Segunda ola: ahora, Llaryora avanza con shock tecnológico

El intendente aprovechó las nuevas restricciones en la circulación para lanzar un proyecto históricamente resistido por el Suoem. Desde hoy, los negocios pueden tramitarse sólo de manera virtual. Además, mostró la compra de tecnología por 340 millones de pesos.

Por Yanina Passero
[email protected]

El intendente Martín Llaryora aprovechó la primera ola de coronavirus para introducir reformas que varios de sus antecesores intentaron, pero no pudieron concretar. El confinamiento obligatorio y la inédita llegada del homeoffice a las reparticiones públicas, licuaron el poder de fuego de los sindicatos vinculados al municipio, en especial, el del Suoem, principal afectado por los recortes salariales y la modificación de la jornada laboral que el Ejecutivo autorizó cuando imperaba la consigna “quédate en casa”.

Llaryora repite una receta que funcionó a la perfección: mientras el gremio está alcanzado por las restricciones sanitarias como el común de los mortales, el titular del Palacio 6 de Julio puso en funcionamiento un proyecto resistido por los dirigidos por Beatriz Biolatto. Sólo basta con recordar el último triunfo sectorial en la materia. La “ventanilla única” del lavagnista y amigo de Ramón Mestre, Sergio Torres, nunca pudo levantarse.

Junto al secretario de Gobierno, Miguel Siciliano, Llaryora cumplió con la promesa que hizo en la apertura de sesiones legislativas de este año. Ayer, quedó formalmente habilitado el sistema online que será la puerta de entrada del 100% de los trámites de habilitación de negocios, pudiendo el 70% de ellos hacerse en 40 minutos, sin necesidad de acudir a las oficinas municipales.

“A través de esta habilitación le mejoramos la vida al vecino y a los emprendedores para que puedan generar más trabajo. Con este salto, la Municipalidad lleva a la ciudad a una mejora de la competitividad y el clima de negocios, y la transporta a otra categoría”, destacó el intendente.

El intendente nos pidió que ayudáramos a quienes quieren emprender, invertir, crecer. En eso estuvimos más de un año, trabajando en poder conectar todo un sistema arcaico que tenía el municipio, que estaba quebrado no solo en lo económico y financiero, sino también en lo administrativo”, destacó Siciliano.

Llaryora avanza con un proyecto que definen desde su entorno como “disruptivo” y que coloca a la Municipalidad de Córdoba como la primera en todo el país en cambiar el eje de la carga probatoria o de confianza. Es decir, el Estado controlará posteriormente si el comerciante cumplió con lo que fijó en la declaración jurada que se le requirió para la apertura de su negocio y no antes, como era hasta ayer.

Ahora bien, desde el municipio reconocieron a Alfil que para llevar adelante este proceso se tuvieron que modificar procesos administrativos y cambiar la lógica del funcionamiento municipal. De todas maneras, el municipio no renuncia a su obligación fiscalizadora y está previsto que los empleados que sufrirán modificaciones en sus tareas por el reemplazo de la tecnología engorden el plantel de control.

Se modificó, entonces, el organigrama municipal con la creación de una nueva repartición, la Dirección de Inspección de Apertura. Depende directamente de la Secretaría de Gobierno y estará a cargo de Fabiana Gili.

La pandemia colabora en los objetivos de Llaryora, pero también la interna del Suoem. Este medio pudo saber que el sindicato mira con malos ojos que un área clave escape de la intervención del personal municipal. Sin embargo, en el reordenamiento de recursos humanos que supe la habilitación online de negocios existe un tironeo entre la secretaria gremial de las áreas administrativas (que no quiere fuga de afiliados) y representación sindical de los CPC, que apoya al intendente porque entiende que tendrán más funciones laborales y nuevos agentes. De todas maneras, estas son discusiones que tendrán que dar dos secretarios de Llaryora: Verónica Bruera (General) y Juan Domingo Viola (Participación).

Más allá de este detalle de color, Llaryora quiso demostrar ayer que avanza a paso firme su deseo de modernizar el municipio. Antes de presentar la apertura de la Habilitación Online de Negocios, dio un golpe de efecto al mostrar imágenes de un galpón repleto de computadoras y otros insumos tecnológicos.

El municipio recibió 12.000 elementos informáticos que costaron 340 millones de pesos, luego de la adhesión a una licitación impulsada por la Organización de las Naciones Unidas (ONU). “Los organismos internacionales, como el G20, BID o CAF, nos dieron su reconocimiento y certificación para poder jugar en estas ligas y así entrar a programas internacionales”, explicó la secretaria de Planeamiento, Modernización y Relaciones Internacionales, Alejandra Torres.

Esta es una inversión importantísima para todo el municipio porque, entre otras cosas, nos va a permitir modernizar procesos, iniciar el camino hacia la Historia Clínica Digital en nuestro sistema de Salud y realizar la transformación educativa, dotando a nuestras escuelas municipales con tecnología de última generación, posibilitando así que nuestras niñas y niños accedan a la educación digital con modernas computadoras, así como a la programación y robótica”, enumeró Llaryora.

El proceso de modernización se completará con la nueva app Ciudadana, el Observatorio de Movilidad Urbana, el Centro de Monitoreo del Tribunal de Faltas, el flamante sistema de Habilitación de Negocios, entre algunos de los modernos sistemas en los que avanza esta gestión.