Pretemporada: Primera reunión de partidos K con personería

Eduardo Fernández los convocó, en medio de un creciente malestar por la quietud del Frente en Córdoba. Distintos escenarios.

Por Bettina Marengo

A un mes de la fecha del cierre de las alianzas para las elecciones Paso, ayer se reunieron los partidos políticos con personería que integran el Frente de Todos en Córdoba. Fue un primer encuentro convocado por el diputado nacional Eduardo Fernández, presidente del Partido Solidario, que tiene una pata en el cuarteto legislativo que integra con el senador Carlos Caserio y sus pares Gabriela Estévez y Pablo Carro, y otra en los partidos con firma.

Fernández tomó el guante de una cierta tension. Desde hacía varios días, los referentes partidarios venían expresando inquietud por dos cuestiones: el avance del calendario electoral sin que desde el ámbito nacional bajaran señales de armado de la herramienta que representará al gobierno de Alberto Fernández y Cristina Kirchner en las elecciones, y las candidaturas, con la renovada queja de que no se definan a dedo desde la Casa Rosada, con advertencia de algunos partidos de reclamar Paso.

La reunión virtual transcurría al cierre de esta nota. Estuvieron presentes, además del Solidario, el Partido Comunista, el Frente Grande, el Partido de la Victoria, Nuevo Encuentro, el Partido de los Trabajadores y el Pueblo, el partido Forja y el Partido Intransigente, que vuelve a la avenida K luego de haber pasado por Hacemos por Córdoba. El cónclave, comentaron sus asistentes, permitió a los partidos levantar la cabeza y decir “acá estamos” ante un panorama interno distinto al que venían acostumbrados, con nuevos interlocutores ante la crema de la coalición oficialista.

Con el senador Carlos Caserio, el cristinismo-albertismo provincial sumó a un jugador de peso del peronismo cordobés y a un sector del PJ que hasta 2019 pertenecía a la vereda del delasotismo-schiarettismo, la que los “K puros”, más cerca del progresismo que del peronismo, juraron nunca cruzar. El candidato a senador del Frente de Todos es hoy el hombre de Alberto Fernández en Córdoba, y el principal responsable de sumar los votos por fuera del núcleo duro del kirchnerismo. El punillense prefiere no tener que quedar a cargo del arbitraje de la coalición local ni de la relación con los partidos, en tanto asume que es un “recién llegado” al llamado kirchnerismo cordobés. De ahí que Fernández ocupe el rol.

De hecho, mientras los presidentes partidarios se encontraban anoche en la videollamada, el punillense encabezaba su propio Zoom con varias decenas de dirigentes capitalinos con los que comenzaba a cranear la estratégica fiscalización de los comicios, entre otras cuestiones.

Por otra parte, el proceso de solidificación y de institucionalización de La Cámpora como organización de orden nacional, con proyecto político y referentes en todos los ámbitos del Estado, levantó las acciones de la diputada Estévez, la jefa local de la orga, y la situó como conductora del FDT, junto a Caserio.

En ese escenario, los partidos K tradicionales y las organizaciones militantes buscan su lugar en la alianza, pero tampoco son un bloque.

Por caso, el grupo más “rojo” que integran el Partido Solidario, el PC que conduce en Córdoba Federico Nanzer, y Nuevo Encuentro, cuyo referente es Federico Iribarren, no cree que haya margen político para reclamar PASO, pese a la vigencia de la ley. Algo que no desechan fuerzas como el Frente Grande de Horacio Viqueira y el espacio de Debate Córdoba. Todo esto estará sobre la mesa, aunque no necesariamente se haya planteado anoche. Los movimientos recién inician, y lo primero es preparar los papeles que son el pasaporte a la alianza. Por ahí comenzaron.