Santos prioriza armado en la vereda

El candidato de Mauricio Macri retomó su campaña por la provincia. Por ahora, conversaciones como los candidatos “previsibles”: Juez y Hernández Maqueda. Sin diálogo con Mario Negri.

Por Yanina Passero

Los aliados de la versión local de Juntos por el Cambio comenzaron con los mítines exploratorios de cara al armado de listas legislativas nacionales. Las PASO funcionarán como un elemento ordenador de las aspiraciones de los hombres y mujeres de la prolífica alianza. Por lo tanto, conocer las expectativas individuales directamente de sus bocas es un insumo necesario para los cálculos de posibilidades.

El candidato del PRO, Gustavo Santos, mantuvo conversaciones con Luis Juez (Frente Cívico) y Gregorio Hernández Maqueda (CC-ARI). Desde el campamento del “apóstol” afirman que con el diputado tienen un diálogo constructivo y permanente. “El país está atravesando una crisis sin precedentes y hay que estar a la altura de las circunstancias. Tenemos que ser capaces de lograr la unidad y que la negociación esté enfocada en ese objetivo. Necesitamos que la dirigencia esté a la altura de la gente y no viceversa. Seguiremos dialogando hasta agotar todas instancias”, prometen.

Las mismas fuentes reconocen que la vinculación de Santos con Juez o Hernández Maqueda fue más sencilla porque los actores sabían desde un comienzo que querían: el primero, saltar de Diputados al Senado y el joven lilito ingresar a la boleta de este turno electoral. Las fuerzas políticas estaban ordenadas y sus interlocutores claros.

Con los radicales ha habido contactos informales, dicen que Santos habló con todos menos con su contrincante Mario Negri. El ordenamiento partidario y el inicio de los contactos entre boinas blancas es una señal que Santos estaba esperando para iniciar el operativo unidad. Una tarea poco sencilla porque el exministro de Turismo es respetado por los radicales, aunque rechazado, con algunas excepciones entre las que se podría encontrar el concejal Rodrigo de Loredo.

Con el PRO, tampoco la tenía fácil. Ayudó a alinear al partido detrás de Santos la determinación de la cúpula porteña de la fuerza: Mauricio Macri, Horacio Rodríguez Larreta, María Eugenia Vidal y Patricia Bullrich remarcaron que no hay grieta en torno a la preferencia que concita el también presidente de la Fundación Pensar. El sábado pasado, la dirigencia macrista mantuvo un encuentro virtual con el favorito de Macri. Al parecer, hay consenso de que no queda otra que trabajar en la misma línea.

El diálogo formal con los radicales es, sin duda, la clave de todo este baile por las listas. Probablemente, es breve se marquen los números, aunque Santos quiere demostrar que su candidatura se construye no sólo a base de rosca.

Consciente de su bajo nivel de conocimiento, estas semanas priorizará el armado de su candidatura en la vereda. Es decir, la agenda combinará la campaña y la política. De hecho, las reuniones que programó se basan en los ejes prioritarios que se definieron en su plataforma: turismo, industria del conocimiento, metalmecánica y agroindustria.

Como sea, en el PRO confían que la influencia que ejercen las principales figuras del espacio a nivel nacional incida de lleno en las negociaciones que sostendrán los aliados en los próximos días. Radicales y juecistas (algunos macristas, también) refunfuñan por la petulancia PRO y la determinación de imponer a Santos como la cabeza de lista de senadores; pero, no cesan las peregrinaciones de los cordobeses a Buenos Aires para fotografiarse con Larreta, Bullrich o el propio Macri.