Tras el voto suelto, el FdT resalta lo que Macri no hizo por Córdoba

Acuñan el concepto “cordobesismo blando” para marcar “la vista gorda” que hizo el gobernador ante las promesas no cumplidas del expresidente para con la provincia que más lo votó. Dos carriles, Caserio y Gill, que confluirán en las críticas a Juntos por el Cambio.

Por Bettina Marengo

Ya está claro que la campaña del Frente de Todos de Córdoba tendrá dos carriles que se unirán en las críticas al expresidente Mauricio Macri, y a lo que hizo o no hizo para Córdoba. Uno de esos carriles lo trazarán el primer candidato al Senado, Carlos Caserio, y la segunda candidata a Diputados, y Olga Riutort, representantes del ala dura contra el gobernador Juan Schiaretti, a quien acusan de poner al PJ Córdoba y a la Provincia a disposición de Juntos por el Cambio en 2019.

El otro sendero, más diplomático, como se vio en el acto del jueves pasado en Villa María, lo transita el cabeza de lista para la cámara baja, Martin Gill, que evita tensionar la relación con el Panal para llegar a los intendentes del PJ sin  producirles una encerrona, y porque la idea es captar votos schiarettistas no macristas que entiendan que la elección de noviembre es nacional y no provincial. Y además, por sus propias necesidades políticas frente al recambio provincial del 2023.

En cualquier caso, y con esos matices, la idea es disputarle a Schiaretti el voto no amarillo, con el objetivo de crecer por fuera de los diez puntos que obtuvo la Unidad Ciudadana sin el PJ en el 2017, porcentaje que se da por asegurado (HpC no lo cree así, como se explica más abajo). Para eso, el FdT tiene que poner en duda el relato de la “defensa de Córdoba” de los candidatos del gobierno provincial. “Cordobesismo blando”, acuñan como concepto los asesores frentetodistas, “porque hizo la vista gorda con todo el daño que Macri le hizo a Córdoba”. La idea es poner el foco en la contracara de la relación entre Macri y Córdoba y manifestar con números en la mano que el exmandatario “dejó un saldo catastrófico en materia social, económica y en obra pública para la provincia”, incluso en la provincia que más lo apoyó y con el gobernador  más cercano. “Se va a hablar de las promesas que Macri hizo y que no cumplió. Situación sobre la cual muchos hicieron la vista gorda, en un verdadero ‘cordobesismo blando’”, delinearon en una charla con Alfil.

Habrá que ver si desde la Rosada y desde la vicepresidencia, que buscan mantener buenas relaciones aun con los gobernadores más difusos (como se ve con el santafesino Omar Perotti) autorizan esa acusacion para con Schiaretti, o ésta quedará como una generalización de campaña distribuida entre el funcionariado provincial.

Sumar y restar

En la campaña de Hacemos por Córdoba dicen que no ven el negocio del FdT de haber presentado una lista peronizada, con sus tres candidatos con más chances de entrar al Congreso, Caserio, Gill y Riutort, oriundos del PJ delasotista-schiarettista. “Lo que ganan por el lado del peronismo, lo pierden por el costado progresista, porque el kirchnerismo tradicional no los va a votar”, interpretó  un hombre que habla a menudo con Schiaretti, con quien probablemente comparta esta mirada. En diálogo con este diario, le puso números a la eventual pérdida por izquierda: de dos a cinco puntos. En el Frente relativizan esa posibilidad, aun reconociendo que hay espacios (como Forja y otros) que no firmaron la alianza. Resaltan que Gabriela Estévez y Pablo Carro, cada cual con su perfil, serán los que contengan el voto K tradicional peronista de izquierda y progresista. En declaraciones radiales de ayer, la exdiputada Carmen Nebreda, referencia del kirchnerismo tradicional, priorizó la unidad del espacio por sobre las críticas a la conformación de la lista.

Mientras se esperan definiciones de la Casa Rosada sobre el tema que discute medio gobierno, qué va a pasar con los funcionarios candidatos a los que Alberto Fernández les anunció que tienen que dejar sus cargos, entre los que estaría Martin Gill, se confirmó ayer que se pospuso para la semana que viene la visita del ministro de Hábitat y Vivienda, Jorge Ferarresi, que iba a llegar hoy a Córdoba. El motivo hizo recordar  a candidatos y militancia que se está transitando una campaña electoral en medio de una pandemia. Caserio, Riutort, Gabriela Estevez (segunda candidata al Senado) y Pablo Carro (tercero en la lista de Diputados) fueron contacto estrecho de un asesor que dio Covid positivo. Los cien intendentes que iban a firmar acuerdos con Ferraresi, y el acto político-institucional con que el FdT quería dar por iniciada la campaña en Córdoba tendrán que esperar.