Foto para la unidad de los protagonistas de la interna

Juez, De Loredo, Negri y Santos se convocaron a un café para exhibir la imagen que hacía falta

Por Alejandro Moreno

Los cuatro principales protagonistas de la interna abierta de Juntos por el Cambio dieron ayer la señal que debían para encaminarse en una relación civilizada hasta noviembre, cuando en las elecciones generales jugarán por los porotos, por las bancas, contra las dos versiones del peronismo: el cordobés y el kirchnerista.

Los ganadores, Luis Juez y Rodrigo de Loredo, y los perdedores, Mario Negri y Gustavo Santos, ofrecieron, más que nada a los votantes de Juntos por el Cambio, la foto de la unidad poselectoral, un requisito clave que faltó en la noche del domingo y que, por momentos, pareció que iba a ser más difícil de conseguir.

Con café para tres y té para Santos, los contertulios hicieron una demostración de unidad de quienes compartirán las listas de candidatos a senadores y a diputados nacionales. La cita fue en el hotel Nepper, donde funcionó el domingo el bunker de Negri y de Santos.

El encuentro ocurrió en la tarde de ayer, luego de por espacio de varias horas la desconfianza ganara terreno.

A diferencia del saludo que se dieron en los festejos de la provincia de Buenos Aires Diego Santilli y Facundo Manes, en Córdoba no hubo foto el domingo por la noche. Sí se dieron algunos conciliábulos para resolver si correspondía encontrarse para ofrecer un mensaje a los cordobeses. Unos esperaron que los visiten; los otros querían recibir una invitación; y nada sucedió.

Hubo llamados de cortesía por celular, pero llamó la atención el énfasis que Mario Negri puso para saludar y felicitar a Luis Juez, ignorando por completo a De Loredo, su correligionario.

Incluso ayer a la mañana Negri difundió sus opiniones sobre el resultado de las elecciones, en las que Juntos por el Cambio apabulló a las dos listas del peronismo en la provincia de Córdoba, y al kirchnerismo en general en casi todo el país. “Los cordobeses están hartos –dijo- de un gobierno que hizo de la cuarentena su único plan; hartos de los abusos y de la obscenidad del poder”. “En estas PASO se decidieron por el candidato que mejor expresó esos sentimientos y lo eligieron para trasmitir la bronca con el gobierno. Esa persona es Luis Juez y por eso reitero mis felicitaciones”, declaró. De paso, manifestó de sí mismo que “como militante político de toda la vida jamás me arrepiento de participar de una elección, pierda o gane, más de 300 mil cordobeses me apoyaron y a ellos les agradezco con todo mi corazón”.

El Comité Central de la UCR, que preside el negrista Marcos Carasso (futuro diputado nacional porque reemplazará a Luis Juez cuando este sea electo senador), extendió las felicitaciones también a De Loredo.

“Ahora el compromiso es, todos juntos, ratificar en noviembre que Córdoba le vuelve a poner un freno a los que pretenden llevarse todo por delante. Desde la UCR de Córdoba trabajaremos fuertemente para que junto a nuestros socios en Juntos por el Cambio seamos nuevamente la alternativa más confiable, seria y responsable en las elecciones generales de noviembre”, señaló el comunicado partidario.

Pero faltaba la foto. Protocolar, seguramente, pero otra vez debe decirse que era necesaria.

La conversación entre los cuatro no fue para cerrar las diferencias que tienen entre ellos, aunque sí pretendió suspender cualquier beligerancia política hasta fin de año. Redactaron juntos un mensaje de unidad para transmitir por Twitter y coincidieron en que deben hacer una reunión más grande, con los demás candidatos, probablemente la semana que viene.

De hecho, el lunar de la jornada fue que algunos dirigentes que no recibieron la invitación al café de los cuatro se sintieron heridos. Ramón Mestre, uno de ellos. Otros hasta habrían tomado la decisión, tecnoadolescente, de abandonar el grupo de chat de candidatos que había armado Negri.