Chau proyección oficial: la inflación de abril fue 4,1%

Acumula 17,6% en los primeros cuatro meses del año y ya se pone en duda la posibilidad de alcanzar la meta del 29% prevista en el presupuesto 2021. En los últimos doce meses la evolución de los precios trepa a 46,3% y registra cinco incrementos consecutivos desde el piso de 35,8% alcanzado en noviembre de 2020.

La inflación de abril fue de 4,1%; acumula 17,6% en los primeros cuatro meses del año y ya se pone en duda la posibilidad de alcanzar la meta del 29% prevista en el presupuesto 2021. En los últimos doce meses la evolución de los precios trepa a 46,3% y registra cinco incrementos consecutivos desde el piso de 35,8% alcanzado en noviembre de 2020.

La inflación núcleo, esto es sin contar precios regulados ni productos y servicios estacionales, se ubicó en 4,6%. Los precios estacionales y regulados, sin embargo, se movieron por debajo del nivel general, con avances de 2,2% y 3,5% respectivamente.

Entre los precios regulados pesan, no obstante, las subas registradas en combustibles, prepagas, electricidad, taxis y subte. Por su parte, los estacionales se vieron favorecidos por las bajas en frutas y verduras y la moderación de los aumentos en indumentaria en relación a marzo.

Aunque hubo una “desaceleración” respecto a marzo –a la que se apegan los funcionarios nacionales- la medición en relación a abril de 2020 muestra un incremento de 3,7 puntos porcentuales en comparación al dato del mes anterior.

La inflación es una de las mayores preocupaciones del Gobierno, no solo por su impacto en el nivel de pobreza e indigencia, sino también por el efecto electoral que puede tener. La expectativa del oficialismo es que haya una baja hacia los próximos meses.

Creemos que la tasa de inflación va a bajar al 3% por mes con intensificación del control de tipo de cambio y de salario”, señala el reporte de la consultora, que le asigna cierta efectividad de las recientes medidas para contener el incremento de costo de vida.

Hace unos días, en una presentación en la Fundación Libertad, el economista Miguel Angel Broda señaló que este es “el peor momento inflacionario de Alberto Fernández” e insistió en que la suba de precios es “siempre el resultado del desequilibrio entre la demanda de dinero estable y la oferta de dinero”.

Advirtió que “sin un plan antiinflacionario” la Argentina tiene por delante un régimen de altísima inflación que dependerá de la magnitud del ajuste fiscal del 2022 y la magnitud de las distorsiones que se están generando en el año electoral, donde la caída de la demanda de dinero no disminuirá sin una baja del déficit fiscal.

Por esas razones, señaló que “es muy probable” que la inflación del año próximo sea superior a la de este. Al respecto, el trabajo advierte que “desde hace cuatro meses la tasa de expansión monetaria es del 30% anual”.

El dato de abril fue peor al esperado por los consultores. Gabriel Caamaño, economista de la consultora Ledesma, calculó que debería dar menos de 2% hasta fin de año para que haya una desaceleración de la suba de precios con relación al 36,1% anual de 2020.

Para Carlos Melconian la inflación se ubicará este año entre el 40% y el 50%. “En términos de gestión, a este Gobierno se le fue el miedo de octubre del año pasado, que le imprimía una crisis financiera con el dólar a 180 ó 200 pesos. Le apareció el Loto 1, con el precio de la soja. Por eso, este país no voló por el aire. Pero hay un Loto 2 , que son los Derechos Especiales de Giro que enviará el FMI, más de 4.500 millones de dólares. Esos Lotos tranquilizaron a la divisa”, enfatizó.

No obstante, advirtió que “el problema local es la tasa de inflación que tiene un origen macroeconómico. Es un agujero del Fisco que hay que financiarlo con emisión de moneda”.

“Por eso, se ensaya un programa represivo de acá a las elecciones legislativas. Es que cuanto más se reprima la inflación, es peor para el día después”, evaluó.

A esta dinámica se siguen agregando subas. Tal como estaba previsto, la nafta sufrirá un nuevo aumento este fin de semana. Desde YPF aseguraron que será el último del año, luego de las alzas que se registran en los surtidores desde enero. Si se tiene en cuenta sólo el incremento de la petrolera de bandera, los combustibles se encarecieron, en promedio, en 5 meses un 28,1%.