Sin ruptura en HpC, albertistas votaron malestar por tema carne

El bloque oficialista aprobó sin diferencias una resolución de preocupación por el cierre de las exportaciones que dispuso el gobierno nacional. En un zoom con gremialistas, Caserio sostuvo que el FdT no armará un bloque propio en la unicameral.

Pasó desapercibido por la inminencia del anuncio de las medidas para contener la segunda ola del Covid, pero el bloque de Hacemos por Córdoba en la Legislatura dio señales de no rompimiento entre schiarettistas puros y albertistas del espacio de Carlos Caserio, y el miércoles votó en unidad una declaración de “preocupación” por la decisión del gobierno de Alberto Fernández de suspender por 30 días las exportaciones de carne, con la intención de bajar los precios internos.

No se trata de un tema menor para los posicionamientos políticos de los gobiernos nacional y provincial, cuando todo se encamina a que Hacemos por Córdoba y el Frente de Todos compitan en listas separadas en las elecciones de medio término, con Alejandra Vigo y Caserio pujando por una banca en el Senado.

La disposición presidencial no mantuvo neutro al Panal. El schiarettismo cerró filas en las críticas y sus aliados de la Mesa de Enlace decidieron un lockout y cese de comercialización de carnes durante ocho días. En la vereda del frente, el albertismo-cristinismo provincial salió a la defensa de la Nación.

El conversado texto que se aprobó en el recinto es breve: “La Legislatura de Córdoba declara su preocupación por el cierre a las exportaciones de carne vacuna dispuesta por el Poder Ejecutivo Nacional; instando a rever la medida adoptada en una mesa de diálogo entre el gobierno, los actores, empresas y trabajadores del rubro”, señala la resolución número 24817.

El proyecto fue votado por todos los bloques a excepción del Frente de Izquierda. La UCR y Juntos por el Cambio habían presentado versiones más duras de “repudio” y “rechazo”, pero Hacemos por Córdoba impulsó un texto que fue suficiente para que la oposición macrista no lo acusara de “kirchnerista”.

“Había que contener a todos” admitió una fuente peronista de la unicameral. Si bien el destinatario del malestar es directamente el Poder Ejecutivo Nacional, el resultado fue bastante más conciliador que las posiciones que ostentan en las redes sociales los funcionarios de Schiaretti.

El día de la sesión hubo intensas negociaciones en el oficialismo, entre la mayoría que responde directamente al Panal y los once legisladores alineados a Caserio. “Fue duro” admitió un vocero que habló con este diario. Pero los albertistas no sacaron los pies del plato, como no lo hicieron en otras votaciones conflictivas, como la reciente elección de Juan Manuel Delgado como titular de la fiscalía general de la Provincia.

Según aseguraron, priorizaron la lectura política local, la lógica “agroexportadora” de Córdoba y el argumento de no quedar atrapados “en un tema nacional”. El presidente provisorio del cuerpo, Oscar González (el único que todavía deja alguna puerta abierta a una lista de unidad) fue clave.

El rechazo de los legisladores filo FdT no hubiera evitado la aprobación de la resolución, porque el schiarettismo tenía todavía 40 legisladores propios, más los votos de la oposición, pero habría provocado ruido, y sobre todo señales políticas, de consecuencias nacionales.

En cualquier caso, la postura respondería a una decisión tomada de no romper el bloque legislativo de Hacemos por Córdoba. Es decir, no armar una bancada del Frente de Todos, ni fomentar algún formato de interbloque. Caserio, que en una reunión presencial que mantuvo en la seccional 11 con parte de su gente en Capital, había advertido, con críticas a Schiaretti, con la posibilidad de conformar una bancada propia que represente al FDT en la Legislatura provincial, el lunes anunció, en un Zoom con gremialistas, que ese paso no se dará. Al menos por ahora.

Según señalaron a este diario fuentes que participaron del conversatorio con 300 dirigentes capitalinos que organizó el Movimiento Sindical de Córdoba por la Justicia y el Trabajo, el senador manifestó que no impulsará la ruptura del bloque HpC porque no sería una buena señal “desde el punto de vista institucional, ni como precedente”.

La unidad peronista para el 2023 está en las entrelíneas de esta afirmación, y la estrategia en la Unicameral sugiere que ni el FdT ni Alberto Fernández quieren que la sangre llegue al río en la relación con Schiaretti, ni debilitarlo frente a la hoy estallada coalición Juntos por el Cambio. Eso, pese a que el mandatario cordobés cada vez toma más distancia de la Casa Rosada. No parece señal de trueque de votos (que por otra parte Hacemos por Córdoba no necesitaría, porque aún sin los frentetodistas tendría mayoría legislativa), en tanto los cuatro diputados que responden al Panal mantienen su posición de rechazo a leyes clave que impulsa la Nación. Algunas, como la reforma del Ministerio Publico Fiscal, corre el riesgo de no poder ser tratada en la cámara baja por falta de un quórum el bloque de Córdoba Federal ya ha dicho no brindará.