Los movimientos sociales, casi caídos de las listas peronistas

Por Bettina Marengo

Los movimientos sociales quedaron con baja representatividad en las listas de los peronismos de Córdoba, pese a ser una de las patas del Frente de Todos a nivel nacional y, en el caso del Movimiento Evita, también aliado del PJ provincial desde hace varios años.

En la lista de Hacemos por Córdoba, el Evita se quedó con el noveno puesto titular de la nómina para Diputados que encabeza Natalia de la Sota. El lugar fue para Rosalia Cáceres, funcionaria del Ministerio de Promoción y Equidad que conduce Laura Jure, una dirigente que pertenece al espacio de Alejandra Vigo, ahora candidata al Senado de la alianza que lidera el gobernador Juan Schiaretti.

La alianza del Evita con el peronismo cordobés se dio de la mano de Vigo, a quien le ofreció territorialidad para asentarse como jefa del PJ Capital. Pero a nivel nacional integran el gobierno de Alberto Fernández. Uno de sus referentes, Fernando Chino Navarro, es funcionario del más albertista de los ministros, el jefe de Gabinete Santiago Cafiero. Otro de sus jefes, Emilio Pérsico, es el secretario de Economía Social de otro albertista, el saliente ministro de Desarrollo Social, Daniel Arroyo.  Quien tiene la relación con Córdoba y con el viguismo es Navarro, que suele visitar regularmente los pagos mediterráneos.

En su nota del domingo del sitio El Cohete a la Luna, el periodista Horacio Verbitsky deslizó que el mencionado referente intentó bajar la lista legislativa del Frente de Todos para que el peronismo schiarettista compitiera solo en las legislativas de noviembre, y que la intervención de Maximo Kirchner y de Wado de Pedro lo detuvo a tiempo. En 2019, la conducción nacional del kirchnerismo había bajado la lista para gobernador de la exUnidad Ciudadana, como un gesto para Schiaretti que no tuvo el impacto que se pensó en las relaciones Alberto-Schiaretti. En cualquier caso, Navarro fue uno de los que más impulsó la lista de la unidad que tanto esperó la Casa Rosada pero que el Panal rechazó con el argumento de que le hipoteca la elección provincial del 2023.

La semana pasada, una foto que reunió al ministro de Desarrollo Social de la Provincia, Carlos Massei, al legislador, presidente del PJ Córdoba,  jefe de campaña de HpC, Oscar González, al presidente del bloque oficialista en la Legislatura, Francisco Fortuna, con la dirigencia provincial del Evita, confirmaba que “el Chino” iba a priorizar su juego en Córdoba con el viguismo. Ahora, el Evita tendrá que demostrar lo que tiene en Capital, donde se dará la madre de todas las batallas con la lista albertista.

Lo mismo pero al revés hizo en Santa Fe, donde el Evita puso a su gente en la lista de diputados y senadores del ministro de Defensa de la Nación, Agustín Rossi, que enfrenta en las PASO del FdT a los candidatos del gobernador Omar Perotti. Acá la situación es muy particular, porque el gobernador tiene el apoyo de la vicepresidenta Cristina Kirchner y es aliado del presidente, y Rossi es un ministro de Alberto.

A nivel nacional, el Evita y Barrios de Pie, dos pesos pesados de las organizaciones sociales, acordaron su fusión y su respaldo al gobierno de AF, lo que no significa que en Córdoba sigan el mismo camino electoral. En un escenario provincial de peronismo dividido, Barrios de Pie remarca su alineación nacional con la Casa Rosada, pero el fin de semana discutirá como espacio qué hará en la provincia, donde el FDT lleva a Carlos Caserio como candidato a senador y a Martin Gill como cabeza de lista de Diputados. En cualquier caso, la organización ubicó a Daniel Menéndez, su referente nacional y actual  subsecretario de Políticas de Integración de la cartera de Desarrollo Social, en 16° lugar de la lista de diputados nacionales de la provincia de Buenos Aires. Un puesto que será banca sólo con una gran elección del oficialismo.

En el Frente de Todos, los movimientos sociales estuvieron a punto de jugar de banca, pero fueron punto. Al final, y luego de idas y vueltas que se cuentan a continuación, la dirigente Glenda Henze, de la Corriente Clasista Combativa, figura como primera candidata suplente en la lista de Diputados.

Constanza San Pedro, la referente provincial de Juan Grabois, el líder del Movimiento de los Trabajadores Excluidos y del Frente Patria Grande, estaba postulada para ocupar el segundo lugar en la lista para la cámara baja, el primero para una mujer, detrás de Gill. Contaba con el visto bueno de Máximo Kirchner y de Wado de Pedro, los dos que se ocuparon personalmente (luego de la charla de Gill con Alberto) de las listas cordobesas. La oposición vino del propio secretario de Obras Públicas de la Nación y de Caserio, quienes querían a Olga Riutort en ese puesto, como parte de la estrategia de deskirchnerizacion de la lista, y para asegurarse cierta estructura en Capital, donde el FdT tiene poco y el PJ juega de local.

Esta parte del diálogo por los cargos fue bastante tenso. Fuentes que participaron de las negociaciones indicaron que el argumento de Caserio y de Gill fue que “Córdoba es el paraíso de los gorilas” y que la presencia de Grabois en la campaña (lo que previsiblemente iba a suceder) no era aconsejable si lo que se busca es ampliar la representación del gobierno albertista en la macrista provincia.

Los funcionarios nacionales insistieron en relegar a la concejala, mientras en paralelo, la candidata del Frente Patria Grande Natalia Zaracho quedaba fuera de la lista de la provincia de Buenos Aires. Luego vino el ofrecimiento del sexto lugar para San Pedro, tan testimonial como el noveno de Cáceres en HpC, que la dirigente rechazó con un portazo al FdT cordobés.