Carlos Melconian: Hay que buscar votos con una economía difícil

“Es la primera vez que hay que ir a buscar el voto a lugares sumergidos con una inflación del 50%”, dijo el economista Carlos Melconian, quien definió la elección legislativa de noviembre como un “desafío” tanto para el oficialismo como para la oposición.  A la votación la economía “llega en forma desfavorable; en el mundo cualquier oficialismo estaría fuera. Hay que ver si el presagio kirchnerista de tener la calle y el Conurbano, le alcanza”.

A su entender, la elección “marcará la cancha” del futuro económico. Repasó que en el mundo “vienen perdiendo los oficialismos; salvo en Río Cuarto, Misiones y Jujuy en el resto del mundo perdieron”. Planteó que el oficialismo está “desafiante porque cree que los oficialismos perdieron en el mundo porque no tienen el control de la calle, ni el norte ni el Conurbano que les da un piso duro de voto”.

Melconian, fue el disertante elegido para el festejo de los 44 años de la creación de la Fundación Mediterránea, entidad impulsada por los empresarios Fulvio Pagani y Piero Astori con el objetivo de que el interior país tuviera estudios económicos que apuntaran a un “desarrollo armónico” de la Argentina.

María Pía Astori, la actual presidenta, reclamó un programa económico “sustentable”, “apertura económica con los principales mercados del mundo para exportar valor agregado y generar empleo”, menos presión fiscal y seguridad jurídica.

En su presentación, el expresidente del Banco Nación subrayó que el “plan” económico no es sofisticado: “Quieren alimentos y energía barata”. En una visión integral, la restricción externa es una pata, señaló pero está la “interna, que es la que desatiende este Gobierno”.

“Es demonio porque le come poder adquisitivo, le lima a los jubilados pero es el impuesto inflacionario, a la vez es ángel porque licua gasto, deuda. Cuando los endeudadores en pesos no pueden más les ayuda el ángel de la inflación. No es electoralista, lo que habrá electoralmente es un potenciamiento de plata en la calle”, describió.

Ennumeró que la Mesa Alimenticia del Gobierno se maneja con instrumentos como cepo, restricciones, límites y controles, mientras que la Mesa Energética se basa en congelar y atrasar tarifas. Enfatizó que la “ridiculez” del atraso tarifario empezó en el 2003 en la Argentina, antes “la gente pagaba lo que vale el colectivo, la luz y el gas y no nos matábamos entre compatriotas en la calle”.

Señaló que este año el nivel de los subsidios energéticos volverá a los niveles con los que Cristina Kirchner le entregó el gobierno a Mauricio Macri. “Todo el esfuerzo de 2016, 2017 y 2018 quedará en nada…en 2019 ya a Macri le decían que congelera”, indicó.

Sobre el control de cambios, la refinanciación de provincias, la refinanciación de deuda pública y patear para adelante los compromisos son los instrumentos de la restricción externa. Sostuvo que el Banco Central proyecta una compra de US$7000 millones este año que no es el monto en que aumentarán las reservas porque debe cumplir con la “honorabilidad” ante organismos internacionales y frenar el dólar.

“La consecuencia de la restricción externa es país parado, remanente cambiario, importaciones obstaculizadas, todo eso para incorporar un poquito de reservas -siguió-. Tiene fundamentos ‘Berretalandia’. Para la segunda parte del año tendrá que usar ese ‘poquito’ de reservas que sumó”.

En este segundo semestre ve un goteo de reservas y que la brecha cambiaria volverá al centro de la escena, pero con meses “menos calientes” en materia de inflación aunque “cueste perforar el 3% mensual”. En materia de actividad, espera un “rebote agotado”. “Se votará con un dólar denso, con reservas que a fin de año volverán al oro y más emisión”, definió.

El economista subrayó que el contexto argentino es complicado porque acumula “diez años de retroceso” y aseguró que le costó una “pátina seudo oficialista” decir que la pandemia es un “problema grave para cualquier gobierno”. Definió como “condicionante” la elección “bisagra” de noviembre a la que calificó de “muy relevante” para el futuro.

“Tendríamos con esta la tercera presidencia estancada; terminaríamos cinco puntos abajo del PBI de Cristina Kirchner en 2007; sobre 21 millones de población económicamente activa hay 7 millones informales. Nunca vi nada así en la Argentina”, dijo y subrayó que no hay creación de empleo privado desde 2007 y se acumulan 40 años de pobreza. “Entre 40 y 20 de pobreza es inestabilidad macroeconómica”, describió.