablo Benítez en conferencia de prensa. En tanto el jefe de bloque, Gonzalo Parodi, sostuvo que estarían trabajando en un programa integral de seguridad para abordar la problemática de manera transversal. “Hay que profundizar la inversión social, hubo un recorte importante en ese aspecto”, deslizó Parodi. 

Ante la (inminente) lectura electoralista respecto del planteo, la primera minoría planteó en conferencia de prensa que “el proceso electoral ya pasó” (en referencia a las PASO) y que procuraron “ser responsables y no hacer esta presentación antes”. En junio de este año, el Observatorio de Psicología Social Aplicada de la Facultad de Psicología de la UBA mostraba a la inseguridad como uno de los problemas que más aquejaba a la ciudadanía junto con la realidad socioeconómica (y dejando en un segundo plano a la pandemia). Esto podría explicar también porque durante la campaña electoral, la mayoría de las fuerzas políticas no hizo mucha alusión al eje sanitario y sí a otras cuestiones. Cuando se lanzó el material audiovisual “Alerta, Río Cuarto inseguro” las críticas no eran solo para el Municipio sino también para el gobierno provincial, por lo que no es de extrañar que desde el peronismo vean a estas acciones como una forma de “querer embarrar la cancha”. 

La exposición de estos resultados en el Concejo Deliberante fue leída  como una “movida electoralista” por los miembros del oficialismo. Esto no dista de lo que opinaban a fines de julio, cuando faltaban 45 días para las elecciones primarias y la primera minoría apuntó al Municipio por el incremento de hechos de inseguridad. ”Algunos deben creer que no nos acordamos de cómo era la ciudad ‘apagada’ de noche. Hoy hay un 90% de luces LED en la ciudad y más de 100 cámaras de seguridad”, dijo el concejal Armando Chiappe en defensa de la gestión municipal.

Por otra parte, un “estigma” que el PJ le atribuye a sus adversarios fue lo ocurrido durante la campaña electoral previa a las elecciones municipales. En ese entonces, el eje de la inseguridad le jugó una mala pasada al ex candidato a intendente de Juntos por Río Cuarto, Gabriel Abrile. Entre sus asesores en materia de seguridad estaba Carlos Borsato. El ex jefe de la Unidad Departamental local fue apartado del equipo de Abrile cuando se conoció que, en sus redes sociales, había tenido expresiones negacionistas respecto de la última dictadura militar.