Día menstrual, orgullo municipal primermundista

Otro "derecho" para los públicos que será pagado con las tasas de contribuyentes que, además del malestar menstrual, tienen malestar testicular por bancar tantos privilegios.

Por Javier Boher
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El feminismo, más allá de los innegables derechos de las mujeres, se ha convertido en una moda muy redituable para los políticos de todos los espacios. No importa si en su pasado -o en su presente- hay denuncias por acoso o maltrato, el marketing político siempre podrá borrar esas manchas con una buena campaña.

Con toda la movida en marcha, la ciudad de Córdoba no podía quedarse afuera. En su nueva faceta liberal-progresista, primermundista, open-minded y gay-friendly, la municipalidad capitalina ha decidido volver a dar lo que hace décadas (cuando se la consideraba un impedimento) era un derecho para las mujeres, el día menstrual.

Atrás quedaron esas campañas de “mujer, ¡libérate!” en las que las toallitas y tampones representaban productos liberadores para la actividad femenina que, ayudada con químicos, no encontraba límites en la condición física distinta.

Pese a que aún falta reglamentar la norma, la municipalidad ha decidido avanzar en el otorgamiento de una licencia por malestar en la menstruación, otro privilegio del que gozarán los empleados públicos que estará vedado a los privados.

Por más noble que parezca la concesión, ciertamente traerá algo de cola en cuanto a las disputas sindicales por más búsqueda de “derechos”. Es que, si se suma esta moda a la del cupo laboral trans, no faltará la ocasión para que se abra el debate: la mujeres trans no menstruantes, ¿deben tener el privilegio?¿y los hombres trans menstruantes? Eso, que parece rebuscado, nos devuelve al debate entre sexo y género, en el que la decisión de la patronal generará toda una serie de disputas nuevas. Hola Poder Judicial, vaya adelantando la tarea, porque le va a tocar decidir sobre esto.

Por supuesto que eso no es lo único. ¿Cómo se hace cuando en un mes hay más de un día de licencia, por esos 28 días buen regulares?. Si la mujer es irregular y en un mes no le toca, ¿la licencia se va a acumular?¿Y con las vacaciones? Seguro van a inventar algún puente menstrual que se pueda enganchar.

¿Cómo se va a definir el “malestar”?¿Sólo de palabra, o va a hacer falta algún certificado médico?¿Y si el malestar dura más de un día? Por las dudas seguro habrá un bono por higiene menstrual, más dos días para ir al médico y a la farmacia, combinado con uno para yoga y fisioterapia para la relajación. Si hubo empleadas que siempre se tomaron los días, cuando les llegue la menopausia ¿serán derechos adquiridos?.

El sindicalismo municipal, que contrasta ingresos ABC1 con praxis trotskista soviética si les reduce 30% el azúcar del mate cocido o si les mandan criollos comunes en lugar de hojaldradas, ya debe estar pensando en una compensación para el plantel masculino, algo como el Día de la derrota del club de fútbol, el del aniversario mensual del cumpleaños o el del cumpleaños de la madre.

¡Qué afortunados los burócratas, a los que siempre les conceden más privilegios con lo que le quitan al privado en tasas e impuestos!.

Para emparejar, podríamos poner el Día del bache, para descontar de las tasas municipales el arreglo del tren delantero. Otro muy bueno puede ser el Día de la cloaca, para descontar el ticket de la tintorería a la que hubo que llevar la ropa que usaba el contribuyente cuando cruzó en moto por un río de zurullos.

El día del pasto largo en la parada del colectivo también debería estar, como el de las calles inundadas o el de las veredas a oscuras. El día del cordón sin pintar ya no puede ser incorporado al calendario de feriados para el contribuyente, porque los pintaron incluso en las calles donde no hay asfalto.

Los cordobeses no tienen de qué quejarse. Viven en una ciudad trans-feminista, próximamente libre de colillas, bien primermundista. Todo un lujo.