Dirigencia y militancia, dos lentes para analizar las PASO

Los resultados de las primarias dejaron más de una sorpresa y distintos análisis por hacer desde la perspectiva local. El posicionamiento de Luis Juez, como efecto colateral del ascenso de Rodrigo de Loredo en la UCR, es leído de diferente manera por la dirigencia y la militancia peronista.

Por Felipe Osman
fosman@diarioalfil.com.ar

Mientras los estrategas de las distintas fuerzas políticas siguen diseccionando de una y mil formas los resultados arrojados por las urnas el último domingo, y el epicentro de la tensión se sitúa en la Casa Rosada (ayer, cuatro ministros y dos funcionarias de primera línea, todos cristinistas, pusieron su renuncia a disposición del presidente), en Córdoba aún se tejen interpretaciones y reinterpretaciones para auscultar los efectos que la elección nacional de medio término podría traer aparejados para la política local.

La primera conclusión, que nunca es la más aguda, es que el peronismo necesita blindar su cosecha. En el Centro Cívico saben que el Frente de Todos intentará revertir -o más probablemente amortiguar- su caída en las urnas aumentando el gasto y construyendo una primavera de consumo que ayude a mejorar el humor social antes de que lleguen las Generales, y de conseguirlo la apuesta será pescar en el mismo estanque que Hacemos por Córdoba, arañándole algunos puntos.

Para evitarlo, el oficialismo provincial necesita fidelizar cuanto sea posible el voto que lo acompaño el último domingo, que a decir verdad, en las grandes ciudades, no fue mucho mayor que el que -calculan- le garantiza un buen manejo de sus estructuras.

Por otro lado, en el Centro Cívico creen que pueden arrebatarle “un par de puntos” a la lista que, dentro de Juntos por el Cambio, lideraron Mario Negri y Gustavo Santos, y para hacerlo buscarán interpelar a la clase media con la figura del propio gobernador, que a diferencia de lo que sucedió en el primer tramo de la campaña cobraría centralidad desde un comienzo en capital y las ciudades más grandes de la provincia.

Finalmente, también se estudiaría ampliar algunos comandos de campaña, y entre ellos el de la ciudad, que no aportó el domingo el diferencial que El Panal esperaba y, por el contrario, terminó cosechando un número menor al de la media provincial, con algunas seccionales que funcionaron muy por debajo de lo que en los cálculos se esperaba.

Pero más allá de estos y otros reajustes en la estrategia electoral que el oficialismo tendría en evaluación, resulta de interés observar cuál es el análisis que tanto los dirigentes del peronismo con su militancia hacen de los resultados del domingo, que aún habiéndose dado en una primaria nacional de medio término (no ejecutiva), podrían -en mayor o menor medida- irradiar efectos hacia la política local.

Tras el gran resultado cosechado por Juntos por el Cambio en general y por la lista liderada por Luis Juez y Rodrigo de Loredo en particular, la dirigencia de Hacemos por Córdoba entiende que la figura del gobernador se volverá cada día más determinante no sólo en los meses que restan hasta la definición de las legislativas, cuando en noviembre sí se juegue “por los puntos”, sino también en el camino que conduce al 2023.

El posicionamiento de los dirigentes de Cambiando Juntos, aun habiéndose dado en una instancia legislativa, es un asunto a tener en cuenta. Y si el peronismo quiere apuntalar su continuidad en la provincia más allá del 2023, muchos empiezan a ver la proyección nacional de Juan Schiaretti cada vez menos como una hipótesis y más como un imperativo. Como una condición para poder “testar”.

Buena parte de la militancia, por otro lado, no ve un problema. De hecho, el aumento exponencial de la planta municipal que Juez propició durante su gestión es percibido por los militantes como un buen antecedente, como un antecedente de que “Juez paga”, a pesar de que en realidad sólo los integrantes de la comisión directiva del Suoem y sus delegados hayan sido los destinatarios de esos puestos.

El resto de la ciudadanía -o, mejor dicho, la pequeña parte de ella que sí ejercita su memoria- tiene una opinión bien distinta de estos menesteres. Pero no deja de ser una minoría.