Con vacunas y plan ayuda, el Panal busca recuperar la iniciativa

Por Bettina Marengo 

cardozo reparte dosisEl gobierno de Juan Schiaretti busca recuperar la iniciativa y el centro de la escena provincial con dos medidas “positivas” en medio de las penurias del Covid: Córdoba es el segundo distrito con más casos (ayer rozó los 5.000), el valorado sistema de salud público-privado está trabajando en sus límites, y el Panal ve con amargura que comerciantes y ciudadanos desafían abiertamente las limitaciones de actividad y circulación, para solaz de una oposición que busca un eje unificador dentro de su propia interna. De hecho, el macrismo salió a pedir en las últimas horas “más testeos y menos confinamiento” en Córdoba.

No alcanza que cada vocero del Panal machaque con que las restricciones que rigen hasta el 30 de mayo fueron decididas por el gobierno nacional y que Córdoba las adoptó “porque el presidente lo pidió” en la videollamada con los gobernadores previa al DNU 334. Schiaretti teme esta vez no poder diluir los costos políticos de un cierre que contradice un discurso que venía edulcorando los oídos de su electorado.  Cordoba, la diferente, no paraba. Hoy, en la reunión de la Mesa Provincia-Municipios, intentará socializar el impacto de cualquier decisión a futuro.  Al cierre de esta nota, intendentes y funcionarios hablaban de “apertura” con algunas restricciones. Pese a las advertencias de colapso sanitario, el gobierno quiere volver a la senda que lo acerca al porteño Horacio Rodríguez Larreta y lo diferencia de Alberto Fernández.

En ese marco, el Panal hizo dos cosas. Por un lado, anunció un plan de auxilio fiscal y económico para los sectores más golpeados por el parate relativo de estos días. El intendente capitalino, Martin Llaroyra, hizo la avanzada al respecto y lanzó su propio paquete de emergencia para contribuyentes afectados. Se sabe que los votos de la ciudad de Córdoba serán definitivos en la elección de medio término, en las que el gobernador se juega la recuperación de una banca en el Senado para su proyecto político provincial.

Por otro lado, el gobierno sacó de la galera un proyecto de ley que tiene destino de aprobación unánime en la Legislatura y que apunta a facultar a la Provincia a comprar vacunas contra el coronavirus en el mercado internacional. Lo puede hacer porque la ley de vacunas sancionada el año pasado en el Congreso de la Nación autoriza a los gobiernos locales a adquirir dosis por cuenta propia (también a los privados), pero la escasez mundial del producto, que recién ahora parece empezar a revertirse, ha sido el límite de facto a las intenciones de los funcionarios.

El ministro de Salud, Diego Cardozo, anunció ayer que había gestiones por la Spuntik, AstraZeneca, Sinopharm y con el laboratorio Johnson & Johnson, esta última la única que no se ha aplicado en la Argentina y que requiere una sola dosis. Dijo Cardozo que la intención es traer dos millones de dosis y mencionó un plazo de 45 días. El proyecto ingresó anoche a la Unicameral y será tratado en los próximos días. Se trata de una ley marco que habilita la operación en dólares (deberá contar con avales nacionales) e incluye la creación de una comisión de seguimiento de la compra y distribución.

Sin mucho para contar porque no había buenas noticas, el Gobierno ya venía haciendo gestiones para conseguir vacunas en forma conjunta con Santa Fe y Entre Ríos, sus pares en la Región centro. Se entusiasmó el Panal con la idea de que la soja de la región entusiasmaría al gobierno de China, donde se produce la Sinopharm.

Córdoba no es pionera en la iniciativa de contar con una ley marco que la habilite a importar vacunas. Provincias como Jujuy, que tiene elecciones legislativas provinciales el 27 de junio, Buenos Aires, Salta, Catamarca y Tierra del Fuego fueron por esa vía para conseguir más cuotas que las que reparte proporcionalmente la Nación, de modo que los estados subnacionales se verán compitiendo en el exterior por el mismo producto escaso. El gobernador que obtenga los preciados frasquitos, ganará puntos no solo ante sus ciudadanos sino en sus propias internas.

Fuentes de la Provincia admiten que, aun con cartas de intención firmadas por los laboratorios, hasta que las vacunas no estén en el Aeropuerto Córdoba no se puede festejar. Acuerdos hay muchos, compras menos, y cumplimientos de contratos menos aún, afirman.

Pero mientras tanto, el gobierno le pone expectativas a futuro a la crítica situación provincial, posiblemente la más difícil que le haya tocado enfrentar como mandatario en sus tres gestiones, donde las decisiones tienen que ver con vidas y con muertes, aunque la política traduzca todo a votos.