Schiaretti marcó terreno: Gran acto y obras (al límite)

El gobernador volvió a visitar Río Cuarto, escarbando el piso para reafirmar su dominio en el Imperio del Sur. “Esta elección es muy importante para el gobierno provincial”, dijo Schiaretti, quien le marcó el terreno al kirchnerismo (y también al llamosismo). Además, recorrió obras y la oposición lo acusó de haber incumplido la veda.

Por Gabriel Marclé

Juan Schiaretti

Fue un sábado de sol y mucha campaña para Hacemos por Córdoba en el Imperio. Desde temprano, la llegada del gobernador Juan Schiaretti al suelo riocuartense se adelantaba como un hito de la previa electoral a dos semanas de las PASO. Acompañado por los candidatos de Hacemos por Córdoba, el mandatario provincial envió un mensaje de dominio dirigido a todo el peronismo cordobés. También encabezó un recorrido de obras que destacó casi como galardones de su gestión, algo que le valió críticas de la oposición.
El primero de los cuatro actos de Schiaretti en el interior provincial no escogió a Río Cuarto de manera inocente. La capital alterna compone un punto estratégico para la interconexión entre el Panal y el sur provincial, pero también una zona clave para dejar en claro su liderazgo o casi exclusivo rol protagónico en esta instancia pre electoral. El gobernador se puso la campaña al hombro, escarbó la tierra y, cuan toro, ensayó una pose defensiva para proteger su dominio.
“Esta elección es muy importante para el gobierno provincial”, lanzó el gobernador en su discurso, con una carga apuntada más hacia su proyecto global que a las Legislativas. Schiaretti marcó el territorio y reafirmó la superioridad de Hacemos por Córdoba -mejor llamado peronismo schiarettista- ante cualquier opción que lo ponga en duda. “No hay competencia, esa es la actitud que nos guía”, alentaba un dirigente local cercano al gobernador, un mensaje que dirigido a cada línea de representación peronista en la región.

Marcar el territorio

Aunque las encuestas confirman que HpC se encuentra en desventaja frente a Juntos por el Cambio, los mismos números confirmarían que el PJ cordobés solo tiene a un líder, ya que la diferencia entre el schiarettismo y el peronismo K son cada vez mayores. Como si fuera poco, los antecedentes del pasado sábado terminaron dando una mayor muestra del “exterminio K” que se podría producir en las PASO.
Mientras Schiaretti cerraba su visita a la ciudad en el Hotel Urumpta, en el mismo lugar una comitiva del Frente de Todos, encabezada por la candidata Gabriela Estévez, se lamentaba por un nuevo paso en falso de la campaña K en Río Cuarto. Horas antes, habían acompañado a Paula Español -secretaria de Comercio Interior de la Nación- para reunirse con diferentes sectores de la economía local y la actividad no salió para nada bien.
“La visita fue un papelón”, comentaron quienes siguieron el encuentro con empresarios que “prácticamente se rieron” del diagnóstico y escases de propuestas de la funcionaria albertista. El hecho terminó rebotando favorablemente para el gobernador, quien celebraba su acto en el Imperio sintiéndose en lo más alto mientras se desarrollaba el “papelón” del FdT.
“Demostraron que no tienen peso en la región y se fueron con la cara larga”, comentaron informantes del oficialismo cordobés que presenciaron el casual encuentro entre referentes de HpC y los peronistas K en el popular hotel riocuartense. Schiaretti no tuvo que mover un dedo para reafirmar cuál es el dominio en la región. “No son competencia para nosotros”, lanzaba un referente del PJ schiarettista.
Pero la cruzada de dominio por Río Cuarto no solo incluyó al peronismo K, sino que llegó cargado de mensajes para su propia militancia en el sur. Schiaretti, con su doctrina de amo y señor, también demarcó el territorio como una señal dirigida a los sectores que conforman el oficialismo riocuartense. “Lo mejor sería que no se confundan de líder”, comentaba un dirigente schiarettista sobre la forma en la que el intendente Juan Manuel Llamosas se integra al plan que dirige el gobernador.
De hecho, el intendente -así como otros dirigentes municipales- quedaron como actores secundarios y hasta terciarios en la visita que el gobernador realizó. Si bien Schiaretti destacó a la gestión municipal, no fue la parte más importante de su discurso en el Imperio. Incluso, las obras que antes podían servirle a la agenda del jefe municipal, el sábado pasado solo apuntaron a destacar la intervención del panal en la infraestructura local: En dicha actividad, Llamosas casi ni apareció en las fotos. Eso sí, en el acto central del Hotel Urumpta se pudo subir al escenario.

Al límite

El mandatario provincial tuvo su gran acto en Río Cuarto, pero fue su agenda previa la que despertó el interés de sus críticos: El gobernador recorrió las obras de cloacas que se realizan con fondos provinciales en barrio Banda Norte y se mantuvo al límite de la veda para la realización de “actos públicos susceptibles de promover la captación del sufragio”. Para la oposición, el límite fue superado.
“Sin duda incumplió la veda. Es un capítulo más de lo que estamos viendo en campaña, dicen una cosa y hacen todo lo contrario. Se esfuerzan por declararse distintos al kircherismo, pero obran igual”, señalaba un dirigente de JpC en la ciudad, comparando la actitud del gobernador con lo exhibido por Nación con obras que fueron presentadas en los últimos días.
Otros exponentes eligieron apuntar directamente contra el PJ. “No hay legalidad para el peronismo. No sé en qué país vive usted, pero acá (Luis) D’Elía se corta la tobillera en pleno acto. En el caso de lo que pasó en Río Cuarto, hacer campaña con una obra en plena veda es tan solo un detalle”, comentaba un referente del radicalismo riocuartense, quien adelantó que el tema del proselitismo se sumará a los temas de discusión de la semana.