Baldassi quiere que lo eche la gente (Pretto pide esa banca)

El diputado está dispuesto a medir fuerzas con la lista oficial de Mauricio Macri en las primarias. En tanto, el restituido presidente del PRO está dispuesto a aprovechar las desventajas competitivas del exárbitro para lograr meterse en la boleta de diputados y cobrarle una vieja factura.

Por Yanina Passero

El presente electoral trae como un déjà vú aquella vieja pelea entre el afamado árbitro internacional de fútbol, Héctor Baldassi, y Javier Pretto, el dirigente político que le dijo al entonces gobernador José Manuel de la Sota que se separaba de Unión por Córdoba para armar el partido de Mauricio Macri.

El primero, logró que su popularidad se expresara con contundencia en las urnas y le entregó al novel PRO cordobés la primera banca de diputados. El entonces jefe de gobierno porteño ya abrazaba el sueño presidencial y decidió replicar el fenómeno del réferi con la incorporación del “griego” Felipe Lábaque y el golfista Eduardo “El Gato” Romero. Baldassi gozaba de la plena confianza de la cúpula amarilla que, incluso, lo respaldó cuando sintió que “el cambio” también debía llegar a la estructura del PRO comandado por el exucedeísta.

Pretto fue removido de la conducción y colocado en un cargo fantasma, que no lograba disimular la degradación a la que lo sometieron. Curiosos son los giros del destino porque hace poco los mismos popes porteños que le bajaron el pulgar por los oficios de Baldassi, son los que terminan avalándolo como el candidato de la unidad de la sucursal macrista local. Allí comenzarían las desventuras de Baldassi, quien empezó a comprender que ya no tendrá la centralidad de los últimos ocho años.

El afamado diputado aceptó el regreso de Pretto a la cúpula amarilla, aunque promovió una impugnación a través de una concejala de La Calera que le responde. No hay que olvidar que el carlotense encara su tercer mandato consecutivo, si se computa el pedido de licencia obligatoria desde 2016 hasta febrero de este año. Con el paso de los días, Baldassi observó -como todos- que el macrismo nacional tiene que legitimar a las autoridades partidarias que deben impartir las consignas de trabajo entre la dirigencia mediterránea. Lentamente, y en un año central, Pretto comienza a recuperar el protagonismo perdido.

A esta situación natural se suma la fascinación del expresidente con su exministro de Turismo de la Nación, Gustavo Santos, a quien imagina comandando El Panal. Sin filtros, Baldassi pasó al pelotón de candidatos de Juntos por el Cambio.

El deportista de Salsipuedes se resiste a abandonar la política por la puerta chica y está dispuesto a encabezar una lista en las PASO, aunque esto tensione la relación con su padrino político. “Si no tengo que estar en política, la que me tiene que echar es la gente”, dice a los suyos con esta confianza objetable de creer que los votos son propios.

¿Cómo se explica esta situación en los reductos amarillos? Son varios los que sostienen que Macri no tiene animosidad contra el “famoso” que lo ayudó a hacer pie en la provincia, sino que no ve en él una opción competitiva para la gobernación. Vale repetirlo una vez más: el exjefe de Estado está obsesionado con gobernar este distrito y el “apóstol” sería el indicado.

Ni lerdo, ni perezoso, Pretto se cobrará una vieja factura y pide la banca que Baldassi ocupará hasta el 9 de diciembre. Ya recorre la provincia con la misión de fortalecer el partido, por comisión de Macri, y de aprovechar la vidriera para meterse en la nómina oficial de diputados de Juntos por el Cambio. El PRO renueva dos escaños en la Cámara baja, la del exárbitro de fútbol y la del exintendente de Jesús María, Gabriel Frizza, otro que deberá hacer mucho mérito para colarse entre los favoritos.