Esquivar la decrepitud

Sumándose a esta nueva tendencia de publicar álbumes uno tras otro en tiempos de pandemia, Paul McCartney lanzó “McCartney III: Imagined”, un disco donde recrea a través de duetos insospechados los tracks que figuraban en “McCartney III”, editado a finales de 2020.

Por J.C. Maraddón

En enero del año 2015, la industria discografía se sacudía ante la aparición de un single titulado “FourFiveSeconds”, en el que se escuchaban las voces de dos astros de la canción internacional como Rihanna y Kanye West. Pero, si ya de por sí la conformación de este dúo implicaba una asociación que pateaba el tablero, había en ese tema un tercer compositor e intérprete cuya intervención dejaba a todos atónitos. El ex Beatle Paul McCartney hacía su aporte allí y redondeaba un dream team que no podía sino catapultar a ese hit a la cima de los charts de ventas.

Contrariamente a lo que se podría suponer en una conjunción de pop stars, “FourFiveSeconds” ofrecía una estructura sonora simple, casi minimalista, en la que sobresalían las armonías vocales. Bajo el paraguas de una pieza con esa estética tan despojada, dos figuras consagradas en los albores del siglo veintiuno unían sus esfuerzos con el del héroe sobreviviente de los gloriosos años sesenta, para afrontar el desafío de lanzar al mercado una propuesta que pudiese despertar el interés tanto de las nuevas generaciones como de los veteranos del rocanrol tradicional.

A juzgar por los resultados de la taquilla, aquel objetivo se logró con creces y ese insólito vínculo entre tres artistas a priori no demasiado compatibles, actualizó la vigencia de McCartney en el panorama musical, a la vez que prestigió a esas dos celebridades modernas con las que compartía los créditos. No cualquiera accede a la posibilidad de que su firma y su voz aparezcan junto a la del bajista de los Beatles, cuyo apellido asoma a la par del de John Lennon como responsable de muchas de las obras que han sido catalogadas como clásicos del repertorio universal de la pasada centuria.

Quizás se podría pensar que para el legendario Paul, esta aventura no significó más que un guiño al negocio del entretenimiento, que de ninguna manera podía ser equiparado con sus logros anteriores, tanto dentro de su trayectoria con los Fabulosos Cuatro como a lo largo de su extensa carrera con Wings y como solista. Sin embargo, cuando en mayo de 2016 McCartney actuó por primera y hasta ahora única vez en Córdoba, entre dos temas de los Beatles hizo su propia versión de “FourFiveSeconds”, en un gesto que implicaba asumir como propia esa canción e incluirla entre las gemas de su prolífico trabajo como compositor.

Hace un par de semanas, sumándose a esta nueva tendencia de publicar álbumes uno tras otro, una costumbre que algunas estrellas musicales han adoptado en tiempos de pandemia, Paul McCartney lanzó “McCartney III: Imagined”, un disco donde recrea a través de duetos insospechados los tracks que figuraban en “McCartney III”, el disco editado fines de 2020. Y tal como hace cinco años se plegó a la iniciativa de Rihanna y Kanye West, esta vez invitó a su estudio a Dominic Fike, Beck, Josh Homme, 3D RDN, Anderson .Paak ,Phoebe Bridgers, Idris Elba, Damon Albarn, Blood Orange, Khruangbin y St. Vincent, todos ellos animadores de la escena contemporánea.

El resultado de este experimento no podría ser mejor, porque el estilo típico de Paul se nutre de estas colaboraciones para tomar un cariz distinto, más cercano a las modas del presente aunque sin perder nada del encanto que es fácil de detectar en cada título nacido del talento del septuagenario protagonista de la beatlemanía. Que a su edad McCartney todavía se esfuerce por esquivarle a la decrepitud, revela la persistencia de ese espíritu juvenil que conquistó la popularidad hace seis décadas y que se resiste a caer en desuso, pese al trajín de tantos años de vigencia.