El FdT balancea una lista entre capital e interior

Desde los distintos costados del Frente de Todos trascienden versiones de la que, en la foto de hoy, sería su boleta para competir en las legislativas. Llaman la atención la ausencia de Pablo Chacón y la centralidad que -de aceptarlo- tendría Martín Gill.

Por Felipe Osman

Mientras las posiciones en torno a la pandemia y la economía, los grandes asuntos que ordenarán la intención de voto en las próximas elecciones, se alejan entre el Gobierno de la Provincia y la Casa Rosada, la unidad del peronismo se vuelve también más lejana. Y esto sucede, por obvias razones, cuando se acercan los comicios.

En Córdoba no hay medias tintas. La polarización que genera un debate monopolizado por la descalificación del “enemigo” no lo hace posible. Y si el kirchnerismo está en el cuarto oscuro, sólo hay dos maneras de hacer campaña: a favor de él o en su contra.

Los caminos de ambos oficialismos se bifurcan y, conforme avanza el calendario, empiezan las especulaciones respecto de cómo se integrarán las listas de cada espacio, un interrogante que de hecho estuvo largo tiempo suspendido por la expectativa de la (presuntamente) pretendida unidad que nunca llegó a madurar.

En la foto de hoy, los trascendidos que llegan desde los distintos espacios que participan del Frente de Todos apuntan algunos datos esperados y también algunas sorpresas.

En lo más alto de la lista a la Cámara Alta estará el senador nacional Carlos Caserio. Esa es la única invariable y, de hecho, fue en algún momento es escollo insuperable del que hablaba el peronismo para que la unidad llegara a cuajar.

Debajo de él, en una candidatura testimonial a la segunda banca en Senadores, iría la diputada nacional Gabriela Estévez, líder de la Cámpora y referente de mayor llegada a Máximo Kirchner.

En la lista de Diputados empiezan las novedades. Según apuntan algunos accionistas cordobeses del Frente de Todos, en Buenos Aires crece la presión para que Martín Gill, secretario de Obras Públicas de la Nación e intendente de Villa María en uso de licencia, lidere ese tramo de la boleta.

Por trayectoria y por ser dueño de un capital electoral propio, la candidatura de Gill suena más que razonable. De hecho, es con distancia el intendente más importante que revista en las filas del Frente de Todos.

Pero el asunto es que el funcionario nacional es cultor de una línea que busca el ensamble entre el peronismo de Córdoba y el oficialismo nacional. De hecho, su licencia ha sido ratificada en el Concejo Deliberante de Villa María a partir de un acuerdo con dos ediles que responden a Eduardo Accastello, hoy integrante del Gobierno de la Provincia, a cargo del Ministerio de Producción.

Liderar la lista de Diputados del Frente de Todos implicaría entrar en una confrontación directa con el Centro Cívico, algo que no sólo complicaría sus chances de mantenerse como intendente en uso de licencia de Villa María sino que, peor aún, amenazaría seriamente sus posibilidades de jugar, en 2023, dentro de la renovación del peronismo cordobés.

Otro de los trascendidos apunta que el segundo lugar en esta lista a confirmar sería ocupado por Olga Riutort, quien actualmente ocupa una banca en el Legislativo Municipal por el espacio Fuerza de la Gente.

Riutort supo, en su momento, articular un armado con desarrollo en cada una de las seccionales de Córdoba, y contando con los recursos que asegura el oficialismo nacional, bien podría incomodar al PJ Capital que responde a la diputada nacional Alejandra Vigo, virtual candidata al Senado en la boleta de Hacemos por Córdoba.

Detrás de Riutort, en el tercer, cuarto y quinto lugar, estarían Martín Fresneda, Ilda Bustos y Pablo Carro.

La expectativa de máxima del Frente de Todos en Córdoba es hacerse con el segundo lugar logrando una senaduría y dos diputaciones. En el caso de que tal objetivo se alcanzara, Caserio retendría su banca, pero parece harto difícil que, llegado el caso, Gill prefiriera la Cámara de Diputados a su actual cargo en la cartera que administra Gabriel Katopodis. Y encontrándose Fresneda al frente del Observatorio de Derechos Humanos en la Cámara de Senadores designado por la mismísima Cristina Fernández tampoco es seguro que decida mudarse a la Cámara Baja. El enroque dejaría entonces la primera banca a Carro, que va por su reelección, y la segunda, de concretarse, a Riutort.

Llama la atención la ausencia de Pablo Chacón, aunque lo cierto es que la relación del líder de Agec con el oficialismo nacional ha quedado muy deteriorada a partir de la indiferencia con la que el FdT trató a quien fue uno de los principales pilares de su campaña en 2019, cuando -sin el control del Gobierno- los recursos escaseaban.