Hormonas … “Nuestras mensajeras y aliadas”

Dra. María Graciela Morales –
Medica especialista en medicina Familiar, del deporte y tocoginecología

Desde su definición científica,

Las hormonas son sustancias químicas producidas por glándulas, tejidos especializados y neuronas. Su función es brindar equilibrio a las funciones biológicas del cuerpo (entre ellas el metabolismo, crecimiento, sexualidad, etc.)

Podríamos decir que son los mensajeros químicos de nuestro cuerpo. Los “mensajes” que transportan tienen la función de regular la mayoría de nuestras funciones biológicas. Ellas son moléculas producidas por el sistema endocrino que envían mensajes a distintas partes del organismo y ayudan a regular procesos como el hambre, la presión arterial, el deseo sexual, etc.

Si bien las hormonas son muy famosas por su importancia para la reproducción, en realidad son importantísimas para todos los sistemas de nuestro cuerpo.

¿Alguna vez tuviste insomnio/trastornos de sueño? ¿Y falta de libido? ¿ o inestabilidad emocional? Puede deberse al comportamiento de tus hormonas.

Ellas no trabajan solas ni en todas partes: afectan solo a ciertas células preparadas para recibir sus mensajes. Como una cerradura y una llave, las hormonas y los receptores de hormonas trabajan juntos para indicarle a nuestro sistema cómo actuar.

Aquel proceso sucede todo el tiempo de manera inconsciente: mientras comemos, dormimos hacemos actividades físicas, ellas están actuando. Algunos de los procedimientos más importantes que dependen de las hormonas son:

  • Crecimiento y desarrollo
  • Metabolismo
  • Deseo sexual
  • Reproducción
  • Estado de ánimo

¿Quién las produce? De eso se encargan las glándulas endocrinas, que son grupos especiales de células. Algunas de ellas son la pituitaria, la pineal, el timo, la tiroides, las glándulas suprarrenales y el páncreas. Además, los hombres producen hormonas en los testículos y las mujeres en los ovarios.
Las hormonas son potentes. Basta una cantidad mínima para provocar grandes cambios en todo el cuerpo. Entonces, el exceso o la falta de una hormona específica pueden significar un grave problema.

El rey de nuestra salud es siempre el equilibrio. Cuando hay un desequilibrio o trastorno en las glándulas que producen las hormonas, aparecen las enfermedades.

Para que tengan una idea de su importancia en nuestra salud, les cuento de lo que se encarga cada una en nuestro cuerpo:

  • Hipotálamo: regula la temperatura corporal, el estado de ánimo, la sed, el hambre, la libido y el sueño.
  • Paratiroides: regula el calcio.
  • Hipófisis: como un centro de control, es la glándula que controla demás glándulas.
  • Tiroides: regula los latidos del corazón y el uso de las calorías.
  • Páncreas: produce insulina para conseguir energía de los alimentos.
  • Glándulas suprarrenales: producen las hormonas del estrés.
  • Glándula pineal: produce melatonina para regular nuestro reloj biológico.
  • Ovarios: secretan hormonas sexuales para el ciclo reproductivo.
  • Testículos: produce testosterona y esperma.

Muchos pacientes acuden a mi consulta con síntomas los que mencioné antes: insomnio, trastornos del sueño, depresión, agotamiento, inestabilidad anímica, falta de libido, etc. Lo primero que digo es: revisemos tus hormonas. ¿Por qué? Muchas veces los problemas que consideramos puramente emocionales, tienen en realidad su raíz físico-química. Y si bien el cuerpo casi siempre tiende a regularse por sí mismo, existen muchísimos casos (más de los que pensamos), en los cuales este necesita ayuda para encontrar el equilibrio.

Sin embargo, afortunadamente existen actualmente muchos métodos seguros para ayudar a la regulación de nuestras hormonas. Lo primero siempre es hacer una evaluación con pruebas de laboratorio para medir los niveles hormonales mediante análisis de la sangre, orina o saliva; para luego contemplar el tipo de tratamiento adecuado para cada persona.

En cuanto a los tipos de tratamiento, me dedicaré a hablar de ello en profundidad en la nota de la próxima semana, así que por el momento les dejo mis consejos para una buena detección del equilibrio hormonal:

Presta atención a cada síntoma: el sueño, el estado de ánimo y el deseo sexual son grandes indicadores.

Muchas veces sirve llevar un registro escrito de aquellos síntomas, para identificar claramente cuáles son los que persisten.

Acudí a un especialista si sentís algún desequilibrio o síntoma de él.

Antes de elegir un método de regulación hormonal (en el caso que sea necesario), infórmate: contempla distintas opciones, para elegir con conciencia el mejor.

¿Alguna vez tuviste síntomas y no pudiste identificar su razón? ¿Sabías que puede deberse a un desequilibrio hormonal?

• Dra. María Graciela Morales –Medica especialista en Medicina Familiar, del deporte y tocoginecología – Actualmente orientada hacia la Medicina Funcional Integrativa – Docente de la UNC cátedra de Obstetricia – Directora del Centro de Medicina Estética Viesaine – ( www.viesainecordoba.com.ar )
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