Combo Daniele: regreso y 7ma hora, su promesa a los suyos

El cacique de los municipales entusiasma a las agrupaciones que integran la lista Verde con su regreso, junto al de la 7ma hora de jornada municipal. Estudian llamar a elecciones en septiembre para definir una “nueva” conducción antes de que cuaje un espacio opositor.

Por Felipe Osman

El Ministerio de Trabajo de la Nación anunció, semanas atrás, que la vigencia de la resolución 130/20 que dispuso la prórroga de los mandatos sindicales vencidos durante la pandemia no sería renovada, perdiendo vigor a partir del 31 de agosto.

La caída de la medida implica que a partir de septiembre todos los sindicatos cuyas cúpulas se encuentren en tal situación deberán convocar a elecciones y normalizarse antes del 22 de mayo próximo. Pero aunque el plazo es extenso, en la conducción del Suoem ya empiezan a barajar la idea de convocar a elecciones el mes próximo, para completar su proceso electoral antes de que termine el año.

El apuro sorprende, dado que la lista Verde -instrumento electoral del oficialismo gremial que lleva más de 36 años invicto- atraviesa un momento de gran tensión entre sus componentes, y la conducción cuenta a varios de sus integrantes entre aquellos que han decidido acogerse a la pasividad anticipada ofrecida por la gestión de Martín Llaryora. Pero todo tiene (al menos) una explicación.

Balcanizado como está, el oficialismo gremial prefiere que las elecciones lleguen cuanto antes por una simple razón: coartar cualquier posibilidad de que los delegados disconformes con el manejo de las actuales autoridades -que a decir verdad han perdido sin pausa contra el Ejecutivo- logren cohesionar sus espacios en una lista que pueda plantársele a Rubén Daniele y sus adalides, desafiando un liderazgo de más de 36 años que ya ha dado sobradas muestras de estar agotado.

Por el otro lado, allegados al histórico líder de los municipales aseguran que el plan será repoblar la lista Verde con los mismos integrantes de la actual conducción aprovechando que la pasividad anticipada no sería obstáculo para volver a sentarlos en la mesa directiva del sindicato por no tratarse de una jubilación ordinaria. Este vericueto administrativo habilitaría las candidaturas, más allá que los representantes no compartan ni las funciones, ni lo espacios de trabajo, ni los salarios de sus representados. Una extraña remake del despotismo ilustrado ensayada por Daniele.

(Nota: una consideración especial merecerá, de consolidarse, la exégesis del Estatuto del Suoem practicada por los abogados del gremio, que en su artículo 18 enumera los requisitos para integrar la Comisión Directiva del Sindicato, el primero de los cuales es: “ser trabajador activo de la Municipalidad de Córdoba”. Si la “pasividad anticipada” termina por no aniquilar la condición de “trabajador activo”, estos intérpretes se habrán ganado sobradamente sus honorarios).

Pero no todo sería igual que antes. O mejor dicho, no todo sería igual que ahora. Quien sí “volvería” a la cúspide del sindicato sería el propio Daniele, exultante, a sus (apenas) 69 abriles. Va de suyo, no se tratará de un regreso. El cacique de los municipales advirtió, en más de una oportunidad, que jamás dejaría la conducción del Suoem, y cumplió. El hecho de que la Secretaría General haya recaído formalmente en Beatriz Biolatto durante los últimos años no implica que Daniele se haya alejado del poder. De hecho, el sindicalista sigue participado -para bien o para mal de los municipales- de cada negociación paritaria.

Aunque todo tiene una solución. Daniele sabe que tiene que reconquistar el corazón de los municipales, y para conseguirlo ya asegura, entre los suyos, tener un acuerdo cocinado para que el gremio recupere la séptima hora de jornada cuando la pandemia empiece a quedar en el olvido. Algo que, por casualidad, podría suceder cuando también haya terminado la presente campaña electoral.