El PJ tropezó en Capital; los números seccional por seccional

Hacemos por Córdoba, que apostaba a conseguir un diferencial positivo en la ciudad, terminó apuntalando sus números en el interior. ¿Quiénes aprobaron y quiénes no en la Capital?

Por Felipe Osman

La Ciudad de Córdoba debía ser, en la estrategia del oficialismo, su fuerte. El distrito que hiciera la diferencia para conseguir el triunfo nominal que buscaba el Centro Cívico. Pero eso no sucedió.

En efecto, el resultado provincial -24,56 por ciento- terminó superando por poco más de dos puntos al percentil que se consiguió en la ciudad -22,30 por ciento-, y en ambos casos quedó en el camino la expectativa de superar los números de la lista liderada por Luis Juez y Rodrigo De Loredo, que a nivel provincial cosechó el 27,86 por ciento de los votos, y en la ciudad se alzó con el 30,64 por ciento.

¿Qué sucedió?

Cierto es que el PJ Capital logró, con la inestimable “ayuda” de Alberto Fernández, evitar que el Frente de Todos creciera en las seccionales. Pero no pudo, sin embargo, contra un Rodrigo De Loredo que ya había avisado en 2019, cosechando en la ciudad el doble de los votos que consiguió Ramón Mestre (entonces candidato a Gobernador); ni contra Luis Juez, otro viejo conocido del peronismo.

En las seccionales, muchos peronistas advierten que tanto uno como el otro siguen disponiendo -por intermedio del Suoem- de algunas de las herramientas que garantiza el control del Estado Municipal para “hacer política” en los barrios.

Son, en cualquier caso, versiones difíciles de comprobar. Pero más allá de que sea éste o no uno de los factores que expliquen el resultado en la ciudad, lo cierto es que por estos momentos los arquitectos de la campaña capitalina están sacando cuentas, tratando de generar un diagnóstico preciso que les permita actuar en consecuencia cuando arranque la segunda parte de la campaña. Midiendo, por ejemplo, la caída que hubo en algunas seccionales y circuitos que tuvieron una performance electoral por debajo (y en algunos casos muy por debajo) de la media, y espiando en aquellos reductos en los que las cosas anduvieron mejor para “trasplantar” la receta.

Intentemos hacer lo mismo.

En el primer cuadro que acompaña esta nota se puede ver cuál fue el desempeño que obtuvo Hacemos por Córdoba en cada seccional y compararlo con el rendimiento que tuvieron los demás espacios que midieron fuerzas con el oficialismo el domingo.

A simple vista destaca que las seccionales 1ra, 2da, 3ra, 4ta, y 9na estuvieron muy por debajo de la media en la ciudad. Que las seccionales 6ta, 7ma, 11ra y 14ta -sin problemas tan serios como las anteriores- tampoco lograron atravesar la barrera de los 22 puntos, y que, por el contrario, las seccionales 5ta, 8va, 10ma, 12da y 13ra, con un mayor o menor margen, superaron ese número.

Ahora bien, ¿cómo les fue en cada caso con el adversario “directo”, es decir, la lista Cambiemos Juntos, que el Centro Cívico había fijado como rival a batir?

Lo cierto es que, por defección de su principal adversario interno, la lista liderada por el binomio Juez – De Loredo pisó muy fuerte en la capital, con lo cual derrotar al extraño dúo resultó ser harto más difícil de lo que hubiera sido de reflejarse, el domingo, una mediana paridad con la lista que lideraron Mario Negri y Gustavo Santos. Aun así, veamos qué tan lejos quedó Hacemos por Córdoba de conseguir su objetivo de máxima.

Si esa fuera la vara, solo la seccional 5ta habría conseguido su cometido. Del resto, hubo algunas que ni siquiera consiguieron alcanzar la mitad de los votos cosechados por Cambiando Juntos.
Frente a estos resultados, ¿baraja el comando de Capital la posibilidad de regresar al esquema de coordinadores que el PJ utilizó en los turnos electorales de 2017 y 2019, y que desafectó antes de iniciar la presente campaña?