En nuevo escenario, avanza cita entre partidos y jefes del FDT

Los partidos con personería jurídica pidieron un encuentro con los cuatro referentes parlamentarios del espacio, en el marco de la conducción que ejercen Caserio y Estevez. Si se alinean los planetas, será el lunes. Listas, política, y los intereses de cada sector.

Por Bettina Marengo

Ya están enviadas las invitaciones para el encuentro virtual que solicitaron los presidentes de los partidos políticos que integran el Frente de Todos de Córdoba con los cuatro legisladores nacionales del espacio: el senador Carlos Caserio y los diputados Gabriela Estévez, Eduardo Fernández y Pablo Carro. La reunión, si los convocados dan el sí, sería el lunes 14. Ese día faltará justo un mes para que se venza el plazo que el nuevo cronograma electoral establece para la inscripción de alianzas, el 14 de julio. Diez días después, el 24, será el cierre de listas, según consta en el calendario de la Justicia Electoral Nacional.

La reunión se planteó en el marco del Zoom que tuvieron, a inicio de esta semana, los referentes de los partidos con personería, que respondieron a una convocatoria del diputado Fernández, a su vez titular del Partido Solidario. De esa instancia participaron Glenda Henze, del Partido del Trabajo y del Pueblo (PTP), Malvina Tosco (Kolina), Ignacio Basélica (Partido de la Victoria), Horacio Viqueira (Frente Grande), Omar Lemos (Partido Intransigente), Federico Iribarne (Nuevo Encuentro), Carlos Moro (Partido Cambio Córdoba), Federico Nanzer (Comunista) y Federico Ochionero (Partido Patria Grande), además de Fernández.

En el encuentro, los partidos “ratificaron su pertenencia al Frente de Todos” y manifestaron su voluntad de “avanzar en la conformación de la alianza electoral con miras a las elecciones Paso y generales” del 12 de septiembre y el 14 de noviembre próximo. En ese marco que acordaron llamar a los partidos integrantes de la alianza que no participaron de la reunión, como Forja, y agilizar el contacto con los legisladores nacionales.

La necesidad de reunirse con los parlamentarios, básicamente con Caserio y Estévez, porque Fernández y Carro orbitan en el caserismo -el titular de Apyme con más autonomía y con vínculos también con Martin Gill; el referente de Adiuc más rezagado- radica en que el punillense y la camporista ejercen, de hecho, la conducción del Frente de Todos en Córdoba.  Esto implica un escenario nuevo para el kirchnerismo histórico, que desde los tiempos de Eduardo Accastello no tenía un vértice más o menos reconocido (aunque no necesariamente aceptado) por todos.

A partir de esta dupla, se entiende, bajarán los lineamientos para una elección en que el principal objetivo del gobierno nacional es mantener la banca del Senado a través de la reelección de Caserio.

En lo formal, el calentamiento de motores de los partidos tiene que ver con preparar los papeles para la inscripción del instrumento electoral. En lo político, es poco lo que se puede avanzar mientras no haya definiciones básicas del Frente de Todos a nivel nacional, teniendo en cuenta que en la Casa Rosada todavía hay quienes no dan por cerrada la puerta a un acuerdo con el gobierno de Juan Schiaretti, donde Hacemos por Córdoba se quedaría con la lista de diputados. Ese escenario alejaría o llevaría a partidos como Patria Grande y Frente Grande a plantearse unas Paso. “Apostamos a la construcción de una lista del FDT y que eso pueda ser charlado entre los legisladores y todos los partidos que hoy conformamos el FDT. En esa apertura creemos que tiene que estar representada en la lista las organizaciones populares, nuestros feminismos, el ambientalismo popular, las juventudes y nuevas experiencias políticas”, indicó Constanza San Pedro, del PG. Viqueira, por su parte, sostuvo algo que comparten todos: que los partidos estén representados en las listas, y en lugares de cierta visibilidad. Otros, como el Solidario, el PC o Nuevo Encuentro, entienden que no hay margen político para diferenciaciones. En cualquier caso, tanto Caserio como Estévez saben que la parte fundamental de las listas se van a armar en el despacho de Wado de Pedro y en las oficinas de La Cámpora, y que van a responder a la necesidad del Frente de Todos de ganarle a Schiaretti (en caso de dos listas) sin colisionar con él.

De todo esto comenzará a hablarse en la reunión que tiene fecha aun no confirmada para el lunes, aunque hay que decir que a Caserio, por estos días, le preocupa más la organización territorial de una campaña que va a ser dura, y asegurar los 3.500 fiscales con que quiere contar, y en eso sí va a necesitar a los partidos. El punillense es el único que por ahora tiene lugar asegurado como cabeza de la nómina al Senado, y sobre él corre el peso de conseguir los votos para ampliar el núcleo duro del Frente de Todos, en principio asegurado -y eso es algo que los partidos cuentan en su haber- y retener la banca, por el proyecto albertista y por su propio futuro político.

En ese escenario, ya tiene algunos nombres de extrema confianza, como su hija Mariana Caserio para comandar la campaña en el interior, y la concejala Olga Riutort para la Capital. Con esas dirigentes, entre muchos otros de origen PJ, los partidos políticos del Frente tendrán que convivir en la primera campaña que compartirán con un sector del peronismo que llegó al espacio de la mano del senador.