Schiaretti celebró triunfo peronista en Sampacho

Tras la victoria de Franco Suarez, flamante intendente de la localidad sureña, todo el arco del PJ provincial se plegó a las celebraciones, en un intento por capitalizar el logro en el marco de la campaña. Hablaron el gobernador y su esposa (candidata a senadora), viajaron de la Sota y ministros; pero Martín Gill se coló en el acto.

Por Gabriel Marclé

Juan Schiaretti y Franco Suarez (intendente electo de Sampacho)

El PJ cordobés se dio el gusto de celebrar una victoria apenas a veinte días de la contienda por la PASO. Pese al infortunio que llevó a que Sampacho tuviera que llamar a elecciones municipales -su anterior intendente, Flavio Juárez, falleció en mayo por Covid-, el schiarettismo se aferró al logro del flamante intendente Franco Suarez para dar una estocada en plena campaña y reforzar el poderío de su representación en el territorio.
El gobernador Schiaretti mandó a todos sus hombres de confianza a la pequeña localidad del sur cordobés, para que ayudaran en lo que se necesite y prepararan el terreno para una victoria que, desde temprano, se anticipaba como abultada. Fue así como desde temprano comenzaron a partir los transportes en los que viajarían ministros, candidatos y dirigentes de fuste que, pasadas las 20 del domingo, ya se encontraban dispuestos a celebrar.
Absolutamente todo el plantel de Hacemos por Córdoba acompañó un proceso del cual participaron menos de 5 mil vecinos, una representación que no hace la diferencia entre el total del electorado provincial que participará de las PASO. Pese a esa cuestión, se trataba de una victoria necesaria para acrecentar el capital político que se dirimirá en las urnas de septiembre, más por su valor simbólico que por lo numérico.
Franco Suarez está lejos de ser uno de los dirigentes más importantes del sur provincial y apenas puede considerarse parte de la camada joven que en los próximos años podrían insertarse a la renovación del PJ en toda Córdoba. Sin dudas es alguien que se encontraba en el momento justo para dar el paso tras una tragedia, pero que cuenta con el reconocimiento del plantel militante.
Pero su papel como candidato -y ahora como intendente- se convirtió en una ficha importante del tablero schiarettista, tanto que la estructura dirigida desde el Panal estuvo a cargo de los preparativos de una celebración que se desarrolló con todos los chiches. Mientras en el escenario del festejo destacaban figuras como el vicegobernador, Manuel Calvo; el secretario de Gobierno, Facundo Torres; el diputado Carlos Gutiérrez; además de las candidatas Natalia de la Sota y Claudia Márquez; y otros intendentes peronistas de la región.
Pero la presencia más importante era la del gobernador. Junto a su esposa, la diputada y candidata a senadora Alejandra Vigo, Schiaretti mantuvo un contacto breve pero satisfactorio con los presentes en el acto; algo que no pudo hacer meses atrás en Río Cuarto cuando Juan Manuel Llamosas fue reelecto y fue el presidente Alberto Fernández -y sus funcionarios- los que se llevaron la mayor tajada de protagonismo.
“Cuenten con nosotros, con la presencia y el trabajo codo a codo con el gobierno provincial que quiere que el progreso llegue al sur provincial, para que puedan tener más viviendas, más servicios y más obras para los vecinos de Sampacho”, le expresó el mandatario provincial al pueblo sampachense y su flamante intendente. Su presencia acaparó los flashes, pero no fue el único que se llevó su tajada del acto.

Gill, presente

Hacemos por Córdoba puso todo para que los festejos tuvieran su sello en cada paso, pero durante el discurso del intendente electo se dio un momento de incomodidad entre los presentes. Ante la mayoría schiarettista, quienes se jactaban de haber “pagado la fiesta”, Suarez agradeció especialmente a Martin Gill.
El nuevo intendente de Sampacho fue mirado con cierto recelo, pues la mención del candidato que representa a la lista rival del PJ cordobesista hizo ruido y algunos dirigentes del PJ la tildaron de “innecesaria” por el contexto en el que se dio. “La verdad es que dio una muestra del camino que seguirá. Hay que tener valor para hacer esa maniobra mientras te rodean los candidatos del partido rival”, expresó un dirigente en defensa de Suarez.
Lo cierto es que la aclaración del intendente sampachense fue retribuida por el dirigente cordobés del Frente de Todos y hasta ahora secretario de Obras Públicas de la Nación. “Vamos a estar cerca trabajando juntos, para salir, entre todos, a la vida que queremos”, escribió Gill en sus redes. El tono cordial se corresponde con lo que indica el manual del intendente neófito, la necesidad de establecer nexos con quienes pueden mejorar la gobernabilidad.
El gesto fue similar al de Juan Manuel Llamosas, quien durante su acto como intendente reelecto también agradeció a Nación y hasta fue saludado por el presidente. Aun así, el jefe municipal riocuartense pertenece al sello de HpC. Diferente es el caso de Suarez, quien recibe el apoyo del Panal y Casa Rosada manteniendo un sello propio, el del partido FE.

Derrota radical

La alternativa oficialista le dio la victoria a Franco Suarez por el 51,6% de los votos, contra el 36,36% de sus rivales más directos, la opción radical liderada por la candidata Mónica Grassi. Los 15 puntos de diferencia pueden tener múltiples explicaciones, aunque la oposición eligió culpar a la campaña en tiempo récord y la dificultad de imponerse a la movilización del aparato militante del peronismo.
“No hay excusas, pero estábamos muy en desventaja”, expresaron desde la UCR, donde eligieron restarle importancia al resultado. Sin embargo, mirando la campaña, es innegable que los radicales de JpC también querían sumar el logro a su campaña. De hecho, hicieron una buena inversión, especialmente el negrismo que llevó a sus candidatos a militar la zona. El resultado no fue el esperado y, salvando las distancias, repitió lo ocurrido hace diez meses en Río Cuarto.