El Panal se diferenció del FdT por partida doble (guiños electorales)

La primera línea del schiarettismo salió a tomar distancia de la decisión nacional de cerrar las exportaciones de carne por 30 días y de avanzar con la reforma de la Procuración Fiscal.

Por Bettina Marengo

El gobierno provincial tomó distancia públicamente del presidente Alberto Fernández en dos temas claves para la coalición Frente de Todos, tanto a nivel parlamentario como en relación a la lucha contra la inflación: le cerró la puerta a la reforma del Ministerio Público Fiscal que se debate en Diputados, y criticó en duros términos la decisión de cerrar las exportaciones cárnicas durante 30 días para intentar contener el costo de la canasta alimentaria.

Como sucedió con la ley de Biocombustibles y el pedido de prórroga antes del vencimiento, varios funcionarios schiarettistas de primera línea salieron en redes sociales a manifestar la posición oficial del gobierno: el vicegobernador en ejercicio del Poder Ejecutivo Manuel Calvo, el ministro de Agricultura, Sergio Busso, el presidente del bloque Hacemos por Córdoba en la Legislatura, Francisco Fortuna, y el diputado nacional que preside el bloque Córdoba Federal, Carlos Gutiérrez.

El Panal cerró filas con la homogeneidad y la disciplina que lo caracteriza, sobre todo frente a posicionamientos políticos destinados a dejar en claro su diferencia con el gobierno nacional. En clave electoral, estos desacuerdos explícitos alejan más la posibilidad de sintonizar con el Frente de Todos y fueron claros guiños a un electorado anti K compartido con el macrismo.

Justicia

Al cierre de esta nota, el oficialismo en la Cámara baja buscaba emitir dictamen de comisión para la ley que modifica la elección y la duración del mandato del jefe de los fiscales federales. El proyecto cuenta con media sanción del Senado y todavía no está claro si el FdT tiene asegurado los 129 diputados para el quorum.

El jefe del bloque de diputados de Córdoba Federal, Carlos Gutiérrez, blanqueó en sus redes sociales lo que venía diciendo por los medios: que el schiarettismo no va a acompañar. “En relación a la iniciativa que impulsa la reforma del Ministerio Público Fiscal por parte del gobierno nacional, como lo venimos diciendo, no vamos a dar quórum, no vamos a firmar dictamen y en el caso de que consigan quórum vamos a votar negativamente”, sostuvo el riocuartense. Cabe destacar que el bloque no tiene ningún representante en las comisiones de Asuntos Constitucionales ni de Justicia, que son las que emiten dictamen.

“En Córdoba todas las reformas que se realizaron fueron por consenso y esto es lo que reclamamos frente a una discusión de este tenor”, agregó el diputado.

Con esta decisión, que en el Frente de Todos confiaban en poder negociar con los “cuatro de Córdoba”, el gobierno de Schiaretti busca levantar una pared que lo separe de la expresidenta Cristina Kirchner, a quien ven detrás de la modificación de la ley del Procurador General. Sin embargo, Gutiérrez se cuidó de mencionar a la vicepresidenta en su tuit e insistió con la cuestión del “consenso”.

La vice y presidente lucen unidos en este tema. Ambos salieron a bancar la ley que permitirá correr de la Procuración a Eduardo Casal, el hombre que Mauricio Macri puso en carácter de interino, sin tener el acuerdo del Senado que exige la ley vigente. Lo hicieron luego de que operador judicial macrista Fabian Rodríguez Simón, alias “Pepín”, anunciara que pediría “asilo político” en el Uruguay, por supuesta persecución política. En una carta, CFK expresó su indignación por la posición de Simón, y recordó que Casal está irregularmente en el puesto, y que su antecesora, Alejandra Gils Carbó, fue presionada por Cambiemos y la mesa judicial que integraba “Pepín” para que dejara el puesto para el que sí había sido votada por la cámara alta.

Alineado al campo

Luego de que las entidades del sector agropecuario anunciaran que comenzarían una medida de cese de comercialización de carne vacuna por ocho días, como primera protesta contra el cierre de las exportaciones, el gobierno de Córdoba tomó posición en línea con los ruralistas, la Unión Industrial de Córdoba y otras organizaciones empresariales.

Al Panal se le adelantó el gobierno de Santa Fe, a cargo del peronista aliado Omar Perotti, cuya crítica a la resolución del ministerio de Luis Basterra dolió más en la Casa Rosada que la de los cordobesistas, justamente por tratarse de un gobernador “propio”.

En nombre del gobierno se expresó Calvo. ““Si hay algo que he aprendido del gobernador Schiaretti es que al sector agroindustrial, al campo de nuestra provincia, lo defendemos con uñas y dientes. No es solamente una frase. Es la principal economía regional que tiene nuestra provincia y por lo tanto es nuestra obligación y nuestro deber defenderla”, afirmó en un acto que encabezó en General Cabrera. “La principal economía regional que tiene nuestra provincia es toda la actividad del campo, no solamente la actividad ganadera. En este sentido siempre el Gobierno de Córdoba va a tener una posición muy fuerte respecto de la defensa de todo lo que es la agroindustria, el campo de nuestra provincia, porque se trata de nada más y nada menos de nuestra principal economía regional”, sostuvo, morigerando la dura posición de inicios del día, cuando acusó al gobierno de “tropezar dos veces con la misma piedra”.

Busso aportó lo suyo. Reconoció el problema de la inflación (la carne subió en los últimos siete meses arriba del promedio de los alimentos, y suma en los últimos doce meses un aumento del 64%, veinte puntos arriba del IPC) pero dijo que la “la solución no pasa por tomar decisiones que afecten a la producción, al trabajo y el desarrollo de las regiones de la provincia”. “Todo lo contrario: sabemos que Argentina puede dar respuestas al mercado interno y externo. Con racionalidad, en consenso, apostando a la expansión de la ganadería, y buscando lo mejor para los argentinos, debe ser el camino para salir juntos de la crítica situación económica del país”, escribió en un hilo de Twitter. También se abroqueló con el agro el legislador Fortuna, que al igual que Busso y Calvo provienen de zonas agrícola-ganaderas. “La experiencia nos ha demostrado que restringir la exportación de carne no es una medida efectiva para bajar los precios del producto, ni para combatir la inflación. Por el contrario, provocará una escalada mayor del precio y afectará a un sector clave de la economía”, indicó.