Carasso pidió audiencia a González por De Ferrari

Los radicales plantean el fin de las sanciones a la legisladora.

Por Alejandro Moreno
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El titular del Comité Central de la UCR, Marcos Carasso, envió ayer a la tarde una carta al presidente provisorio de la Legislatura, Oscar González, para pedirle una audiencia en la que tratar la situación de Patricia De Ferrari.

A la audiencia, Carasso anticipa que concurrirá acompañado por los presidentes de los bloques de la Unión Cívica Radical y de Juntos por el Cambio, Antonio Rins y Orlando Arduh, respectivamente.

De acuerdo con trascendidos, la reunión entre González y los radicales se concretaría el miércoles de la semana que viene, antes de la sesión ordinaria.

De Ferrari recuperó ayer su banca luego de cumplir una sanción de seis meses aplicada por iniciativa de legisladores peronistas, que quisieron interpretar un mensaje que la radical subió a la red Twitter como una reivindicación de la represión ilegal, e incluso como una amenaza. El pedido de sanción fue firmado por legisladoras (entre otras, Nadia Fernández, Mariana Caserio y Laura Labat), seguramente para cerrar el paso a cualquier objeción relacionada con el género.

El tuit que provocó el escándalo legislativo fue una pregunta que planteó De Ferrari el 22 de octubre, en medio del conflicto por la ocupación de tierras de la familia Etchevehere: “¿Falta mucho para que aparezcan los Falcon verdes para impartir la justicia a la medida de Grabois y compañía?”.

Correctamente leído, el texto no es una amenaza, sino que plantea una preocupación, que podría considerarse exagerada, probablemente, pero no una reivindicación de la represión ilegal ni es un llamado a que eso ocurra.

Incluso, en aquel momento, De Ferrari agregó, para más claridad: “Para que se entienda; la persecución política que están llevando adelante funcionarios y amigos del Gobierno, como Grabois, tiene funciones y maneras muy tristes que ya hemos visto a lo largo de nuestra historia y que no queremos que se vuelva”.

De todas maneras, para alejar fantasmas, en la sesión en que se resolvió sancionarla De Ferrari aclaró que su tuit “resultó en una desafortunada analogía que fue interpretada en una manera que ofendió a muchos. Por esa razón pedí disculpas. Entiendo que se pueden sentir sinceramente ofendidos por esa desafortunada expresión”. “Si hay alguien a quien tengo que pedirle disculpas, no es solamente a la Cámara: es a quien puedo haber ofendido, sabiendo que no es lo que pienso, pero que le molestó mi expresión”, agregó.

Como sea, el peronismo impuso su número y sancionó a De Ferrari, una legisladora muy crítica del gobierno, impidiéndole sentarse en su banca por seis meses. Incluso ahora, y hasta el final de su mandato, no podrá ocupar cargos legislativos, ni siquiera en comisiones, y tampoco podrá representar a la Cámara en actos públicos.

La nueva conducción de la UCR analizó la situación el lunes pasado en la Casa Radical, y a pedido de Julio Ochoa, negrista como De Ferrari y como Carasso, se resolvió solicitar una reunión en la Legislatura.

Primero se consideró hacerlo con el vicegobernador Manuel Calvo, pero la nota de ayer está dirigida a Oscar González.

Los radicales pretenden la reunión para intentar que se quite sobre la legisladora las penas que continuarían vigentes hasta el final de su mandato.

La preocupación del radicalismo tiene que ver con cómo afecta este episodio a la inmunidad de opinión que tienen los legisladores.

Además, la actuación en conjunto de los legisladores radicales de los bloques de la UCR y de Juntos por el Cambio puede ser un primer paso hacia su unificación, que es uno de los objetivos que el nuevo presidente del partido, Carasso, manifestó tener en su agenda.