La Bolsa presentó su balance con elogios a Córdoba y evaluación de Sandleris

Los economistas de la entidad empresaria distinguieron las medidas locales de las de Nación. El expresidente del Banco Central analizó el impacto de “algo más de disciplina fiscal” con la suba de la soja y los recursos extras que habrá del FMI. Planteó que se vuelve a un sistema de subsidios de tarifas que ya fracasó en el país.

Por Gabriela Origlia 

Guido Sandleris, expresidente del Banco Central en la gestión de Juntos por el Cambio, fue el invitado a la presentación del Balance de la Economía Argentina que elabora la Bolsa de Comercio de Córdoba. . “La mala performance económica no es patrimonio de un Gobierno en particular”, dijo. Sobre los subsidios tarifarios –en el centro de la escena por la pelea interna del oficialismo por la salida (o no) de Federico Basualdo- volverán a presionar sobre el rojo fiscal. “Son soluciones que ya vimos y no funcionan; las pagamos con cortes”.

En los últimos ocho años, sólo Venezuela creció menos que la Argentina y sólo ese país tuvo más inflación, ejemplificó y definió que la causa de tantas crisis está vinculada con el aspecto fiscal. De los últimos 50 años, 45 tuvieron déficit fiscal y 37 fueron de rojo primario. “El tamaño del Estado se duplicó entre 2003 y 2015 y volvió a crecer en el 2020; ya es una mochila demasiado pesada para los privados”, describió. El año pasado el peso del sector público fue de 38,7% del Producto.

Aseguró que en la gestión de Mauricio Macri se redujo cinco puntos el gasto público y se redujo en parte el déficit, aunque para Sandleris se empezó hacer “más tarde de lo deseado” y los resultados fueron menores a lo esperado.  Admitió que es “muy difícil” hacer la corrección y que la economía crezca y lograr sustentabilidad política.

Para el exfuncionario la economía que heredó Alberto Fernández tenía el déficit fiscal corregido, pero seguía teniendo “un Estado demasiado grande e ineficiente”. Frente a ese panorama, interpretó la política económica puesta en marcha por el Frente de Todo que se inició sobre un aumento del gasto público, un relajamiento de la política monetaria y cepo y atraso cambiario.

“La llegada de la pandemia abortó el intento de reactivación y obliga a recalibrar el esquema inicial”, apuntó Sandleris y subrayó que el Gobierno no logró generar “credibilidad” ni aun habiendo reestructurado la deuda. Ató esa situación al déficit fiscal que se transformó en el más grande del último medio siglo y se financió con emisión. Ese exceso de liquidez, indicó, presionó sobre la brecha cambiaria y provocó una pérdida de US$ 8000 millones de reservas.

Para Sandleris ese “susto” forzó una corrección de la política fiscal y, desde octubre, hay “mayor prudencia” a lo que se sumó “bastante suerte”. Por un lado la fuerte suba de la soja y, por el otro, la distribución excepcional de recursos del FMI que permitirá fortalecer las reservas. “Esto con algo más de disciplina fiscal permitieron calmar esa corrida cambiaria iniciada el año pasado”, resumió.

Hacia adelante, proyectó que la inflación “bajará un poco” por las anclas cambiarias, de tarifas y la salarial. Con todo, no alcanzará para que haya un aumento del poder adquisitivo. “Ese es un escenario bastante optimista, porque hay varios riesgos”, sostuvo. Respecto de la actividad, estimó que el pico de rebote fue en enero y en adelante oscilaría en los valores de febrero si no hay más complicaciones sanitarias.

EL BALANCE

Lucas Navarro, jefe del Instituto de Estudios Económicos de la Bolsa, hizo una evaluación de las medidas sanitarias y económicas instrumentadas y ratificó que el país en 2020 cerró una de las peores décadas de su historia, solo comparable a los ’80, en ambas en el 60% de los años hubo contracción de actividad. Los factores de peso estructurales que apuntó fue el alto gasto público, baja integración al mundo, elevada presión impositiva y bajo desarrollo financiero.

El economista planteó que el año pasado se “agravaron” esos problemas: “Aumentó de manera excesiva la injerencia del Estado en la economía; algunas medidas fueron errores forzados pero la mayoría fueron no forzados”. En esa línea de evaluación, distinguió a Córdoba que se comportó de manera “diversa, reduciendo gasto y arreglando su deuda emitida bajo ley extranjera”. De las 17 mil empresas menos que hay en el país en la comparación interanual del 2020 con el 2019, 2 mil son cordobesas.

Para Navarro la dimensión de las restricciones frente a la segunda ola condicionará el rebote económico. Planteó que se requieren “medidas de fondo” para resolver los problemas económicos y también insistió en que hay un debilitamiento de la calidad institucional.

El presidente de la Bolsa, Manuel Tagle, reiteró conceptos en los que viene insistiendo respecto de que el potencial de la Argentina no es aprovechado y que las medidas que se toman no colaboran: “La intención de llegar con muletas y marcapaso a las elecciones no ayuda. Eso repercute en el clima de negocios, hay falta de clima de negocios en el sector empresario y en los inversores. Sin inversiones no vamos a crecer”.

El empresario admitió que esperan un “acuerdo político” para darle al país “previsibilidad”. “En nuestro país los muertos sepultan a los vivos; el socialismo -ya declarado muerto en el mundo, donde ha sido descartado- pretende ser resucitado en la Argentina. Estamos ante un caos político que está afectando a la economía”. Tagle planteó que hay una “grieta” no sólo entre oficialismo y oposición sino en dentro del partido de gobierno.