Con Santilli, Larreta lanza escuela de política en Córdoba

Mientras un equipo de funcionarios del Gobierno de la Ciudad tiende puentes con intendentes locales, la mano derecha del presidenciable abrirá en la provincia, y en otros puntos del país, el Instituto República. Se trata de un espacio para la formación de nuevos cuadros políticos.

Por Yanina Passero

En la ciudad de la furia, la interna del PRO arde, pero en Córdoba reina el sentido práctico. Los popes del partido amarillo, Mauricio Macri y Horacio Rodríguez Larreta, trabajan con esmero en el distrito mediterráneo, clave para sus propósitos en el ’23. Lo hacen sin pisar callos.

El expresidente posiciona a su candidato a senador y a gobernador, Gustavo Santos, poniendo a prueba la inteligencia emocional de los más avezados miembros locales de Juntos por el Cambio. La escudería que se completa con María Eugenia Vidal y Patricia Bullrich acepta sin chistar y refuerza con este gesto la preferencia. Por su parte, el jefe de gobierno porteño insiste con la necesidad de reforzar el armado territorial. Macri no lo objeta. Los frutos serán cosechados por el mejor posicionado.

Luego de la contundente visita de Macri y el anticipo de que vendrá varias veces más a la provincia, el larretismo porteño dará una señal de que sus ambiciones siguen vigentes en el bastión más antikirchnerista de país. La situación sanitaria en el AMBA atraviesa el momento más crítico y por sus responsabilidades ejecutivas, sumado a las tensiones con la Casa Rosada, no es políticamente correcto meter las manos en el barro del armado de su proyecto nacional para dentro de dos años.

Un hombre de su extrema confianza de Larreta liderará la primera avanzada concreta de ese plan de instalación nacional. El vicejefe de gobierno, Diego Santilli, prepara el lanzamiento del Instituto República que, en resumidas cuentas, se puede presentar como una escuela para dirigentes políticos.

Este tipo de organizaciones son muy comunes en el macrismo donde se cuentan varias como la Fundación Pensar, dedicada a generar políticas públicas. Otra de ellas es el  G25, activa desde 2013, bajo la tutela del ciclista Guillermo Dietrich y el actual senador Esteban Bullrich. Su origen se remonta en la necesidad de captar cuadros profesionales para incorporar a la política. En la interna del PRO Córdoba, la organización jugó fuerte para quedarse con la conducción partidaria del estratégico departamento Colón, hasta entonces en manos del diputado y exintendente de Jesús María, Gabriel Frizza.

Ahora bien, todos estos espacios funcionan como vidrieras y, en todo caso, sirven para engordar la musculatura de quienes las dirigen. No es casual que Macri designara a Santos al frente de Pensar, minutos antes que el protagonista anticipara a su amigo Mario Pereyra, en la Cadena 3, que quería ser candidato a gobernador.

 

El flamante Instituto República de Larreta y Santilli tendrá alcance nacional. Los interesados recibirán clases de medio ambiente, género, federalismo, economía, negociación política, entre otros temas. Por ejemplo, la diputada por Córdoba, Soher El Sukaria, será parte del cuerpo docente.

La escuela política de Larreta no es la única acción aislada que comenzó a tomar forma concreta en la provincia, momentos después del disruptivo desembarco del exmandatario nacional en el marco de la gira editorial por su libro “Primer tiempo”.

El lunes pasado, el jefe de gobierno envió a dos estrechos colaboradores para tomar contacto con intendentes, con la excusa de establecer pactos de cooperación. Por ejemplo, los radicales Marcos Ferrer, de Río Tercero; y Myriam Prunotto, de Estación Juárez Celman, protagonizaron estos encuentros con los larretistas  Gerardo Siniscalchi y Estaban Quiroga, director y coordinador, respectivamente, de la Dirección General de Relaciones con Provincias y Municipios del gobierno de la Ciudad de Buenos Aires.

Larreta siempre lo dijo: “es con los intendentes”. Empezó con los de alianza, pero la idea es iniciar relaciones con todo el arco político local. “Hay que ampliar la alianza”, otra de las frases del jefe de gobierno porteño que empiezan a cobrar sentido.