Movilidad y fiscalización, claves del voto estructural PJ

El voto estructural del PJ aumentaría su peso relativo en unas primarias con baja participación del electorado. Hacemos por Córdoba lo sabe, y trabaja para sacar el máximo provecho posible de sus estructuras.

Por Felipe Osman

Las elecciones de Sampacho y Carlos Paz sentaron, este fin de semana, un precedente que en términos estratégicos Hacemos por Córdoba podría tomar como una ventaja relativa en las primarias a disputarse en septiembre: una participación menor a la habitual del electorado.

En Carlos Paz votaron, para elegir al defensor del pueblo, apenas el 25 por ciento de los electores habilitados. En Sampacho lo hizo menos del 58 por ciento del padrón.
Vale aclarar que en el primer caso la disputa era por la Defensoría del Pueblo, un comicio que no despierta el mismo interés que aquellos que deciden quién se hará con las riendas del Ejecutivo. Sin embargo Sampacho sí elegía a su próximo intendente, y aunque la participación fue mucho mayor, siguió siendo relativamente baja.

Esta situación, que bien podría explicarse en el contexto sanitario, sumada a una tendencia histórica que señala que la participación en las PASO siempre es considerablemente menor a la que se registra en las Generales, daría un peso relativo mayor al voto estructural del oficialismo provincial en las primarias, instancia en la que Hacemos por Córdoba espera alzarse con un “triunfo nominal”, cosechando más votos que las diferentes ofertas electorales de Juntos por el Cambio individualmente consideradas.

El escenario entusiasma el PJ, que ya ha puesto manos a la obra para organizar su estructura de fiscalización y arbitrar los medios y recursos necesarios para garantizar movilidad el día de los comicios.

Según las Cartas Marinas Electorales, en la primera sección -léase, la capital- habrá 3.245 mesas de votación y 1.115.913 electores habilitados (sobre un total provincial de 2.984.631). Un 37,4 por ciento de los cordobeses que votarán lo harán en la ciudad de Córdoba.

El PJ ha pedido a cada presidente de seccional -hasta el momento- reunir 200 fiscales, que se sumarán a los que aporten las estructuras sindicales que apoyan al oficialismo provincial. Ayer, vía zoom, empezaron las capacitaciones para quienes serán los guardianes de los votos de Hacemos por Córdoba en las seccionales 1ra, 2da y 3ra. Esos encuentros vituales, a cargo de Mario López Amaya, se repetirán a diario hasta el viernes de la semana próxima cuando finalice la capacitación de los fiscales de todas las seccionales.

En paralelo, los caudillos del PJ capital organizan un operativo para garantizar que todos los votos que asegura la estructura del oficialismo lleguen a los cuartos oscuros, disponiendo los recursos necesarios para asegurar la movilidad.

La ciudad, entienden en el Centro Cívico, será el distrito clave para alcanzar en las PASO un resultado que deje los ánimos altos para encarar las Generales, dos meses más tarde.

La importancia del test es crucial, porque mostrará -a dos años del triunfo del Frente de Todos a nivel nacional- en qué medida el “cordobesismo” se ha mantenido indemne, o en qué grado ha penetrado en la provincia un oficialismo nacional que no ha escatimado recursos para seducir a los cordobeses, siempre reactivos al kirchnerismo y sus derivados.

La interna “impropia” del PJ empezará a dilucidarse en las PASO, y un triunfo contundente de Hacemos por Córdoba haría que todos los peronistas que hoy dudan puedan aclarar sus pensamientos y decidir cuál es la apuesta que quieren hacer antes de que lleguen las Generales, después de las cuáles se hará más difícil (o menos redituable) volver sobre sus pasos.

En el interior, por su parte, donde el oficialismo nacional ha logrado cosechar el apoyo de más de un centenar de intendentes, también se dilucidarán algunas incógnitas, más allá del choque entre caudillos alineados a uno y otro lado de la “interna” en algunos de los departamentos más poblados de la provincia.

Se verá cual es realmente el aporte que los jefes comunales pueden (o quieren) ofrecer al Frente de Todos, y si éste va o no más allá de facilitar alguna estructura de fiscalización alternativa a la del oficialismo provincial.