El diálogo por las listas alejó a UCR y PRO (el Día del Amigo)

Los negociadores de los partidos aliados pusieron sobre la mesa lo que cada uno pretende para una lista única. Por ahora, hay un abismo entre ellos.

Por Alejandro Moreno

Después de incalculables fintas telefónicas y señales tuiteras, y de algunos cafés más o menos amistosos, finalmente ayer la UCR y el PRO (con su satélite, el Frente Cívico) sentaron a sus negociadores en una misma mesa para ver qué tan cerca (o tan lejos) están de un acuerdo. La fecha elegida parecía propiciatoria: el Día del Amigo.

En un hotel de la calle Caseros, a media cuadra de la avenida Vélez Sarsfield, un reducto para prudentes reuniones, los embajadores de la UCR, del PRO y del Frente Cívico blanquearon las pretensiones de cada uno. De los cuatro partidos que cortan el bacalao en Juntos por el Cambio, estuvo ausente la Coalición Cívica-ARI, que no habría sido invitada.

Por la UCR concurrieron Julio Ochoa y Pablo Farías -negrista uno y mestrista, pero con buen vínculo con el diputado, el otro-; por el PRO, fue su presidente, Javier Pretto; y por el Frente Cívico, el senador Ernesto Martínez.

Los radicales se paran sobre las encuestas que exhiben a sus candidatos como los mejor preparados para la competencia electoral, y además enfatizan en el poder territorial del partido, que tiene más de un centenar de intendentes en toda la provincia, así como un comité en cada pueblo. Con ese capital político, reiteraron que la posición tomada en la Casa Radical es que las listas de candidatos a senadores y a diputados nacionales estén encabezadas por hombres de boina blanca. Para el Senado, el nombre indicado es Mario Negri, y para Diputados, Rodrigo de Loredo. El binomio aspira incluso a cerrar la grieta entre los que afirman que los candidatos deben ser políticos consolidados, y los que apuestan a reforzar nombres nuevos para el 2023.

Los macristas (entiéndase también al juecismo en esta categoría) respondieron a las aspiraciones radicales (seguro que los de la UCR usaron la atávica palabra “anhelo”) con una contrapropuesta.

Los de Macri insistieron con que la boleta de candidatos a senadores debe ser encabezada por Luis Juez, y que la de diputados, por Gustavo Santos. Juez y Santos son los favoritos del ex presidente. A la UCR le arrojaron entre los pocillos una servilleta escrita con el convite: los diputados 2, 3 y 4, y no más porque el 5 sería también para el PRO (acá se entiende por qué el lilismo no estaba en esa mesa).

Ante la protesta radical, los macristas aclararon que la UCR podía tener la candidata a senadora, pero en ese caso a cambio de uno de los diputados.

El embudo es muy estrecho. Juntos por el Cambio puede obtener una clara victoria en las elecciones de noviembre, con lo cual ganaría dos senadores nacionales y, con seguridad, cinco diputados. Pero teniendo en cuenta el cupo femenino, tradicionalmente localizado en las candidaturas pares, habría solo una banca para un hombre. En las negociaciones preelectorales, al más débil se lo empuja a ocupar los espacios femeniles, por lo que el diálogo de ayer ubica a la UCR en la consideración del PRO.

“Todo mal”, resumió un radical. “Estamos empantanados”, reflexionó ligeramente más optimista un macrista.

El cierre de listas, y su presentación en Tribunales, es el sábado, pero en las próximas horas deberá resolverse si habrá una lista única o si diferentes ofertas competirán en las PASO. Un acuerdo agónico siempre es posible, pero participar de las PASO exige completar requisitos formales que las listas deben asegurarse con tiempo.

Por lo sucedido ayer, y aunque debe atenderse que hoy podría haber nuevos contactos, el PRO/FC encabezarían sus listas en las PASO del 12 de septiembre con Luis Juez y Gustavo Santos, y la UCR con Mario Negri y Rodrigo de Loredo, aunque el diputado, siempre jabonoso, elude jurar con sangre que será candidato. De cómo se acomoden estas listas dependerá que se consoliden otras: por ejemplo, Los Javieres, Bee Sellares y Fabre, insisten con que la Liga Sumar debe expresar una renovación y que el acuerdo que podría alcanzar Rodrigo de Loredo con Mario Negri tiene que subrayar esa cualidad; y también los alfonsinistas Dante Rossi y Sergio Piguillem, que acordaron con Juan Gait para competir en las PASO.

Vienen horas decisivas.