Optimista, el FdT ratificó boleta propia y va por tres bancas

En una reunión virtual con referentes de todas las seccionales de Córdoba el espacio que lidera Carlos Caserio reafirmó su participación en las legislativas donde espera hacerse con el segundo lugar y llevarse una banca al Senado y dos a Diputados.

Por Felipe Osman

Una serie de elementos empiezan a conjugarse para que la ilusión del Frente de Todos de dar el batacazo y desplazar del segundo lugar al oficialismo provincial en las elecciones de medio término crezca.

(Nota: todos dan por sentado que el primer puesto será para Juntos por el Cambio, e incluso los más pesimistas sospechan que si Luis Juez rompiera la alianza opositora para medirse por fuera, las dos facciones del peronismo podrían terminar disputando el tercer y cuarto escalón).

La principal variable que alimenta las esperanzas el oficialismo nacional es el despegue definitivo la vacunación. Los operativos para inmunizar a la población que comenzaron en Argentina en los últimos días del 2020 contaban a fines de enero 375.000 inoculaciones, a fines de febrero llegaban al millón y al término del primer trimestre no alcanzaban aún los 4 millones. Transcurridos los primeros dos meses del segundo trimestre, en cambio, en el país se ya aplicaron más de 14 millones de dosis y ayer aterrizó en Moscú el vuelo que traerá los reactivos necesarios para comenzar la fabricación local de la Sputnik V.

En paralelo, entienden que la Provincia ha cometido errores en la gestión de la pandemia, que los intendentes jugarán condicionados por un extenso plan de obras desplegado por la Nación en el interior -especialmente en los municipios más chicos-, y se entusiasman con la idea de que la primera dama provincial, quién hasta el momento sería la cabeza de lista de Hacemos por Córdoba, no goza de un conocimiento total en el interior.

El apellido De la Sota, al que algunos apuntan como una variante para encabezar el tramo Senadores en la boleta del oficialismo provincial, tampoco termina de preocupar al kirchnerismo, que lo ve como un plan de difícil ejecución. Primero, porque la heredera del ex gobernador debería abandonar una cómoda candidatura a una banca en Diputados para aceptar otra tanto más inestable al Senado, corriendo el riesgo de quedar identificada con una virtual derrota. Segundo, porque sospechan que el Centro Cívico tampoco querrá arriesgarse a que el delasotismo pueda capitalizar una elección que lo devuelva el centro de la escena en las vísperas de la renovación. ¿Llegado el caso, cabría esperar que el viguismo, o más aún, el llaryorismo trabajen a destajo para posicionar en el 2021 a quien podría erigirse como una competidora directa en el 2023?

Todos estos factores y algunos otros se entrecruzan para envalentonar a un Frente de Todos que se entusiasma con la perspectiva de entrar en una dinámica ascendente que lo lleve a hacerse con el segundo lugar en las legislativas. Los más optimistas hasta fantasean con la posibilidad de hacerlo con alguna holgura y llevarse, además de un escaño en el Senado, dos diputaciones.

Desde luego, ese es el discurso que cabe esperar en las vísperas de una campaña. Luego está la realidad, siempre más ardua, y especialmente en Córdoba. Pero para empezar, el entusiasmo siempre es un buen compañero.

En ese contexto arrancó ayer, pasadas las 19 horas, una reunió virtual por la plataforma Zoom de la que participaron más de 300 dirigentes y referentes territoriales de las distintas seccionales de la capital que respaldan la gestión nacional y trabajarán para el armado que lidera Caserio.

El senador tomó la palabra en más de una oportunidad, y en sus intervenciones ratificó que el FdT tendrá una lista propia en las legislativas, hizo una encendida defensa de la gestión nacional -y en especial de las decisiones tomadas por la Casa Rosada para contener el avance de la pandemia-, y aseguró que volverá a encontrarse con la militancia en las seccionales cuando la emergencia sanitaria dé tregua.

También participaron de acto, que se extendió más allá de las 21.30, dirigentes sindicales alineados con el Frente de Todos, la concejala Olga Riutort, Dante “Cacho” Heredia y Eduardo Diberti, integrantes de la vieja guardia peronista que forman parte la construcción del senador nacional.