Interna UCR: Sumar apeló proclamación de congresales

Los sumandos protestan, entre otras cosas, por una indebida aplicación del sistema proporcional para distribuir los congresales de la Capital

Por Alejandro Moreno

El sábado 5 de junio los congresales surgidos de las elecciones internas de marzo pasado -ya sea por competencia o por acuerdos departamentales- deberán reunirse para elegir sus autoridades y a los miembros de la Junta Electoral y los apoderados. Así concluiría el extensísimo proceso interno de la UCR, pero han surgido nuevas complicaciones.

La Junta Electoral de la UCR, con el voto de los miembros que responden a los grupos de la alianza Convergencia (mestrismo, negrismo y alfonsinismo), proclamó a los congresales, pero desde la coalición Sumar (deloredismo, angelocismo y ex mestrismo) apelaron con un recurso que terminará en el despacho del juez federal Ricardo Bustos Fierro.

En primer lugar, señalaron que la resolución de la Junta Electoral es “nula” porque los otros dos integrantes, afirmaron en Sumar, no fueron convocados a deliberar. “La totalidad de los miembros del órgano colegiado deben ser debidamente notificados de la celebración de una reunión con suficiente antelación”. “Lo que se denuncia –agregó la apelación- es que se excluyó al resto de los integrantes de la Junta en la convocatoria, luego se los privó de la oportunidad de la deliberación, no pudieron brindar las razones de por qué el acto que se adoptó era cuestionable o por qué lo apoyarían”.

Luego, los sumandos apuntaron a la “incorrecta aplicación del sistema D´Hont en la proclamación de los congresales del departamento Capital”.

La Junta Electoral le otorgó dieciséis congresales a Convergencia y catorce a Sumar, de una manera “arbitraria” y a la que se acusa de “vulnerar la expresión de la voluntad de los afiliados”. “La aplicación del sistema proporcional otorga a cada una de las listas la mitad de los integrantes al Congreso”, sigue. Cabe recordar que el escrutinio arrojó 5.961 votos para Convergencia y 5.613 para Sumar en el tramo de congresales capitalinos, una paridad que debería expresarse en el reparto de cargos (quince a quince).

Los sumandos se quejaron también por la “incorrecta proclamación de los congresales del departamento Colón”, porque “se incluyen dos personas que no formaban parte de la lista presentada”. Y, finalmente, señalaron que hubo una modificación en la lista de congresales proclamados en el departamento Cruz del Eje, por la que “lisa y llanamente se limita a saltar al congresal titular número 3 y colocar en su lugar al primer suplente”.

Con todo esto, los sumandos esperan recuperar tres congresales restándoselos a Convergencia, lo que da un diferencial de seis, un verdadero botín cuando la matemática indica cierta paridad en el próximo Congreso.

Los mestristas impulsan a Facundo Cortés Olmedo para la presidencia del Congreso, mientras que sus aliados (al menos para las internas de marzo), los alfonsinistas, insisten con que hubo un acuerdo en Convergencia para que el titular sea Sergio Piguillem.

En el campamento de Sumar, la Línea Córdoba sostiene que le toca batallar por la presidencia con un hombre propio, y el primero en la lista es Javier Fabre. También circularon versiones de que el riotercerense Luis Brouwer de Koning podía ser una prenda de unidad con el negrismo.

La presidencia del Congreso no ha sido siempre un espacio demasiado disputado, pero Rodrigo de Loredo, el último en ocupar esa silla, demostró que desde allí podía ganarse protagonismo en la Unión Cívica Radical.

El Congreso aprueba o rechaza las alianzas electorales y reforma la Carta Orgánica, y hasta, como ya ha sucedido años atrás, podría aprobar una lista de candidatos.

Las últimas internas arrojaron como resultado que ningún grupo cuenta con mayoría propia (de la que sí había disfrutado el mestrismo durante años), por lo que cada congresal cuenta como nunca y las negociaciones prometen ser arduas hasta el 5 de junio a la mañana.