Para ayuda social, no hay grieta PJ-FDT

El ministro de Desarrollo Social, Daniel Arroyo, su par provincial, Carlos Massei, y el intendente Martín Llaryora refuerzan lazos institucionales para articular programas de asistencia y contención de los cordobeses. El entendimiento entre schiarettismo y kirchnerismo no tiene correlato político.

Por Yanina Soria

Si existe un área de gestión de fina sintonía entre la Municipalidad, la Provincia y la Nación, es la de Desarrollo Social. La articulación de programas y tareas de asistencia y contención para los cordobeses entre los tres niveles del estado viene funcionando y muy bien, según admiten los propios actores.

Se trata de un entendimiento entre Hacemos por Córdoba y la administración del Frente de Todos que sólo fluye en el plano de la institucionalidad sin lograr aún su correlato en el terreno político.

Es más, quizá sea este uno de los momentos de mayor tensión y distancia entre el peronismo del gobernador Juan Schiaretti y el de Alberto Fernández; el cordobés viene marcando profundas diferencias entre su modelo de gobierno y el del presidente. El objetivo: dejar en claro que el schiarettismo no tiene nada que ver con el kirchnerismo.

De hecho, ayer, sus cuatros diputados avisaron que no acompañarán el proyecto de ley de “Emergencia Covid” por considerarla una ley que “avasalla las autonomías provinciales” (ver pág. 4). Mientras tanto en Nación siguen esperando guiños que no llegan desde el Panal. Desde la Casa Rosada creen que aún es posible tejer algún tipo de alianza electoral con el schiarettismo para las legislativas, desde el Centro Cívico ya trabajan en su propia campaña.

Sin embargo, esa no-relación marcha por un carril totalmente distinto al del vínculo meramente institucional. Y el trabajo en el terreno de la asistencialidad es una muestra de ello. Allí no existe tal grieta, en todo caso hay unidad.

En las últimas horas, hubo contactos directo entre el intendente Martín Llaryora y su equipo municipal de Desarrollo Social, con el titular de esa cartera a nivel nacional, Daniel Arroyo. Vía Zoom, el intendente y el funcionario albertista se encontraron para conversar sobre los programas ejecutados en la Capital cordobesa, intercambiar miradas sobre los problemas sociales y sus abordajes.

Además, Llaryora aprovechó el contacto para informarle al ministro sobre la implementación y funcionamiento de la Tarjeta Activa, la nueva propuesta con la que el municipio busca fortalecer al comercio de cercanía y colaborar con el flujo eficiente del dinero público, desarrollando una economía colaborativa. Incluso, según dijeron desde el Palacio 6 de Julio, Arroyo proyectó posibles alianzas de colaboración entre el municipio y el ministerio para potenciar los alcances de esa iniciativa.

Llaryora, agradeció el trabajo de Nación en la Capital y celebró las tareas conjuntas.

El jefe comunal capitalino sabe que hacer una buena intendencia será su mejor campaña para lo que viene, por lo que negarse a la ayuda del gobierno de Alberto sería pura desinteligencia política.

Siendo una de las figuras con mayor proyección dentro del peronismo, cree poder manejar -como hasta ahora- el equilibrio entre el buen (y necesario) vínculo con la administración del Frente de Todos, pero sin perder la identidad de su pertenencia a Hacemos por Córdoba.

Y eso quedará cristalizado en los próximos meses cuando asuma con gran protagonismo la campaña electoral del schiarettismo en la que sin ser candidato tendrá un rol fundamental.

Pero Llaryora no es el único que cuida las formas y los puentes con la administración nacional. Frente a la segunda ola, el ministro provincial de Desarrollo Social, Carlos Massei, también refuerza lazos con su par nacional, Arroyo. Esta semana, se vieron en el marco de una nueva reunión del Consejo Federal de Desarrollo Social (Cofedeso), conformado por ministras y ministros de todas las provincias, para detallar los nuevos alcances de la Tarjeta Alimentar, que ahora llegará a casi cuatro millones de niños y niñas.

La tarjeta abarcará a niños de hasta 14 años, embarazadas a partir del tercer mes que reciben AUH, personas con discapacidad que reciben AUH y madres con más de 7 hijos. De ese modo, llegará a casi 2.5 millones de familias y demandará una inversión mensual cercana a los 30 mil millones de pesos. A partir de estos cambios el monto de la tarjeta será de 6.000 pesos para madres con un hijo o hija; 9.000 pesos para quienes tengan dos; y 1.2000 para tres o más hijos o hijas.