HpC se autoexige: 30 puntos para noviembre

¿De dónde rascar más votos? De los que fueron a la canasta de la principal lista perdedora de Juntos por el Cambio. En Hacemos por Córdoba leen que el votante independiente que apoyó a Mario Negri y a Gustavo Santos es compatible con la propuesta schiarettista. Allí apuntarán.

Yanina Soria

Asumiendo casi como un dogma que Juntos por el Cambio será el gran vencedor también en las generales de noviembre y que, al menos en Córdoba, será imposible revertir la tendencia de ayer, el peronismo provincial comenzó a trabajar la estrategia para el segundo tiempo electoral.

La algarabía que se vivió en el búnker de Hacemos por Córdoba el domingo por la noche se transformó luego en mesura y prudencia. Con el correr de las horas y la publicación de datos más específicos, la dirigencia peronista comenzó a masticar la derrota en prácticamente todos los departamentos de la provincia, con un plus político que -a priori- complejiza aún más el cuadro de situación: la principal fuerza opositora ya tiene en la cancha rodando a dos candidatos fuertes para el ´23. Luis Juez y Rodrigo de Loredo son la dupla menos deseada por el peronismo.

En la previa a las PASO, desde el PJ Capital ya habían advertido la vigencia que todavía tiene el líder del Frente Cívico, por ejemplo, en las barriadas más populosas de la ciudad. De hecho, en el tramo final de la campaña oficialista, hubo un refuerzo en la entrega del voto de “Ellas” en zonas muy puntuales de la Capital para contrarrestar ese peso político. Sin embargo, los números por seccionales que todavía procesan en el comando de campaña, devuelven una foto con números a favor del candidato a senador muy superior a los imaginados.

Y aunque en volumen de votos Juntos por el Cambio duplicó a la lista del gobernador, tal como se señaló desde estas páginas, el schiarettismo tuvo sus razones (objetivas) para entusiasmarse.

En primer lugar, se impuso con holgura ante un Frente de Todos peronizado que, por momentos, agitó la interna y le apuntó directo al Panal: y, en segundo término, logró un resultado que le permitiría al gobernador retener las tres bancas que pone en juego en la Cámara Baja y una en el Senado. Nada despreciable para una alianza provincial sin anclaje nacional que buscó terciar en una compulsa polarizada.

Sin embargo, hacia adentro los candidatos, funcionarios y dirigentes se sinceran. La boleta de Schiaretti sacó cuatro puntos menos que en las PASO del ´17; y el camino que les espera hacia noviembre no está allanado. Todo lo contrario. Sostener el piso electoral del domingo, requerirá un gran esfuerzo; ampliarlo será un desafío.

En el día de ayer hubo reuniones, cruce de datos y armados de mapas con información electoral disgregada. Los comandos de campaña provincial y de la Capital elaboran un minucioso diagnóstico para perfilar la nueva estrategia para abordar esta segunda etapa. Si bien no se modificarán los ejes discursivos en torno a “la defensa de Córdoba”, sí se ajustará en términos de trabajo territorial.

En principio, se traza un nuevo y difícil objeto para noviembre: llegar a los 30 puntos. ¿De dónde rascar más votos? De los que ayer fueron a la canasta de la principal lista perdedora de Juntos por el Cambio. En Hacemos por Córdoba leen que el votante independiente que apoyó a Mario Negri y a Gustavo Santos es perfectamente compatible con la propuesta schiarettista. Con el convencimiento que en esa franja se ubican los electores que acompañaron al gobernador en las provinciales del 2019 y luego a Mauricio Macri en las generales, el peronismo apuntará en esa dirección.

Por eso, la necesidad de contar detalladamente los resultados de cada una de las listas en cada distrito cordobés.

Por lo pronto, se está pensando en un trabajo focalizado para penetrar en todos los rincones con la oferta electoral encabezada por Alejandra Vigo y Natalia de la Sota. Seguramente en Capital, se diagramará un esquema de barrido territorial más intenso mientras que para los funcionarios y caciques departamentales del interior, habrá un llamado de atención para redoblar los esfuerzos y mejorar los resultados en línea general.

Salvo contados casos, les fue muy difícil a los referentes del interior blindar sus regiones ante la avanzada amarilla.