“ Es cuestión de Vitaminas “ …

¿Sabías que muchas veces podemos encontrarnos con síntomas que, sin llegar a ser enfermedades, son señales de nuestro cuerpo tratando de comunicarnos alguna deficiencia o problema?

Dra. María Graciela Morales *

Medica especialista en medicina Familiar, del deporte y tocoginecología

¿Sabías que muchas veces podemos encontrarnos con síntomas que, sin llegar a ser enfermedades, son señales de nuestro cuerpo tratando de comunicarnos alguna deficiencia o problema? Esto es muy común en el caso de las vitaminas, esos micronutrientes tan necesarios para nuestro organismo.

Las vitaminas son micronutrientes esenciales para el funcionamiento saludable de nuestro cuerpo

Y por eso, cuando tenemos un gran déficit de ellas, pueden aparecer enfermedades. De hecho, en la historia de la alimentación todas las vitaminas se descubrieron a causa de las enfermedades que causaron su carencia. Podría decirse entonces que su descubrimiento fue en cierta manera, accidental o inesperado.

En medicina, muchos avances se han hecho a través de la observación. Un ejemplo de esto es el de aquellos marinos que realizaban largos viajes, de meses y meses navegando en el mar. Con el tiempo, los tripulantes comenzaron a presentar problemas de salud, que mejoraban cuando llevaban en los barcos naranjas y limones para tomar su jugo. Hoy se sabe que la causa de aquellas enfermedades (y por ende su cura) estaba directamente relacionada con la falta de estos nutrientes esenciales llamados vitaminas.

Ellas fueron descubiertas entre el año 1912 y 1940: el bioquímico Casimir Funk llamó vitaminas a estos micronutrientes que pudieron ser sintetizados artificialmente para ser incorporadas en nuestro organismo. Su nombre proviene de vita (“vida”), y amina (sustancia que contiene amoniaco). Son sustancias que están presentes en diferentes alimentos indispensables para la vida y sirven para completar nuestra alimentación.

Como dije antes, existen algunos síntomas que pueden ser indicadores de falta de vitaminas, por ejemplo: grietas en las comisuras de la boca, sarpullidos y problemas en la piel, hormigueos o adormecimiento en las extremidades, calambres, cansancio o agotamiento, caída del cabello, problemas de cicatrización.

La deficiencia de vitaminas se denomina hipovitaminosis o avitaminosis, y su exceso hipervitaminosis.

Las vitaminas esenciales (es decir, las necesarias para que nuestro organismo funcione correctamente) son 13. Y se clasifican en hidrosolubles (aquellas que se disuelven en agua), y liposolubles (el organismo las almacena en los tejidos). Su carencia está relacionada con una alimentación deficiente o malos hábitos, pero también podemos tener el riesgo de consumir en exceso y caer en una hipervitaminosis. Las cantidades necesarias son pequeñas y se expresan en miligramos o microgramos.

¿Para qué sirve cada una y qué alimentos las contienen? Aquí les traigo una lista resumida:

  • Vitamina A: ayuda al mantenimiento de dientes, tejidos, cabellos, mucosas piel; y producción de hormonas. La encontramos en productos de origen animal: hígado, leche, pescados; y en vegetales de color rojo, naranja, amarillo y hojas verde oscuro. Su carencia puede producir alteraciones en los ojos y sus tejidos, o en casos más graves ceguera.
  • B1 (tiamina): ayuda a las enzimas que convierten la glucosa (azúcar) en energía, y fomentan el funcionamiento de los nervios, músculos y corazón. La encontramos en algunas legumbres, frutos secos, cereales integrales. Su carencia puede producir alteraciones en el sistema nervioso.
  • B2 (ribofalvina): promueve el crecimiento saludable y la reparación de los tejidos. La encontramos en productos animales: leche, huevo, quesos; y su carencia produce alteraciones en la piel.
  • B3 (niacina): ayuda a liberar energía, y a las funciones del sistema nervioso y digestivo, favorece la producción de hormonas sexuales y el mantenimiento de una piel sana. La encontramos en alimentos como arroz, hongos, dátiles, almendra, pescado, hígado; y su carencia produce alteraciones de la coagulación y el sistema nervioso.
  • B6: colabora en la producción de energía a partir de los nutrientes, interviene en la formación de glóbulos rojos y anticuerpos y en el sistema nervioso/digestivo. La obtenemos de papas, espinacas, legumbres, huevo. Su carencia puede alterar la formación de glóbulos rojos, el metabolismo de proteínas B 12, y el sistema nervioso, además de producir anemia.
  • C: ayuda a las encías, huesos, dientes y vasos sanguíneos. Mejora el sistema inmunitario y la absorción del hierro. La encontramos en cítricos, o papas. Su carencia puede producir alteraciones del sistema inmunológico.
  • D: ayuda a la absorción del calcio de los alimentos. Se consigue de productos de origen animal como el huevo, además de la luz solar. Su carencia produce alteración del metabolismo del calcio y problemas óseos.
  • E: colabora en la formación de glóbulos rojos, protege los tejidos celulares y retrasa el envejecimiento celular. La encontramos en aceites de semillas, y en verduras como espinaca y lechuga. Es una antioxidante natural y su carencia altera las membranas celulares.
  • K: su rol es clave para la coagulación de la sangre. Se presenta en alimentos como espinaca, tomates, coles (repollo, coliflor). Su carencia produce alteraciones de la coagulación.

Pero… a la hora de comer, ¿cómo saber si estoy ingiriendo la cantidad suficiente de vitaminas? Todo depende del tipo de hábito de alimentación: si consumimos diversidad de alimentos, en porciones equilibradas y comidas caseras (no ultra procesadas), lo más probable es que estemos consumiendo las vitaminas que necesitamos.

Ahora bien, ¿es necesario suplementar con un multivitamínico? ¿Qué son los suplementos? Como lo hemos visto en notas anteriores, los suplementos son sustancias compuestas por una o más vitaminas, que tienen como función complementar la alimentación (no suplantarla). Entonces, a la hora de evaluar este tema, debemos saber que la clave del éxito está en llevar una dieta equilibrada en las distintas etapas de la vida.

La comida es lo primero y si piensas en suplementos, no puedes dejar de contemplar el asesoramiento profesional, y el acompañamiento con hábitos de alimentación saludable: no comer entre comidas y llevar una alimentación variada. Pero sobre todo, debes tener en cuenta que muchos suplementos no son únicamente vitamínicos, ya que también necesitamos minerales, proteínas y grasas saludables. De allí la importancia del asesoramiento para un diagnóstico más completo.

¿Y vos, conocías la importancia de las vitaminas? ¿Tenés algún síntoma de carencia de ellas?

 

• Dra. María Graciela Morales –Medica especialista en Medicina Familiar, del deporte y tocoginecología – Actualmente orientada hacia la Medicina Funcional Integrativa – Docente de la UNC cátedra de Obstetricia – Directora del Centro de Medicina Estética Viesaine – ( www.viesainecordoba.com.ar )

Contáctanos : – Facebook (@viesainecordoba )

– Instagram (@viesainecba)