Amable tensión en la previa del Congreso de la UCR

Tironeos por el control del plenario en que se elegirán las autoridades del máximo organismo radical

Por Alejandro Moreno

El presidente del Comité Central de la UCR, Marcos Carasso, y el titular saliente del Congreso Provincial, Rodrigo de Loredo, bailan un minué lleno de etiquetas, pero en los que ambos tratan de imponerse.

En la reunión del lunes, el Comité Central resolvió invitar a De Loredo a conversar para que no haya inconvenientes con el desarrollo del Congreso del próximo sábado, en el que deben elegirse las autoridades de ese organismo, que es clave para la aprobación de las alianzas electorales y que, alguna vez bajo el control mestrista, hasta diseñó las listas de candidatos.

De Loredo es secretario del Comité, pero pidió licencia para abocarse a la realización del plenario en el que asumirán los nuevos congresales. La Carta Orgánica de la UCR indica que esa es la última tarea del presidente saliente, y permanecer activo en el Comité colocaba a De Loredo en la incómoda (y hasta prohibida) situación de ocupar dos cargos partidarios a la vez.

El Comité contrató una plataforma virtual para organizar el plenario en el que deben participar unos 120 dirigentes, pero De Loredo ha sostenido que es su responsabilidad, y que por Zoom ya llevó adelante cuatro reuniones de ese tipo, sin inconvenientes (más allá de los políticos, claro, que pueden darse en cualquier formato).

Al amigable convite del Comité, le correspondió una cálida respuesta del presidente del Congreso: vengan algunos secretarios del Comité a una reunión de la Mesa Ejecutiva y les explicamos cómo lo haremos. En otras palabras, todos parecen advertir la importancia de controlar el evento.

El poroteo de congresales arroja resultados muy diferentes según quién lo difunda. Desde la alianza Convergencia (Ramón Mestre, Mario Negri, Dante Rossi y Sergio Piguillem) aseguran tener una ventaja de 20, mientras que para la Liga Sumar (Rodrigo de Loredo, Javier Fabre, Javier Bee Sellares, Marcos Ferrer y Miguel Nicolás) hay una paridad casi absoluta. Y los votos de los congresales, muchas veces, son impredecibles.

El mestrismo impulsa para la presidencia del Congreso a Facundo Cortés Olmedo o Víctor Molina, mientras que los alfonsinistas insisten con Sergio Piguillem. Los sumandos proponen Javier Fabre, de la Línea Córdoba. Versiones indican que el negrismo propondría que la Liga Sumar tenga la presidencia pero con minoría en la Mesa Ejecutiva.

Los secretarios

La nueva conducción del Comité Central de la Provincia tenía pendiente la designación de qué silla le tocará a cada secretario.

Los elegidos por la alianza Convergencia ocuparon las secretarías General (Julio Ochoa), Electoral (Silvina Leonelli), Hacienda (Daniela Villoso), Comunicación Social (Viviana Pomiglio), Asuntos Municipales y Comunales (Gustavo Gobbi), Asuntos Sociales (Sonia Brollo), y Formación y Capacitación Política (Pablo Farías).

Los de la Liga Sumar, en tanto, deben completar las secretarías de Acción Política, Asuntos Económicos, Acción Legislativa, Coordinación y Planeamiento, Organizaciones Intermedias, Medio Ambiente y Calidad de Vida, Cultura y Educación Ciencia y Técnica.

Giardino virtual

Además, el Comité resolvió que más temprano que tarde realizará un encuentro provincial, como los que se suelen desarrollar en Villa Giardino, para discutir varios temas de la agenda partidaria pero también provincial y nacional. Esta vez, restricciones mediante, el debate tendrá lugar en las pantallas, por lo que ya le llaman el “Giardino virtual”.

En esa reunión, uno de los temas a tratar será la política de alianzas de la UCR en las próximas elecciones legislativas nacionales. Los alfonsinistas plantean que debe reexaminarse la conveniencia de mantener el acuerdo con el PRO, aunque la mayoría del partido prefiere seguir en Juntos por el Cambio. Aun los que se inclinan por renovar los vínculos con el PRO, la Coalición Cívica y el Frente Cívico, querrán poner sobre la mesa las condiciones en que el radicalismo formará parte de la coalición.