Llamosas pone en juego a su Gabinete Social

Por Gabriel Marclé

Llamosas pone a lo social como prioridad en la crisis sanitaria y ya piensa en la post-pandemia.

Por primera vez en meses, el Ejecutivo parece enfocar la atención hacia las problemáticas que ocurren por fuera del comercio, las industrias y el sector empresario, actores protagónicos durante gran parte de la pandemia. Hacia el comienzo de su segundo ciclo como intendente, Juan Manuel Llamosas se mostraba más empático con los que le habían quitado el apoyo político en las urnas, intentando reconquistarlos con medidas que mejoren su pasar en tiempos delicados. Pero la actualidad devolvió el foco a los barrios y sus pesares.

En este tramo de su gestión, Llamosas inició la puesta en valor del Gabinete Social y el trabajo mancomunado entre sus áreas componentes. Desde lo laboral, económico, social y educativo, el intendente intentará capitalizar el trabajo territorial para escuchar más de cerca el pedido de la ciudad que no se ve, aquella que queda reflejada en el 39% de pobreza y el 9% de indigencia.

El intendente le comunicó a su equipo que el eje de esta etapa tiene que estar en la cuestión sanitaria, pero especialmente con los efectos que genera en la demanda de los sectores vulnerables que se llevan la peor parte de la crisis económica. Es por eso que las acciones que puso en marcha durante el último tiempo encaran hacia el lado de lo social, tópico que no solo obliga a pensar estrategias para contener el curso actual de la problemática, sino también pensar en la situación del plan post-pandemia.

Se avecinan tiempos difíciles con la pronta llegada del periodo invernal, donde las necesidades se recrudecen y tocan de cerca las fibras del Estado. A comienzos de año, cuando el segundo mandato estrenaba funcionarios y estrategias, aparecieron cuestionamientos por la nueva administración del área de Políticas Sociales y su flamante titular, Gustavo Dova.

El pasado fin de semana, fue Gustavo Dova quien encendió la alarma respecto a la asistencia, con declaraciones realizadas en el medio radial LV16 donde aseguraba que en el último tiempo había aumentado la demanda alimentaria en la ciudad. “En estos meses que se vienen va a ser superior y estamos trabajando para que el invierno nos agarre desprevenidos”, advertía el funcionario.

Esa luz de advertencia aceleró la comunicación de acciones enfocadas en lo social que la Municipalidad tenía preparada y comenzó a abrir el juego hacia el Gabinete Social. En ese sentido, la cartera de Educación ha tomado la batuta del trabajo territorial por una amplia llegada a los sectores de mayor necesidad. La intención transmitida por Llamosas es que la situación amerita que “se den una mano entre todos”.

En sus primeros días a cargo de la cartera social, el funcionario comandó la vuelta a la entrega de bolsones alimentarios, eliminando el proceso de “ordenes de compra” que se otorgaban a familias en necesidad desde el comienzo de la pandemia. Esta maniobra le valió críticas de la oposición y agrupaciones barriales que pedían por la vuelta del sistema, incluso llegaron a denunciar recortes en la asistencia. La Municipalidad negó las acusaciones, pero inició una organización coordinada por medio del Gabinete Social que empezó a trabajar más de cerca con estas cuestiones.

Con su dedicación en el plano social Llamosas también busca evitar las manifestaciones que comienzan a surgir desde agrupaciones barriales que supieron darle varios dolores de cabeza durante su primer mandato, cuando todavía no se hablaba de una pandemia. Consciente de las complicaciones que podían llegar desde las barriadas, el intendente y sus asesores confeccionaron un equipo que integró a espacios de fuerte presencia barrial, como CTA y agrupaciones filo-kirchneristas. Con esto podría decirse que el peronismo logró “poner de su lado” a los otrora problemáticos. Sin embargo, el trabajo en los social no solo se enfoca exclusivamente en este sector.

Reactivación

Se estima que en la mañana de hoy se presente una alternativa que apunta a sectores en los que ha caído la actividad producto de la situación sanitaria. La iniciativa llegó al Concejo Deliberante donde se aprobó una ordenanza para permitir que los jardines maternales privados puedan recibir a niños de hasta cuatro años, acción que permitirá acrecentar la matrícula en dichos establecimientos y reactivar uno de los tantos sectores en necesidad.

El municipio anunciará la medida como parte del accionar del Gabinete Social, pero será un trabajo nacido de la iniciativa en Educación. A los demás componentes de este cuerpo de trabajo ya les tocará “su momento de brillar”, como ha ocurrido también con las áreas de trabajo. Días atrás se anunció el ingreso de los primeros beneficiarios de programas de inserción laboral con firma municipal, “una de las tantas acciones que se tienen preparadas” para hacer frente a la demanda laboral, aseguran desde la Municipalidad.

Post pandemia

La contención del embate económico que propone la crisis del presente se enfrenta también a lo que se avizora como un futuro cargado de desafíos y desventajas. Esto es algo que reconocen hasta los más confianzudos del Ejecutivo municipal, quienes se preparan para tener mediciones de extrema preocupación. Mientras la mayoría observan los números de la vacunación o la ocupación de camas, no se puede soslayar lo que depara la realidad para los niveles de pobreza, los cierres de la actividad comercial e industrial y la capacidad del Estado para absorber la caída en la economía.

Es por eso que, a la par del acompañamiento, el municipio ya se encuentra pensando en la post pandemia; previendo un panorama de complicaciones que serán aun más graves que las que se tenían en 2020. “Tenemos que estar preparados para ayudar a todos porque se viene una muy dura”, adelantaba un funcionario, un comentario al paso sobre la situación que atraviesa el Imperio y que mantiene a todos ocupados para diseñar el mejor plan posible.