Internas delasotistas a tres años de perder a su líder

El legado de José Manuel de la Sota en el Imperio se manifiesta a través de sendas líneas políticas que, cada una a su manera, intentan sostener proyectos con objetivos electoralistas. Los homenajes del miércoles sirvieron para revelar el camino que toma la lucha por las banderas del delasotismo en la región.

Por Gabriel Marclé

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Natalia de la Sota y Adriana Nazario, protagonistas de la grieta que atraviesa a la representación delasotista en el ámbito local.

El fallecimiento de José Manuel de la Sota durante un accidente de tránsito el 15 de septiembre de 2018 provocó un cimbronazo que movilizó al tablero político del peronismo cordobés. Tres años después, el delasotismo refleja las consecuencias del conflicto por una bandera tironeada por varias puntas, especialmente en una región como el sur cordobés donde el ex gobernador hizo base hasta los últimos días de su vida. Sin embargo, “grieta” delasotista se enciende en la capital alterna y da lugar a la reapertura de la discusión sobre quién lidera en la región.

Río Cuarto fue el segundo hogar de José Manuel de la Sota desde el momento en que la declaró capital alterna de la provincia. Enamoró a la militancia e inspiró a la formación de nuevos espacios como La Militante, hoy liderado por la viuda del ex gobernador Adriana Nazario. De hecho, sus liderados impulsaron una misa riocuartense en memoria a su líder en un nuevo aniversario de su muerte.

El encuentro religioso apareció casi como contraparte del acto organizado por los hijos del ex gobernador, entre ellos Natalia de la Sota, y todo Hacemos por Córdoba, evento en el que Nazario ni siquiera estuvo presente. No es secreto que existe un distanciamiento profundo e irreconciliable entre Nazario y la hija del ex gobernador, pero fechas como la de ayer lo volvían aún más notorio. Cada una por su lado, reforzaron la imagen de un enfrentamiento silencioso que repercute en la escena local.

El apellido y los votos

Hay una parte considerable del legado delasotista que comienza a enfilarse detrás de la hija del ex gobernador, Natalia de la Sota, hoy figura de renombre en el tablero provincial y muy seguramente nacional tras su performance electoral en las PASO. Es la parte de esta corriente que fue aprovechada por el gobernador Juan Schiaretti a la hora de repensar el sostenimiento y evolución de su dominio en Córdoba.

La repercusión de Natalia de la Sota en el escenario actual, especialmente durante la campaña, terminó enfervorizando a varios dirigentes de Río Cuarto que se encolumnan en su búsqueda reconociendo el impacto del apellido y la personalidad de la candidata a diputada en las pretensiones del electorado. “Si hay un legado político del gallego, la continuidad y las posibilidades para el futuro está personificado en su propia hija”, analizaba un dirigente.

Las razones detrás de la formación del séquito local del “delasotismo de Natalia” tiene que ver mucho con el crecimiento de su figura política en el último tiempo. De hecho, su impacto en el electorado quedó demostrado en las elecciones del domingo, cuando su boleta de diputados superó a la de senadores en HpC, liderada por la esposa del gobernador, Alejandra Vigo. En base a ese desempeño, varios dirigentes -incluso del llamosismo- se están poniendo la camiseta entendiendo que la construcción de la dirigente no se detendrá en las generales de noviembre.

“Hoy, ella tiene el apellido y los votos”, analizaba con cierto entusiasmo uno de los nombres que militan en el Imperio a quien se apunta como futura legisladora nacional. Pero el crecimiento de esa figura repercute también en la agenda de espacios como La Militante que, con Adriana Nazario a la cabeza, reclaman derechos de autor por mantener vivas las prácticas delasotistas en la región.

La Militante

La organización del homenaje religioso a su líder fallecido en 2018 fue la señal que organización política La Militante dio para mostrar su llegada al territorio local. Fue Adriana Nazario -pareja de José Manuel de la Sota hasta el momento de su fallecimiento- quien, además de vivir una jornada de emociones fuertes, se plantó junto a su agrupación para movilizar el encuentro con la estampa de su espacio político, acompañada por figuras como el legislador Franco Miranda.

La Militante concentró su fuerza en el departamento Río Cuarto y posicionó incluso a varios dirigentes que terminaron convirtiéndose en intendentes -como Edgar Bruno en Canals. Sin embargo, tras el fallecimiento de su mecenas les ha costado encontrar su lugar. Mantuvo su vínculo con el schiarettismo, pero también jugó para el Frente de Todos durante el auge de Alberto Fernández en 2019 y su cuerpo militante se repartió en todo el arco peronista.

En Río Cuarto, Adriana Nazario respetó un vínculo cercano con Juan Manuel Llamosas pese a que ella pretendió ser la candidata del peronismo para gobernar desde la Municipalidad riocuartense. Fue quizá esa cuestión la que provocó rupturas que se manifestaron apenas minutos después que el riocuartense lograra la reelección el año pasado. 

En aquella oportunidad, durante el acto de celebración, Nazario se retiró abruptamente del acto ya que -según cuenta- habría visto comprometido su protagonismo. Es que Natalia de la Sota, también presente, se llevó gran parte del protagonismo de esa noche. Esa fue la última vez que se las vio juntas en un mismo lugar, pero también el desencadenante de una ruptura cada vez más profunda.