Gill presume con el voto del interior y busca peronizar campaña

Por Bettina Marengo

Martín Gill jugará a peronizar todo lo que pueda la campaña electoral de acá a noviembre en Córdoba, como estrategia para revertir el mal resultado de la lista que lo tiene a él como cabeza en Diputados y a Carlos Caserio en el Senado. Lejos de kirchnerizar el mensaje y la propuesta, como impulsan algunos sectores del espacio albertista-cristinista, el candidato a diputado nacional considera necesario volver a la matriz del Frente de Todos del 2019. “Unidad en la diversidad”, sostuvo ayer y bregó por retomar una agenda “de la gente”.

“Ante los resultados más que hacer diagnósticos y buscar culpables, hay que tener la actitud que tuvo el Presidente, de humildad. Hay que corregir y tener la capacidad de escuchar y hablar, también hay que tratar de zanjar la disociación que hay entre la agenda de la gente y la de los dirigentes: salir de la pandemia y de las situaciones económicas, recuperar una movilidad social ascendente, trabajo, la economía social, el desarrollo productivo y el acceso a la educación”, sostuvo.

Con la cucarda de haberle ganado Villa María y el departamento General San Martín a Hacemos por Córdoba y a su rival interno, el también villamariense Eduardo Accastello, Giil destacó el diferencial de varios puntos que la lista del Frente de Todos obtuvo en el interior respecto de Capital. No es casual ni es menor que en Hacemos por Córdoba ahora hablen del “peronismo de Caserio” para kirchnerizar y cristinizar la lista del FdT y mantenerla en su piso de 10 puntos, y no del “peronismo de Gill”. Esa fue la expresión que utilizó ayer el intendente capitalino Martin Llaryora, quien salió a alambrar el voto capitalino del avance de Luis Juez y del potencial crecimiento del FdT, de cara a las generales de noviembre.

En pleno análisis del mapa de los resultados, el secretario de Obras Públicas destacó que la lista obtuvo un promedio aproximado de 14 puntos en interior, contra los menos de 9 en Capital, lo que derivó en el casi 11% general. “Jugamos en Bolivia a 3 mil metros de altura”, graficó Gill, pero marcó diferencias entre las performances de Capital y del interior, donde fue responsable de la campaña frentetodista, en su rol de funcionario del ministro Gabriel Katopodis. “En el interior hubo un crecimiento de casi el 70% en relación a las PASO del 2017, y unas sesenta localidades donde nunca habíamos ganado nos apoyaron ahora”, dijo Gill, y revalidó el rol de los intendentes peronistas que acompañaron a la lista, la mayoría seducidos por la obras que bajaron de Obras Públicas.

En Capital, en cambio, la campaña se apoyó en la segunda de la lista, Olga Riutort, en el diputado Pablo Carro y en menor medida en Caserio y la diputada Gabriela Estevez, aunque el punillense y la comporista estuvieron destinados mayormente al interior, donde jugaron con los intendente tambien. El lunes, el candidato a senador se quejó duramente de que el gobierno nacional baje ayuda social y alimentaria para Capital a través del Movimiento Evita, que integra y tiene candidatos en el schiarettismo, aunque muchos creen que no se trata de un descuido de la Casa Rosada sino parte de una decisión presidencial de no hacerle “la guerra” al gobernador Juan Schiaretti, con la mirada puesta en el día posterior a las elecciones generales.