Frigerio: “Fuimos el gobierno más débil en los últimos 100 años”

Frente a un auditorio con presencia schiarettista, el ex ministro del Interior hizo una fuerte autocrítica del gobierno al que perteneció. Reiteró la necesidad de ampliar la coalición opositora.

Por Yanina Soria

El ex ministro del Interior, Rogelio Frigerio, pasó ayer virtualmente por Córdoba para exponer frente a un auditorio compuesto por jóvenes profesionales, emprendedores y empresarios pero también por funcionarios schiarettistas.

El ahora candidato a diputado por Entre Ríos aceptó la invitación del “Foro de Intercambios” para charlar sobre política, gestión y futuro; se trata de un espacio plural que comanda el ex parlamentario y hoy funcionario provincial, Andrés Guzmán, y que propone intercambiar miradas políticas y de gestión con referentes de distintos espacios políticos pero que, en común, plantean la construcción de una alternativa a la grieta.

Como ya se señaló desde estas páginas, a la dirigencia nacional que abona la teoría de una tercera vía electoral fuera de la polarización que representan hoy la versión de Juntos por el Cambio y el kirchnerismo, el peronismo del gobernador Juan Schiaretti les queda cómodo. Hacemos por Córdoba prefirió arriesgar el segundo lugar en las legislativas de este año jugando solos y preservando su identidad, que sumar más legisladores nacionales a cambio de la unidad con el Frente de Todos.

La campaña que realzará la figura del gobernador como gestor, priorizará su perfil de moderado frente a los extremos. Es justamente esa línea la que seduce a quienes piensan en un gran frente electoral nacional para el ´23.

Lo cierto es que, en su paso por la provincia mediterránea, Frigerio ofreció una contiudnente autocrítica sobre la gestión nacional a la que perteneció y reiteró su convicción de que la alianza opositora debe, necesariamente, abrir sus fronteras internas y sumar nuevos espacios para volver al poder en el ´23.

Frente a la mirada atenta del ministro de Finanzas del gobierno de Juan Schiaretti, Osvaldo Giordano, y de la secretaria de Planeamiento, Modernización y Relaciones Internacionales de la gestión del intendente Martín Llaryora, Alejandra Torres, Frigerio lanzó: “Fuimos el gobierno más débil en los últimos cien años. La negociación con las provincias fue dispar y compleja. Pero con mucho trabajo y criterio federal, logramos construir consensos fiscales muy importantes”.

Ese ejercicio introspectivo sobre el macrismo incluyó también un párrafo para el vínculo con el resto de los socios cuando fueron gobierno. “No tuvimos éxito en convencer a los demás, a los que tenían mayor poder y tomar decisiones. Lejos de consolidar la idea de ampliación primó la idea de cerrarse incluso respecto a los aliados, al radicalismo que no fue tenido en cuenta en todas las decisiones. Era de los que creía y sigo creyendo que los problemas que tenemos deberían facilitar los acuerdos, lo que hay que hacer está más vinculado con el sentido común que con lo ideológico”. Allí, en la senda del “sentido común” ubicó a “la mayoría de los dirigentes de la provincia de Córdoba a los que podríamos haber hecho partícipes de nuestro gobierno”, dijo.

En el intercambio de opiniones sobre la coyuntura actual y el futuro cercano, Frigerio interactuó también con el ex diputado salteño, Pablo Kosiner. El ex parlamentario está enrolado políticamente en el espacio del ex gobernador Juan Manuel Urtubey, otro peronista decidido a explorar en un peronismo fuera del kirchnerismo y con nuevos aliados.

Frigerio destacó como hecho positivo de su gestión que subieron las transferencias automáticas a las provincias y bajaron las discrecionales “lo que eliminó una herramienta de disciplinamiento y centralismo político. Las provincias fueron más autónomas”. Y, por el contrario, criticó el manejo de la pandemia de la actual gestión nacional y, en términos políticos, consideró que se trata de un gobernó de que “loteó la gestión de forma horizontal entre ministerios y de forma vertical hacia dentro de cada ministerio. No debería sorprendernos que el manejo de la pandemia sea malo. Estamos repitiendo viejas recetas que nunca han dado resultado”.