C. Olmedo postuló que la UCR encabece las listas de JPC

Pasó la interna partidaria, ahora larga definitivamente la discusión por las listas de candidatos

Por Alejandro Moreno

El flamante presidente del Congreso Provincial de la UCR, el mestrista Facundo Cortés Olmedo, llamó a “dar vuelta la página” y a “mirar para adelante”, es decir a cerrar la interna, y a enfocar el partido para liderar la alianza Juntos por el Cambio.

Cortés Olmedo fue elegido presidente del Congreso el sábado pasado después de una maratónica sesión de alrededor de nueve horas, en la que el mestrista, en la alianza Convergencia, se impuso por 64 a 50 al angelocista Javier Fabre, de la Liga Sumar. El plenario tuvo momentos de tensión cuando la Liga Sumar (deloredistas, angelocistas, ex mestristas, nicolacistas e intendentes) intentó bajar congresales de Convergencia (mestristas, negristas y alfonsinistas) advirtiendo que no estaban afiliados o que, por impugnaciones judiciales pendientes, no deberían votar. Luego de una larga discusión se impuso por escaso margen la tesis del oficialismo, según la cual bastaba la proclamación de la Junta Electoral, y quedó conformada la mayoría ganadora.

Las vicepresidencias quedaron para el alfonsinista Sergio Piguillem, del núcleo Asamblea Radical, y para la negrista Gabriela Negri, en un nuevo capítulo endogámico del grupo Morena. El plenario pasó a cuarto intermedio para el sábado 19 para votar los apoderados y los miembros de la Junta Electoral.

El flamante presidente, un mestrista diplomático, trató de bajar los decibeles de la interna al pronunciar su discurso de asunción. Para ello, consideró que “no es justo que entre nosotros nos sigamos castigando”. Pidió que nadie haga “zancadillas” y señaló que “nuestro adversario es el gobierno peronista”. “Miremos al radical como un amigo, no como un adversario”, sugirió.

Después, convocó a “amalgamar un proyecto básicamente radical, por supuesto que amplio, con diálogo”. También, dijo que el objetivo es “poner la mayor cantidad de candidatos radicales en las listas que puedan hacer oposición a un gobierno kirchnerista que nos quiere llevar puesto, que quiere llevarse la Justicia por delante, que quiere llevarse las instituciones por delante, que quiere llevarse la clase media por delante, que quiere dejarnos sin educación, que quiere condenarnos definitivamente a la pobreza de un país tercermundista”, disparó.

La definición de Cortés Olmedo apunta a colocar a la UCR en la alianza con el PRO, el Frente Cívico y la Coalición Cívica-ARI, e incluso con nuevos socios porque hizo referencia a “un proyecto que sea lo más integrador posible”.

Pero, aclaró, siempre que “la locomotora, la columna vertebral, las ideas y los hombres que puedan de alguna manera empujarlo sean los radicales”.

“No somos un partido con la historia que tiene la UCR para ser furgón de cola de nadie, absolutamente de nadie”, remató. El mensaje, aunque se cuidó de decirlo, pareció tener como destinatario a los macristas.

En la misma dirección, Cortés Olmedo enfatizó que “nosotros definimos nuestro destino votando”, y resaltó la “vocación democrática, que es lo que nos diferencia de las demás fuerzas políticas que pretenden ser parecidas a la Unión Cívica Radical”.

También, postuló que los radicales deben encabezar las listas, y no alguien surgido del “marketing”, en obvia aunque silenciosa referencia a Gustavo Santos, el multipartidario dirigente que es apadrinado por el ex presidente Mauricio Macri para los mayores premios electorales de la provincia de Córdoba.

 

Sumar y el cambio

Por su parte, la Liga Sumar difundió ayer un comunicado en el que sostiene que en la UCR “el cambio recién comienza”.

En el texto, los sumandos expresaron que el proceso interno del radicalismo, que llegó a su fin el sábado “transcurrió durante muchos meses, en los cuales el partido se vio sometido a un debate aun abierto y que continuará desarrollándose para cumplir su principal objetivo: que la UCR vuelva a ser un espacio moderno, plural, renovado, que interprete las demandas ciudadanas y que sea potente desde lo electoral”.

“La sociedad cordobesa, cansada de falsas ilusiones, será rigurosa en exigir servidores públicos distintos. Depende de nosotros hacerlo, para que no busque en otro lado su representatividad”, alertaron.

“Sumar –agregaron-, logrando paridad en todos los órganos partidarios, se compromete a redoblar el esfuerzo y a comenzar hoy mismo a transitar el camino que falta, apoyando y promoviendo liderazgos de vanguardia, dándole lugar a sus gestiones municipales exitosas y comprometidas con el hacer más que con el decir”.

Finalmente, los sumandos recordaron que “la premisa central es ganar en 2023 y finalizar un ciclo de Unión por Córdoba en la provincia. Para ello, 2021 es muy importante. Fortalecer el radicalismo y construir desde Juntos por el Cambio una propuesta prestigiosa, innovadora y amplia es nuestro desafío. El tiempo del cambio llegó y es imparable”.