Docentes reclaman nueva paritaria con aumento “Congreso” (45%)

Las principales centrales sindicales de docentes universitarios comenzaron a presionar al Ejecutivo nacional en busca de un mejor acuerdo salarial.

Cuando todavía no se cumplieron dos meses del último acuerdo paritario, firmado el pasado 8 de mayo, las principales centrales sindicales del profesorado universitario han vuelto a la carga en busca de mejores acuerdos.

Tanto la oficialista Conadu como la opositora Conadu Histórica enarbolaron durante la última semana sus reclamos al Ejecutivo nacional, esgrimiendo que el aumento acordado en mayo no es suficiente y que la paritaria debe reabrirse.

El reclamo no sorprende en caso de Conadu Histórica, central que se negó a firmar el acuerdo para intentar presionar por un mayor incremento salarial. En cambio, llama la atención que la dirigencia de Conadu haya tenido un baño de realidad económica en tan poco tiempo.

A dos meses de compartir abrazos con el presidente Alberto Fernández durante el acto de firma del acuerdo paritario, desde Conadu argumentan que “se debe a los altos índices de inflación producidos en los primeros cinco meses del año que, con un ritmo creciente mes a mes licúan los aumentos logrados en la última paritaria del mes de mayo”.

Además, Conadu referencia como “antecedente el horizonte del 45 por ciento” otorgado a los empleados del Congreso nacional en su paritaria 2021 con las autoridades de las Cámaras: Cristina Fernández y Sergio Massa.

Epifanía inflacionaria

El alto índice de la inflación es innegable; sin embargo, las dos mediciones mensuales publicadas tras la firma del último acuerdo resultaron más bajas que la última que se conocía en ese momento. Del 4,8 por ciento correspondiente al mes de marzo (publicado en abril), descendió al 4,1 por ciento para abril y 3,3 para mayo (publicados en mayo y junio, respectivamente).

La repentina epifanía sobre el efecto de la inflación en los salarios por parte de Conadu está rodeada de datos que permiten comprender mejor la situación.

El mes de julio, en general, es un mes de muy baja actividad en las universidades. Esto permite a la dirigencia aplazar eventuales planteos de medidas de fuerza por varias semanas, hasta que la actividad se retome y un potencial paro de actividades, por ejemplo, tenga sentido.

Sin embargo, los reclamos son una oportunidad para contener a los gremios de base que expresaron su descontento con la manera en la que la dirigencia nacional condujo la discusión salarial. Además, el reclamo les permitirá beneficiarse de una eventual laxitud del Ejecutivo en el cuidado de las cuentas públicas de cara al desafío electoral de las PASO en septiembre.