Hidrovía: Se perfila desdoblamiento de la licitación

Con la designación del flamante ministro de Transporte Alexis Guerrera, los actores involucrados en la operatoria de la vía navegable troncal del río Paraná retomaron el debate sobre el dragado y señalización de los canales que se utilizan para la exportación de la mayor parte de la producción agropecuaria de la Argentina.
En el primer día de la prórroga de 90 días que sostuvo en funciones al consorcio Hidrovía SA (conformada por el grupo belga Jan de Nul y el holding argentino Emepa SA), legisladores, gremialistas del sector, especialistas y representantes de las empresas impulsan propuestas contradictorias para el futuro de una actividad estratégica: entre las diversas ideas, gana espacio la alternativa de separar las actividades del dragado y el balizamiento en la próxima licitación.

Esa iniciativa dejaría el campo abierto para disolver la asociación entre la empresa Jan de Nul, una de las dragadoras más grandes del mundo, y Emepa SA, sociedad que surgió desde Chascomús vinculada inicialmente a la actividad ferroviaria pero que a partir de la concesión otorgada en 1995 logró convertirse en un nombre asociado a la señalización de los canales navegables del Paraná desde Confluencia hasta el Río de la Plata.

La expectativa, en todo caso, está depositada en lo que hará la cartera de Transporte mientras esté vigente la prórroga de tres meses en la concesión de Hidrovía SA, aunque quienes siguen de cerca las negociaciones sobre el futuro de la vía fluvial descuentan que el plazo de 90 días no alcanzará para completar todos los preparativos que requiere una licitación internacional.

En relación a cuáles serán las medidas de la cartera de Transporte, fuentes oficiales citadas por Télam dijeron que “se están siguiendo los lineamientos que dejó (Mario) Meoni acordados con el Presidente”, una definición que adelanta una suerte de continuidad respecto de los criterios y prioridades que en esta materia venía trazando Meoni hasta su trágico fallecimiento en la ruta nacional 7.
El primer paso para esa continuidad fue la decisión de prorrogar por 90 días la actividad del consorcio Hidrovía SA tal como está funcionando en la actualidad, de acuerdo al decreto inicial 235/1995, es decir a través de la modalidad de contrato de concesión de obra pública por peaje.

Según ese tipo de concesión, la prestataria del servicio realiza tareas encomendadas por el Estado (como el dragado del fondo para hacer posible el tránsito de buques de gran calado y la señalización para guiar la navegación en esas rutas) y a cambio queda facultada para cobrarles directamente a los barcos transportistas por el uso de esos canales