PJ del Imperio logró el mejor resultado de HpC

Aunque los ganadores del domingo PASO cordobés estuvieron en JpC, los dirigentes del peronismo riocuartense salieron a bancar el desempeño de HpC en la capital alterna. El llamosismo atenuó la derrota destacando su performance con respecto al promedio provincial. Hubo mensaje hacia afuera, pero también hacia dentro.

Por Gabriel Marclé

Carlos Gutierrez, Claudia Márquez y Juan Manuel Llamosas, los protagonistas de la campaña de HpC que desembocó en el resultado del domingo en las PASO.

Los resultados de las PASO permitieron que el PJ provincial sacara varias conclusiones y confirmara otras tantas previsiones. Sin embargo, el dato destacado del interior provincial nació en Río Cuarto, ciudad en la que Hacemos por Córdoba logró el mejor resultado entre los grandes centros electorales de la Provincia. El peronismo local no salió a festejarlo, pero sus dirigentes se mostraron contentos de cara a lo que viene a futuro: Ratificó su lugar en la mesa de la renovación del PJ cordobés y una consolidó su base electoral para sostener su proyecto municipal.
En la capital alterna, HpC salió segundo como en toda la provincia, pero con una diferencia menor a los mil votos (28,67% de los votos contra el 29,97% de Juez-de Loredo). Es decir que, realizando un análisis distrito por distrito y sección por sección, Río Cuarto fue la ciudad en la que el PJ logró los mejores números de la provincia. El número de votos emitidos desde la segunda ciudad más populosa de la provincia alentaron una serie de análisis referidos al potencial electoral del proyecto peronista en la ciudad.
“Creemos que esto tiene que ver con la buena imagen del gobernador, la buena imagen del intendente y el empeño que se le puso a la campaña para conseguir un piso muy alto de votos”, explicaba desde su visión un dirigente de la ciudad. Pero fue el propio intendente riocuartense, Juan Manuel Llamosas, quien por medio de una publicación en sus redes sociales dejó en claro que sus representados en el territorio municipal iban a inflar el pecho por lo conseguido.
“Gracias a todos y todas los que acompañaron a nuestra lista, hemos superado ampliamente nuestras expectativas en la ciudad”, indicó el jefe municipal que parecía hacerse partícipe directo de la corta diferencia. A su vez, agregó que “este resultado habla de que somos muchos los que apostamos a salir de las divisiones y peleas, y que queremos construir puentes que nos permitan unirnos para salir adelante”. Todo un mensaje, tanto para el afuera como para el adentro.
Un mensaje hacia afuera
Desde que se conocieron los resultados, la militancia y dirigencia del PJ local sacó chapa y reflotó el valor territorial del voto, frente a una campaña que consideraron “desigual” por las propuestas discursivas que estuvieron en juego. Entienden que la defensa del modelo Córdoba fue también la ponderación del proyecto local, mientras las urnas definieron una discusión que trasciende hacia el plano nacional entre kirchnerismo y antikirchnerismo.
En el oficialismo local están casi seguros de que esta elección ratificó la performance del aparato comparándola con las municipales del año pasado. “En un contexto de polarización, la cantidad de votos conseguidos fue alta. El voto a nuestro proyecto está intacto”, concluía un referente llamosista.
Toda interpretación positiva del resultado fue expresada como un mensaje hacia el afuera. El objetivo era defender el territorio municipal y no permitir que la alianza JpRC se envalentone a causa de los votos conseguidos en esta instancia, pensando ya en lo que puede ser la construcción del proyecto radical de cara a las municipales del 2024. “La gente no votó intendente, porque ya lo hizo en noviembre del año pasado y sabe muy bien lo que eligió”, manifestaba uno de los dirigentes más importantes del Ejecutivo municipal.
En definitiva, el llamosismo -más que HpC- no quiere que este resultado ocasione lo que comienza a verse entre las filas de la oposición local, un elemento que recomponga el ánimo después de haber perdido elecciones municipales en dos ocasiones consecutivas. Es por eso que remarcan que no se trató solamente de una buena elección peronista, sino de una dura derrota de un sector importante del radicalismo.
“El negrismo tuvo un mal desempeño. En Río Cuarto podemos decir que los grandes perdedores fueron Mario Negri, Mauricio Macri y dos ex intendentes locales, Antonio Rins y Juan Jure”, destacó un integrante del oficialismo local. La figura de los ex mandatarios riocuartenses apareció casi sobre el final de la campaña para apoyar a la lista de Juntos por Córdoba que logró 16 puntos, casi la mitad de los votos cosechados por el PJ.
Al mismo tiempo, el llamosismo transmite que la victoria de Rodrigo de Loredo no pone en amenaza al proyecto de continuidad peronista que llegará tras el fin de la era Llamosas. “Nadie capitaliza la figura de esa alternativa en Río Cuarto. Vuelven a depender de Martin Lousteau y los dirigentes porteños”, lanzó un armador del PJ municipal.
Mensaje hacia dentro
El llamosismo se ha mostrado convencido de que, con mil votos más, el título que hubiera cruzado a la provincia tendría a Río Cuarto como protagonista indiscutible. Pero el resultado final les ha permitido sacar pecho frente a lo que por ahora se muestra como un amistoso combate territorial interno instigado por el predominio estratégico del Panal y el rol que tuvieron los caudillos del gobernador en el Imperio.
En ese sentido, se puede concluir que en la representación peronista de la Municipalidad local están esperando que en el Panal se cuenten los porotos y que el conteo final, atento al buen resultado de Río Cuarto, influya en la consideración que se tenga de Llamosas en la mesa que defina la renovación del 2024. Y eso que todavía quedan las generales de noviembre.